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Embalses desbordados

El campanario del pantano de Sau ya casi ni se ve: el agua lo cubre todo

La Agència Catalana del Aigua ha tenido que desembalsar la cuenca por miedo a un desbordamiento

Estado de los embalses hoy, 10 de marzo en Catalunya: consulta el estado de Sau, Foix, Susqueda y el resto de pantanos

Vista del pantano de Sau, el pasado 23 de enero.

Vista del pantano de Sau, el pasado 23 de enero.

Goundo Sakho

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La antigua iglesia de Sant Romà de Sau és un icono histórico, no solo por ser uno de los paisajes más reconocidos de Catalunya, sino porque es un indicador visual del nivel del agua, especialmente en épocas de sequía.

Este martes, tras varios años de estiaje, el pantano de Sau, cuyas aguas cubren la iglesia, está prácticamente lleno y solo deja ver la corona del templo. Del mismo modo, el pantano de Susqueda, que también forma parte del sistema del río Ter, en Girona, ha superado su capacidad máxima por lo que, y debido a que continúa llenándose, la Agència Catalana del Aigua(ACA) ha decidido abrir sus compuertas.

El Susqueda genera preocupación

Las fuertes lluvias han provocado que los embalses del sistema Ter-Llobregat casi hayan llegado a su aforo máximo. No obstante, gracias a la aminoración de las precipitaciones y a las maniobras de desembalsamiento de la organización, el nivel se ha reducido levemente.

Este martes, según la ACA, el conjunto de las cuencas internas de Catalunya están al 97,51% de su volumen.

Aun así, el agua del Susqueda sigue por encima de su límite (101,45%), aunque retrocede ligeramente, desde los 102,14% de este lunes. Eva Viñolas, alcaldesa del municipio, ha comunicado en una entrevista de Rac1 que la situación tiene preocupada a la población y que lamenta que la ACA "no haya empezado a desembalsar mucho antes". A esto, también ha añadido que solo reciben información a través del correo electrónico, sin posibilidad de incidir en el asunto.

Pese a las reclamaciones de Viñolas, una fuente de la administración hidráulica ha asegurado que el desembalse del Susqueda "ha sido una maniobra totalmente controlada" y que ya habían previsto el caudal de agua que dejarían salir hacia el Ter. Afirmó, además, que habían aumentado las medidas al ver las actualizaciones del temporal de Meteocat.

Imagen de las compuertas abiertas del Pantano de Susqueda

Imagen de las compuertas abiertas del Pantano de Susqueda / David Aparicio

Maniobras de desembalsamiento

Como exponen los datos de la ACA, el Sau (155,42 m3/s) y el Susqueda (226,82 m3/s) se están desbordando, pero no son los únicos: el Foix (3,37 m3/s); el Darnius-Boadella (61,32 m3/s), en el río La Muga; y La Baells (106,28 m3/s), en el Llobregat, también han superado su capacidad; mientras que Llosa de Cavall y Sant Ponç siguen extendiéndose a 72,16 m3/s y a 22,72 m3/s en el río Cardener.

Se prevé el desembalsamiento de estas presas a partir de la apertura controlada de los mecanismos de desagüe. Este proceso permitirá gestionar el volumen del agua y aprovecharlo para otros usos como el riego, el abastecimiento o la producción hidroeléctrica. La ACA informa que, en este caso, el volumen variará en función del caudal de los ríos y de las previsiones meteorológicas, tanto de precipitaciones como de cambios de temperaturas.

La iglesia sumergida

La iglesia de San Romà de Sau es un templo románico del siglo XI situado en Vilanova de Sau (Osona). Consagrada en 1062, destaca por su campanario lombardo, que hoy es símbolo de la sequía y también un gran atractivo turístico. Consta de una sola nave, que sufrió varias reformas en el siglo XIII y el siglo XV a causa de un terremoto.

La historia de esta iglesia está marcada por la construcción del pantano de Sau en 1962, proyectado para paliar la falta de agua de la zona, que hizo que los villanovenses se trasladaran a un nuevo núcleo residencial cerca de la presa, al que llamaron 'la nueva población', con una nueva iglesia diseñada por el arquitecto Josep Maria Pericas.

Tras ese traslado, se inundó el valle, cubriendo de agua el pueblo y la iglesia.

Actualmente, el elemento más visible de San Romà de Sau es su campanario de torre cuadrada, cuya cruz aún se puede ver sobresalir del agua cuando el pantano está más seco. Además, un estudio de 'Official World Record' ha confirmado que se trata de la iglesia más antigua del mundo que se conserva de pie sumergida bajo el agua.