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Verano

La heladería argentina que conquista Barcelona abre un nuevo local: con pistacho de Lleida y avellana de Reus

El establecimiento ofrece una carta de 18 sabores distintos que cambian según la estación del año

Los heladeros prevén un 2026 de récord gracias al turismo y a un consumo que ya se alarga todo el año

Los mejores helados de Barcelona están en plaza Catalunya

Una mujer comiendo helado.

Una mujer comiendo helado. / JORDI COTRINA / Delegaciones

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Patricia López Avilés

Patricia López Avilés

Barcelona
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Catalunya está viviendo un episodio de calor y altas temperaturas que ya vaticina un verano caluroso y sofocante. Con el repunte de los termómetros, que en muchos puntos ya superan los 30ºC, llegan los primeros días de playa, terrazas y paseos al atardecer, pero también aparece un ritual refrescante que se extiende durante todo el verano: parar en una heladería tras una larga caminata y pedir un cucurucho.

No obstante, ante un consumidor cada vez más exquisito y con ganas de probar nuevas experiencias, nace el helado artesanal, que apuesta por ingredientes locales, sabores atrevidos y recetas que cuentan historias.

Un sector en auge

De hecho, este sector ha dado alas a un negocio que el año pasado incrementó su facturación en un 12,2% respecto al ejercicio de 2024 y que, según todas las previsiones, seguirá creciendo este 2026.

En este contexto aparece POT, una heladería nacida en Argentina que ha encontrado en Barcelona una nueva manera de entender el 'gelato' artesanal.

La marca, fundada en 2019 en la ciudad argentina de Mercedes, abrió el año pasado un primer local en el barrio de Gràcia y ahora acaba de inaugurar un segundo establecimiento en el Carrer Parlament, 37, en Sant Antoni.

Sus sabores estrella

Detrás del proyecto están Nicolás Barnetche, su hermana María Paz y Victoria Aschero, que comenzaron con una pequeña heladería familiar en Argentina hasta convertirse en un fenómeno gastronómico gracias al boca a boca y al apoyo de figuras reconocidas de la cocina del país.

Sin embargo, desembarcar en Barcelona implicaba adaptarse a una ciudad con una fuerte cultura gastronómica. Y lo hicieron apostando precisamente por el territorio catalán. Así, algunos de sus sabores estrella se elaboran con avellana de Reus, pistacho de Lleida, miel de Girona o fresas del Maresme.

Su helado estrella

Su filosofía es clara: menos azúcar, menos aditivos y más protagonismo para el producto. El pistacho, por ejemplo, se tuesta y procesa en su propio obrador para potenciar su sabor natural, mientras que la avellana busca recordar directamente al paisaje agrícola del Camp de Tarragona.

Esto ha resultado en una carta de 18 sabores que va cambiando según la temporada, entre los que se encuentra el sambayón, un sabor poco habitual en Catalunya pero muy popular en su tierra natal. Este se elabora batiendo yemas de huevo, azúcar y vino dulce a baño María hasta lograr una consistencia espumosa que tiene un sabor inigualable.

De hecho, la historia del helado siempre ha estado ligada al viaje y a la mezcla cultural. Aunque existen antecedentes en civilizaciones antiguas que ya mezclaban nieve, frutas o miel, el helado moderno nació en Italia y se expandió por Europa hasta llegar a América Latina gracias a la inmigración italiana.

Chocolate artesanal

En Argentina, el helado artesanal se convirtió en toda una institución gastronómica, con sabores cremosos y recetas heredadas de generación en generación.

POT también ha comenzado a ampliar su propuesta con una línea propia de chocolatería artesanal, donde sirven alfajores y pequeños dulces con chocolates de distintas partes del mundo. También trabajan en incorporar propuestas para el invierno como chocolate caliente y nuevas elaboraciones de temporada.