27 oct 2020

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dos proyectos estimulantes

Los nuevos vinos del exsumiller de El Bulli David Seijas

Prepara el lanzamiento de dos vinos de parcela de su colección Gallina de Piel y de un libro con un lenguaje que aspira a convertirse en el esperanto de la enología

Ferran Imedio

David Seijas, botella de vino en mano.

David Seijas, botella de vino en mano.

David Seijas es de los que sale al campo y disfruta, como pedía Johan Cruyff a sus futbolistas. En este caso, sale a la viña, aunque sea sumiller y no viticultor. Pero desde hace un par de años ejerce de bodeguero sin viñas ni bodegas, asociándose con ellas para crear los vinos que más le gustan. Así es el proyecto Gallina de piel, homenaje a 'El Flaco', que usaba esta expresión cada vez que quería decir que algo le ponía la piel de gallina.

Seijas, más que un sumiller (casi 10 años en El Bulli, Premio Nacional de Gastronomía 2011, profesor universitario y divulgador), y a su socio, Guillem Sanz, les erizan la piel "vinos gastronómicos, versátiles, que respeten las elaboraciones culinarias".

Precio-placer

Como los de su catálogo con forma de pirámide. Abajo, los llamados Precio-placer ("la expresión buena relación calidad-precio la dejo para los muebles", sonríe): Ikigall, un 'penedès' hecho con xarel·lo y malvasía de Sitges, y Mimetic, un 'calatayud', con un 95% garnacha de viña vieja.

En medio, los Arrels: Roca del Crit, un 'empordà' con cariñena y garnacha, y Manar dos Seixas, un 'ribeiro' en homenaje a su padre, gallego, elaborado con treixadura. 

'Priorat' con cariñena y blanco con la uva tinerfeña gual

En la cúspide, los vinos de parcela, de escasa producción, que saldrán en marzo: un 'priorat' con cariñena de viñas de  90 años y un blanco con la uva tinerfeña gual. No descarta hacer alguno "especial". "Veremos...".

De lo que no hay duda es de otro proyecto  que llegará un par de meses después: un libro sobre los vinos con nuevos códigos, con un nuevo lenguaje entendedor para el cliente y útil como herramienta para quien los vende. "Es difícil encontrar el esperanto del mundo del vino, que llegue a todos y se entienda, pero lo hemos intentado", explica.

Lenguaje más complejo y científico

Ha ido probando a través de las etiquetas de los Precio-placer, inspiradas en el 'ikigai' japonés (círculos con contenido que se entrelazan), y de los Arrels, con acuarelas y multitud de detalles divertidos. El del libro será más complejo y científico, y está pensado para las escuelas de hostelería y la gente del mundo del vino.

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