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Turismo catalán

El encantador pueblo medieval en Catalunya: pinturas rupestres y un pueblo ibérico

El municipio conserva la historia intacta desde el neolítico

El increíble pueblo de cuento a media hora de Reus rodeado de viñedos

Este pueblo con encanto de Catalunya esconde una misteriosa leyenda: ideal para perderse por sus calles y descubrir rincones mágicos

Vista de Tivissa (Ribera d'Ebre, Tarragona), en una imagen de archivo de 2004.

Vista de Tivissa (Ribera d'Ebre, Tarragona), en una imagen de archivo de 2004. / Joan Puig

Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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Catalunya cuenta con muchos pueblos medievales que reúnen entre sus calles lugares que merece la pena visitar, ya sea por su gastronomía, por su historia, por su naturaleza o por sus monumentos. Pero no todos mantienen la esencia intacta del neolítico con pinturas rupestres y una ciudad ibérica, como sí lo hace una localidad en Tarragona.

Las tranquilas calles empedradas y el entorno natural protegido deberían ser motivo suficiente para querer visitar este pueblo.

Municipio medieval

En la Ribera d'Ebre se encuentra, sobre una colina entre las montañas de Tivissa-Vandellòs, la localidad de Tivissa, uno de los pueblos más encantadores de Tarragona, según 'National Geographic'.

Con 209 km2, es el municipio más extenso de la comarca, y cuenta con 1.657 habitantes repartidos entre el capital municipal de Tivissa, y las localidades de Darmós, Llaberia y Serra d'Almos, según los datos de 2025 del Idescat.

La actividad económica principal es la agricultura de secano, con cereales, almendros y olivos. Aunque también se produce un excelente vino y aceite de oliva virgen con Denominación de Origen Protegida. Incluso tienen una larga tradición de cerámica y la actividad vinculada al turismo es cada vez más intensa.

El enorme interés por visitarlo viene por la naturaleza de alrededor, con montañas, bosques y caminos; y por el gran patrimonio histórico que guarda tesoros desde el neolítico.

Pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad

En las cuevas del Cingle, del Pi, del Ramat y del Taller se conservan pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998.

Las pinturas son de estilo levantino, un estilo pictórico prehistórico caracterizado por el naturalismo narrativo, que representa figuras humanas y animales en escenas dinámicas de caza.

Están situadas a siete kilómetros del centro municipal y se puede acceder mediante una ruta de senderismo señalizada. Aunque las cuevas están cerradas al público para conservarlas, se ofrece una reproducción de cada pintura en el exterior.

Pueblo ibérico de Castellet de Banyoles

Uno de los yacimientos ibéricos más importantes de Catalunya es el poblado cerca de Tivissa donde la tribu ibérica de los ilercavones se estableció alrededor del siglo IV a.C. hasta la llegada de los romanos, al final del siglo III a.C.

El poblado ibérico del Castellet de Banyoles es uno de los más grandes de Catalunya (unas 4,5 hectáreas), está situado en un cerro triangular elevado sobre el río Ebro. Limitado por peñascos y barrancos y solo se puede acceder por un pequeño paso, donde se elevan dos torres pentagonales, "único ejemplo de este tipo de estructura en el mundo ibérico", según el departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

Está formado por muchas viviendas de diferentes niveles sociales, dispuestas alrededor de un gran espacio central. Desde que se descubrió en 1912, se han llevado a cabo varias fases de excavación que todavía están activas.

Núcleo histórico de Tivissa

El núcleo histórico de Tivissa mantiene el ambiente medieval, con calles estrechas donde aún se reconoce la muralla del siglo XIV entre las fachadas de las casas y se conservan algunas de las aperturas: el portal de d’Avall y el portal de Era.

Los puntos de interés son los restos del castillo de origen sarraceno, y las casas solariegas con escudos y balconadas en las fachadas, como Ca Eloi (siglo XV), Cal Rei, Ca l’Hostal (siglo XVI), Ca la Capellana (siglo XVIII) o Ca Ventura (siglo XV).

También se recomienda ver la iglesia de Sant Jaume, que consta de tres partes: la iglesia Vieja, la capilla del Roser y la iglesia Nueva (siglos XIII-XIX). Además, la plaza de la Baranova es el espacio más representativo del pueblo, que ofrece grandes vistas al entorno natural.