19 de marzo

Si eres padre, deja que te inviten a estos restaurantes (o invita tú)

  • Sea cual sea el estilo y los gustos del homenajeado, en esta lista encontrarás el lugar ideal

Uno de los arroces de Solraig, el plato estrella de este restaurante de Castelldefels.

Uno de los arroces de Solraig, el plato estrella de este restaurante de Castelldefels.

5
Se lee en minutos
Laia Zieger

Se acerca un motivo de celebración de peso: el Día del Padre. Una ocasión para reunirse en familia, sea en 'petit comité' o de forma intergeneracional, dando lugar a grandes mesas, grandes encuentros. Ante esta fecha señalada, a menudo la cuestión es dónde reservar mesa para que todos los presentes, y concretamente el homenajeado, que por algo es su día, disfruten. 

Con una increíble efervescencia de cocinas y tipos de establecimientos, no cabe duda de que tenemos el lugar perfecto para ti y los tuyos, tan solo tienes que escoger en esta 'hot list' de restaurantes para el Día del Padre. 

Empecemos por los papis que tienden a una cocina tradicional, local, de producto. Nuestra propuesta es moverse por la plaza Molina, porque allí hay chicha: Varela y La Xarxa, ambos locales del mismo grupo, con salones agradables y terrazas cómodas (con calentadores) y amplias, ideales para este tipo de eventos. En cuanto a la cocina, siguen el recetario local, con buena materia prima, con clásicos de la casa como los macarrones, la tortilla fea o el pepito de solomillo, entre otros.

La sala principal de Bistro Mató, de aires parisinos.

/ Noemí de la Peña

En esta línea, también es una buena opción el Bistro Mató (Bisbe Català, 10), tan bonito por dentro como por fuera, que ofrece una cocina simple y bien acabada, con propuestas del agrado de todos los comensales.

El caldo de caza con raviolis de faisana de Alkostat.

/ Pau Arenós

Para tapeo 'de qualité', en Alkostat (ronda de Sant Antoni, 41) se disfruta de platillos para compartir de la cocina catalana de Jordi Vilà, un lujo muy asequible. Para quienes tienen un poder adquisitivo más alto, también será una opción el 'brunch' del restaurante Solc (paseo de Gràcia, 68), en el Hotel Majestic. Un bufet que lleva la firma del chef Nandu Jubany y sigue el concepto de 'Farm to table' (de la granja a la mesa) en todas sus creaciones gurmet desde los entrantes al postre, acompañados con champán, cómo no. 

Para los más modernos

Si papi es un poquito más 'hípster', pero muy gurmet, seguramente valorará establecimientos un pelín más creativos pero que nunca pierden la esencia de ensalzar un producto de mercado bien seleccionado, en su momento justo de temporada.

Uno de los platos de la carta de temporada de Craun.

/ David Egui

Craun (Aragón, 67), una apertura reciente, será sin duda de las mejores sorpresas que se llevará vuestro progenitor. Mezclan la despensa local con recetas de la cocina catalana y francesa, con matices asiáticos y latinoamericanos. Cada plato es una sorpresa mayúscula, una maravilla, una delicia. Y eso desde los entrantes hasta el postre, con una maravillosa torrija con estragón y helado de bearnesa.

La 'tatin' de alcachofas de la Bodega Bonay.

/ MANU MITRU

En otra línea, Bodega Bonay (Gran Via de les Corts Catalanes, 700) y Contraban, en el Hotel Wittmore (Riudarenes, 7), son lo más. Además de platos magistrales e inolvidables como la 'tatin' de alcachofas o los ñoquis con mantequilla, salvia y parmesano (en el primero) y los macarrones con secreto, el carpacho de cigala y la 'cocotte' de lubina (en el segundo), tienen como atractivo que están en la planta baja de hoteles de interiorismo de diseño, y cuentan con coctelería propia. ¡Que en un día como este es bueno poder brindar!

El entrecot de lomo bajo de Parking Sótano, estrella única e indiscutible de la casa.

/ Lekuona Studio

Para quienes sean carnívoros, el plan puede ser Parking Sótano (pasaje de Marimon, 5) y sus entrecots de vicio acompañados con salsas, patatas fritas y verduras a la brasa, que requete flipan.

Para los amantes del 'food porn'

Si en cambio buscáis opciones más modernas, rock and roll y 'food porn', con un precio más accesible, tenéis para elegir: desde las hamburguesas gurmet de la Santa Burg (Vallespir, 51), hasta los bocadillos de Bar Torpedo (Aribau, 143), el pollo frito de Piel de Gallina (Magalhães, 35), las pizzas estilo Detroit (suuuper gruesas) de Four Corners (Diagonal, 205) o las gigantescas milanesas con 'toppings' variados y al gusto de Chalito (rambla de Catalunya, 12).

Todos ellos son locales distendidos, acogedores, y con una cocina cuidada, elaborada con ingredientes de calidad, pero con este punto antidieta que tanto mola. Es decir, un lugar donde ensuciarse las manos pero con la garantía de comer de lujo.

Una porción de tarta de queso y un vino de Jon Cake & Wines.

/

Para una experiencia más original, no dudéis en pedir mesa en Jon Cakes & Wine (Gelabert, 42). El rey de las tartas de queso de estilo vasco en Barcelona acaba de estrenar este local cuyo concepto es combinar las tartas de un sinfín de quesos diferentes con vinos y destilados. ¡Éxito garantizado si papá (y la familia en general) es un goloso!

Para veganos

No nos olvidemos de los padres veganos, que disfrutarán, sin duda, de la cocina original y sabrosa de Desoriente (Ramon Turró, 209). Para resumir, su carta condensa todos los clásicos de la cocina asiática, pero sin proteína animal y con mucho sabor. 

En la playa

Pero si a nivel familiar os tiran más las celebraciones en la playa, os podéis decantar por establecimientos a un tiro de piedra de Barcelona, con vistas al mar y pies en la arena, es decir, alma de chiringuito pero comodidad de restaurante que con su marco de postal siempre alegran el día. En el aspecto gastronómico, coinciden en dar protagonismo a tapas y arroces variopintos. Que en días de celebración familiar, todo lo que es compartir es bienvenido.

Uno de los arroces de premio de la carta.

/ Solraig

Noticias relacionadas

En Badalona están La Donzella (paseo Marítim, s/n) y L’Estupendu (Eduard Maristany, 75). En la parte sur de Barcelona, en Gavà, Catalina (Calafell, 21) es un auténtico edén. En Castelldefels, Solraig (paseo Marítim, 169), un restaurante 'cosy' a rabiar que bien podría estar en el Caribe y puede además presumir que dos arroces de su carta, el trufado y el de zamburiña, calamar y guisantes del Maresme, considerados entre los mejores de España

Y del mar a la montaña, es el turno de La Venta (plaza del doctor Andreu), en lo alto del Tibidabo: un restaurante muy "de padre". Un clásico de la ciudad desde hace más de 30 años que sirve cocina local de siempre en una terraza-jardín de estupendas vistas a la ciudad y salones típicos de masía catalana. Para gustos, los restaurantes.