Ir a contenido

FINALISTAS DEL PREMIO CATALÀ DE L'ANY (7)

Maria Antònia Oliver: "El Premi d'Honor me dio muchos ánimos"

La escritora mallorquina, candidata al Català de l'Any, recibió el galardón de Òmnium Cultural el 2016, lo que la decidió a regresar a la novela

Ernest Alós

Maria Antònia Oliver, el 2 de febrero del 2016 en la sede de Òmnium, cuando se anunció que recibía el Premi dHonor de les Lletres Catalanes.

Maria Antònia Oliver, el 2 de febrero del 2016 en la sede de Òmnium, cuando se anunció que recibía el Premi dHonor de les Lletres Catalanes. / EFE / TONI ALBIR

Demasiado a menudo, los premios que reconocen toda una carrera son un broche final, un adiós anticipado. Solo de vez en cuando llegan cuando un creador está en su plenitud. Y aún más extraño es que actúen como un ‘reset’, un estímulo que vuelva a poner en marcha a la personahomenajeada. Esto es lo que ha sucedido con la escritora mallorquina Maria Antònia Oliver (Manacor, 1946), Premi d’Honor de les Lletres Catalanes 2016. “El premio me dio muchos ánimos (molta empenta). Aunque avanzo menos de lo que esperaba (faig menys via del que em pensava), estoy escribiendo una novela y tengo pensada otra, una novela negra con la misma protagonista que las otras que escribi, Lònia Guiu, aunque no sé si estaré a tiempo de hacerlas las dos”, explicaba ayer Oliver desde su casa de Biniali, un pueblecito de 200 habitantes en el Pla de Mallorca a donde se retiró hace ya 20 años.

Oliver regresó a su isla e inició un largo periodo de silencio literario, tras haber vivido durante tres décadas en Barcelona, tras sufrir un doble golpe: una dolencia cardiaca que exigió un trasplante de corazón en 1997 y la muerte, al año siguiente, de su compañero durante esos 29 años, el también escritor Jaume Fuster.

Oliver es mallorquina pero ya le parece bien ser candidata al premio Català de l’Any, y no solo por sus largos años de vecina de Barcelona. “Para mí no hay ningún problema, es todo lo mismo”, dice la escritora, que cree en el proyecto de los Països Catalans independientes que algún día incluyan también a las Illes.

Al igual que Fuster y otros escritores de la ‘generación de los 70’ como Joan Rendé, Miquel Desclot, Carles Reig Joaquim Carbó, Joaquim Soler, Jaume Cabré, Vicenç Villatoro, Margarida Aritzeta y Josep Albanell, Oliver formó parte del colectivo Ofèlia Dracs, que apostó en los años 80 por normalizar la literatura catalana por la vía de crear obras en géneros populares poco atendidos hasta el momento, como la novela erótica (‘Deu pometes té el pomer’), la ciencia ficción (‘Essa Efa’), el terror (‘Lovecraft, Lovecraft’), la novela negra (‘Negra i consentida’ y ‘Misteri de reina’) y la gastronomía (‘Boccato di cardinali’).

Más allá de los cuentos colectivos, Oliver le cogió un cierto gustillo al género de misterio. “No soy ni una entendida en novela negra ni tampoco una gran lectora, pero cuando me inventé a Lònia Guiu con Ofèlia Dracs pensé que quizá me serviría para otras cosas. ¿Para cuáles? Creía que siempre tenía que hablar de corrupción, de violencia contra las mujeres y contra los niños, y sigo pensando lo mismo”, explica.

Sí, Ofèlia Dracs fue un gesto militante, pero no solo eso. “Nos divertíamos mucho, nos lo pasábamos pipa, éramos muy sinceros con lo que hacíamos: no firmábamos nuestros cuentos, los enviábamos a Montserrat Bayà, que hacía de secretaria y nos los reenviaba a todos, y algunos tenían que cambiar sus cuentos porque no gustaban a los demás”.

Incuso con los ánimos del Premi d’Honor, a Oliver no le acaba de convencer el nombre del galardón concedido desde hace medio siglo por Òmnium Cultural. “Me críe con todo aquello del honor de la patria, del Caudillo, y hace tiempo que veo que el honor es un valor macho, que como feminista no me interesa”, explica.

Oliver fue el año pasado, tras 48 ediciones, la cuarta galardonada con el Premi d’Honor, después de Mercè Rodoreda, Teresa Pàmies y Montserrat Abelló. En el 2017 la ha sucedido Isabel-Clara Simó.  “He tenido suerte de ser mujer, afortundamente Òmnium ha cambiado un poco en esto…”  

RADIOGRAFÍA

Los inicios. Sus primeras obras, como 'Cròniques de la molt anomenada ciutat de Montcarrà (1972) y 'El vaixell d'Iràs i no Tornaràs' (1976), beben de las 'Rondaies mallorquines' de Antoni M. Alcover. 

Traducción y teatro. Entre suis varias traducciones destaca su versió de 'Moby Dick'. Y en el campo teatral, obras como 'Negroni de ginebra'

Otros premios. Maria Antònia Oliver obtuvo el Prudenci Bertrana en 1992 por 'Joana E.', donde trató la posguerra en Mallorca. En 1995, el Ciutat de Palma por 'Amor de cans'.

Lònia Guiu. La primera detective de la novela negra catalana protagonizó 'Estudi en lila', 'Antípodes' y 'El sol que fa l'ànec'

0 Comentarios
cargando