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Altercado en la piscina

Un hombre le rompe la nariz a una niña de 13 años en un hotel de Barcelona por supuestamente quitarle su tumbona

Varios testigos explican que la policía no quiso intervenir en la pelea multitudinaria: "Tenían demasiado miedo para acercarse a los españoles"

Un hombre le rompe la nariz a una niña de 13 años en un hotel de Barcelona por supuestamente quitarle su tumbona

MikeFlanaGum / Twiter

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Goundo Sakho

Goundo Sakho

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Una discusión por una tumbona derivó el pasado día 25 de junio en una pelea violenta en la piscina de un hotel de la localidad de Santa Susanna, en el Maresme (Barcelona).

El incidente dejó a algunos heridos leves y a una menor británica de 13 años con la nariz fracturada y varias contusiones en la cara.

“Ella no tenía ni idea"

Lo que podría haberse resuelto con palabras, acabó convirtiéndose en una batalla campal, con gritos y golpes incluidos.

Según cuentan varios testigos al rotativo británico 'The Sun', todo empezó cuando la niña se sentó en una tumbona que, al parecer, estaba ocupada por otra familia.

Ella no tenía ni idea de que la estaba utilizando otra familia. [El agresor] no pronunció ni una palabra: simplemente, se abalanzó sobre ella. Fue increíble, totalmente repugnante. ¿Cómo puede un hombre adulto comportarse así con alguien, sobre todo con una niña?”, se preguntaba uno de los huéspedes.

"Un motín en toda regla"

“En cuestión de segundos se desató un motín en toda regla, con los compinches del macarra español metiéndose también en la pelea y dando puñetazos. En ese momento, escuché a un hombre gritar: 'Fuera de mi tumbona'", ha relatado.

"Parecía una pelea de bar, pero en lugar de borrachos, se trataba de familias de clase media peleándose en bañador mientras otras familias les observaban horrorizadas", ha añadido.

Temor a "un ataque terrorista"

Mientras varios turistas intentaban sacar a la niña de la pelea, que fue trasladada al hospital con la nariz ensangrentada y los ojos morados, las mujeres empezaron a llamar a sus hijos para que salieran de la piscina: "Justo antes de que estallara la pelea, se habían lanzado fuegos artificiales y mucha gente temía que se estuviera produciendo un ataque terrorista”, ha relatado el mismo huésped.

Otro turista alojado en el hotel ha explicado: "Mi pareja estaba haciendo cola para comprar bebidas, oyó los gritos y el sonido de cristales rotos, y pensó que se trataba de otra masacre como la de la playa de Túnez en 2015. Todo el mundo gritaba: ‘¡Saquen a sus hijos! ¡Saquen a sus hijos!’, y agarraban a los niños y salían corriendo del complejo".

Mis hijos han quedado traumatizados por todo esto. [...] Mi hija puso una maleta detrás de la puerta por miedo a que los atacantes entraran en nuestra habitación. Todos tenemos demasiado miedo de salir", ha dicho.

La policía no intervino

La Policía local y los Mossos d'Esquadra respondieron a la llamada que les hizo el personal del hotel y se trasladaron hasta el lugar de los hechos. Sin embargo, "pronto se hizo evidente que las autoridades no estaban dispuestas a hacer nada”, ha contado el segundo testigo.

No era la primera vez que la familia que supuestamente rompió la nariz a la menor causaba problemas en el hotel: "Un gerente me dijo que había un grupo de gitanos españoles alojados allí, alrededor de 30 en total. [Me dijo que] también vinieron el año anterior y causaron problemas entonces. Nadie estaba dispuesto a echarlos del hotel por temor a represalias".

Según cuenta un tercer testigo, "la policía quería recabar información de la pelea de los británicos que intervinieron en ella; tenían demasiado miedo para acercarse a los españoles”. Por lo que tuvieron que ser unas mujeres las que detuvieron a los atacantes.

Sin respuestas ni disculpas

Las imágenes de la pelea se han difundido rápidamente a través de las redes sociales y han generado un fuerte debate. Algunos usuarios han pedido presentar una denuncia, dado que el hotel no se ha pronunciado al respecto, a pesar de que varias familias tuvieron que abandonar el complejo.

"El hotel no ofreció disculpas ni demostró ningún tipo de diligencia. Era como si quisieran fingir que no había sucedido", ha explicado el tercer huésped. "Somos decenas de personas las que estamos aquí y queremos respuestas sobre nuestra seguridad".

Por otro lado, según cuentan otros medios, la menor y su familia, que fueron trasladados a otro alojamiento, no han interpuesto ninguna denuncia: "Que ahí haya una menor de edad recibiendo golpes es algo indiscutible y que no se haya denunciado es, cuando menos, sorprendente", ha comentado la abogada Bea de Vicente en 'La Sexta'.