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Desconexión y tranquilidad

El parque natural de Catalunya que se transforma en invierno y parece sacado de una postal

El lugar ofrece diferentes rutas de senderismo y zonas de picnic para toda la familia

Tres excursiones tranquilas para hacer este invierno en Barcelona y disfrutar de la naturaleza: castillos, paisajes y construcciones con historia

MULTIMEDIA | Guía para disfrutar los parques naturales con civismo

Castaños en el Montseny (Barcelona).

Castaños en el Montseny (Barcelona). / XAVIER GONZALEZ / Bcn

Patricia López Avilés

Patricia López Avilés

Barcelona
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Catalunya es una comunidad autónoma rica en paisajes, vegetación y espacios naturales, lo que la convierte en un territorio de gran diversidad ambiental. 

Desde las cumbres del Pirineo hasta el litoral Mediterráneo, el territorio catalán ofrece una combinación única de montañas, bosques y playas que conforman un patrimonio natural de gran valor. 

Además, su posición geográfica le permite disfrutar de diferentes climas que la hacen una opción de visita para cualquier estación del año. El clima alpino cubre de blanco los paisajes de la alta montaña durante el invierno, una época ideal para los amantes de los deportes de nieve.

Ideal para el invierno

En contraposición, y para aquellos que prefieran el calor, el mar Mediterráneo y su clima permiten disfrutar durante la mayoría del año de un temporal suave y tranquilo junto a las costas.

De hecho, uno de los mejores lugares para aquellos que busquen desconectar del día a día son los montes catalanes, que brindan la oportunidad de hacerlo también en invierno sin enfrentarse a la nieve ni a las temperaturas bajo cero. Entre ellos, uno de los más famosos es el Parque natural del Montseny, situado en la Cordillera prelitoral catalana, entre las provincias de Barcelona y Girona.

Rico en biodiversidad

Este parque natural se sitúa, además, entre los espacios protegidos más valiosos del país y del mundo, tanto por su biodiversidad como por su valor cultural: en 1978 fue reconocido como Reserva de la Biosfera por la Unesco y en 2013, la misma entidad le otorgó la nominación de Patrimonio Cultural Inmaterial.

Gracias a su mezcla de climas, la zona goza de una vegetación singular que va cambiando a medida que se gana altura: en los puntos más bajos, son características las plantas del Mediterráneo -encinas o pinares-, en la montaña los robles y en la cima los abetos y hayedos

Rutas y visitas imprescindibles

Sus más de 31.000 hectáreas han permitido crear diferentes rutas de senderismo repartidas y señalizadas por todo el parque. 

Por ejemplo, se puede escoger un recorrido señalizado desde el Hotel de Sant Bernat hasta el camping de las Illes, o bien seguir un itinerario con salida en el restaurante Can Besa y llegada a la ermita de Sant Martí de Montseny.

Algunos de los imprescindibles para hacer en el lugar es la visita a la Iglesia de Sant Julià de Montseny, siguiendo una ruta circular de menos de cuatro horas apta para toda la familia o la excursión al antiguo monasterio benedictino de Sant Marçal, situado a 1.145 metros de altitud.

Sant Marçal - Montseny

Sant Marçal - Montseny / Wikipedia

Ideal para la escalada

Para los más arriesgados, el Montseny es un lugar perfecto para iniciarse en la escalada: ofrece modalidad en roca, destacando la zona de la Soleia (Sant Martí de Centelles, Osona, Barcelona) para iniciación y grados medios, y la pared de Les Agudes (1.703 m) o el Turó de l'Home (1.706 m) para escalada clásica y más técnica

El parque natural acoge día a día a un gran número de visitantes que desean desconectar del bullicio de las grandes ciudades

Por ende, el Montseny está preparado con centros de información, rutas guiadas, zonas de pícnic y opciones de hospedaje rural, facilitando que cada excursión se ajuste a las preferencias de cada persona.

Gastronomía del lugar

Una de las opciones predilectas para combatir el frío invernal es combinar la experiencia natural con la gastronomía catalana: localidades cercanas como Aiguafreda, Viladrau o Arbúcies ofrecen restaurantes con productos de proximidad y paisajes de cuento.

En sus locales, sirven manjares como setas silvestres, embutidos de la zona o quesos de sus granjas, que reconfortan a cualquiera tras una larga caminata.

Acceso desde Barcelona

Para llegar al Montseny desde Barcelona en coche, se debe hacer un trayecto de aproximadamente una hora por la C-33, la AP-7 y la C-35.

También es posible acceder en transporte público desde la capital catalana en un viaje de una hora y media. La mejor opción es optar por la R2N de Rodalies dirección Sant Celoni y bajar en Palautordera (Vallès Oriental, Barcelona). 

Una vez allí, hay que caminar cinco minutos hasta la estación de autobuses del municipio y esperar al bus 576 dirección Montseny.