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Desde 1666

Un baile de esqueletos en plena noche: la tradición de Semana Santa que siguen en este pueblo de Catalunya

Una localidad del Baix Empordà conserva una costumbre única en Catalunya que entronca con una liturgia común en Europa durante la Edad Media

Danza de la muerte en la procesión de Verges del año pasado.

Danza de la muerte en la procesión de Verges del año pasado. / Acn / Gerard Vilà

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Las calles de una localidad del Baix Empordà (Girona) acogen este jueves desde medianoche su tradicional procesión, que culmina con la 'Dansa de la Mort', un baile de figuras de esqueletos y túnicas negras, celebración única en la Semana Santa de las comarcas de Girona. Se representa desde 1666, hace 360 años, aunque en 2020 y en 2021 no se celebró por la pandemia.

La 'Dansa de la Mort' es un baile tradicional de origen medieval que el municipio de Verges celebra por Jueves Santo y lo representan 10 personas. Cinco van caracterizadas de esqueletos que bailan al son de un tambor y cinco más visten túnicas negras y avanzan siguiendo el ritmo sin ejecutar los pasos de la danza.

En el grupo de los bailarines vestidos de esqueleto hay dos adultos y tres niños que llevan guadañas y encarnan papeles diferentes: el 'capdanser' es el encargado de abrir el baile con su guadaña; el abanderado lleva una bandera negra, y le acompañan otros dos esqueletos que llevan platos de ceniza y otro esqueleto que lleva el reloj que simboliza la llegada de la muerte.

Vía Crucis

La procesión es un Vía Crucis que comienza en la iglesia a medianoche y recorre las calles del pueblo bajo la única luz de las antorchas encendidas y una particular iluminación en la calle Cargols. Las luces de aceite, construidas con conchas de caracol, crean una atmósfera tenebrosa.

Por el camino se escenifican momentos de la Pasión de Cristo. Son la curación del ciego, las tres caídas, las tres marías y las mujeres de Jerusalén, además de la crucifixión y, por último, la 'Dansa de la Mort'.

La tradición de la danza de la muerte era común en Europa occidental durante la Edad Media, debido a las epidemias de la peste negra que asolaban Europa, e indica el camino inevitable de todos los humanos hacia la muerte.

Verges recuperó la representación del siglo XVII, concretamente de 1666, por lo que se celebra desde hace 360 años. La Generalitat la declaró en 2010 Fiesta Patrimonial de Interés Nacional.