Cocineros en el olimpo

Sergio y Javier Torres: "Teníamos claro que un día u otro nos darían las tres estrellas"

Tres estrellas Michelin para Cocina Hermanos Torres. / ISMAEL HERRERO / EFE / VÍDEO: EFE / GALA MICHELIN

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

Periodista

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La guía Michelin 2023 ha abierto las puertas de su reducido olimpo de restaurantes distinguidos con tres estrellas a Cocina Hermanos Torres, un objetivo que los inseparables gemelos Sergio y Javier Torres, siendo unos críos, se propusieron conseguir algún día. Porque siempre tuvieron claro que su futuro estaba en los fogones, preparando platos a cuatro manos, de modo que diseñaron una carrera profesional que tenía como objetivo lograr el triple entorchado.

Pocas veces un reconocimiento había sido perseguido durante tanto tiempo; ahora, a sus 51 años, alcanzan la meta tras una larga carrera de fondo. Tras cocinar este éxito a fuego lento pero seguro, sienten el orgullo añadido de ser los únicos chefs barceloneses con un establecimiento 'triestrellado' en su ciudad natal.

-Os acaban de dar la tercera estrella y lo primero que decís es que, además de estar muy contentos, os alegráis muchísimo por Barcelona.-Sergio: Sí, porque creemos que es muy importante que tenga un tercer restaurante con tres estrellas Michelin. Es un proyecto con el que queríamos devolverle a la ciudad todo lo que nos había dado, porque es muy fuerte a nivel gastronómico. Estamos muy felices por ella porque lo ha pasado muy mal en los últimos tiempos y estas tres estrellas no dejan de ser un reconocimiento también para Barcelona. Ojalá sirva de impulso, de referente, para los cocineros jóvenes, que se animen a hacer proyectos con empaque, serios. Aquí hay talento y público para eso.

-A nivel profesional, este éxito debe de significar lo máximo para vosotros.-Javier: Nos hace muchísima ilusión porque premia una trayectoria trazada desde que éramos pequeños, después de haber trabajado en grandes casas y viviendo siempre con la ilusión de que llegara este día, el día en que nos dieran las tres estrellas. Hemos hecho realidad el sueño de nuestra vida.

Un día, con ocho o nueve años, dijimos a nuestros padres que queríamos ser cocineros. Desde entonces planeamos la estrategia de ir por separado para aprender en las mejores cocinas"

-Siempre comentáis que era un sueño que teníais desde pequeños. ¿Con qué edad lo tuvisteis claro?-S.: Un día, con ocho o nueve años, dijimos a nuestros padres que queríamos ser cocineros. Desde entonces planeamos la estrategia de ir por separado para aprender en las mejores cocinas del mundo para luego juntarnos y conseguir la excelencia.

-J.: Siendo adolescentes ya nos pusimos a trabajar por primera vez.

-S.: Empezamos en la escuela Arnadí, con Josep Lladonosa, gran maestro y conocedor de la cocina medieval catalana, recién salidos de EGB. Luego comenzamos en pequeños restaurantes y poco después Javier empezó en El Girasol (Alicante), que tenía dos estrellas, yo entré en Reno, y a partir de ahí fuimos a trabajar con Santi Santamaria, Jean Louis Neichel, Alain Ducasse, Joël Robuchon, Pedro Subijana... Estuvimos en todas las 'catedrales'.

Nos hemos preparado toda la vida para esto y sabíamos que, con mucha formación, con una buena preparación en las mejores casas del mundo y con mucho esfuerzo, porque no ha sido fácil reunir los medios necesarios, lo lograríamos"

-Y siempre proclamasteis que un día tendrías la vuestra. Hay pocos cocineros que declaren esa ambición de una manera tan sincera y directa. ¿Tan seguros estabais de que conseguiríais las tres estrellas? ¿No os daba miedo el 'fracaso' de no alcanzarlas?-S.: Nos hemos preparado toda la vida para esto y sabíamos que, con mucha formación, con una buena preparación en las mejores casas del mundo y con mucho esfuerzo, porque no ha sido fácil reunir los medios necesarios, lo lograríamos.

-J.: Teníamos claro que un día u otro llegaría este momento. Querer es poder y, si te lo propones y le pones toda la energía, al final lo consigues.

-Una de las claves fue el cambio de local: Cocina Hermanos Torres se instaló en un antiguo garaje de la calle del Taquígraf Serra (Les Corts). Un salto de gigante porque el espacio, además de enorme, está hecho a vuestra medida.-J.: Abrir allí fue una declaración de intenciones, no solo para lograr la tercera estrella sino para mejorar a nivel personal, de equipo, de clientes... Queríamos que fuera un sueño hecho realidad, y lo es: un puro sueño. Hemos hecho muchas cosas paralelas para llegar hasta allí: programas de televisión, libros... Todo era para y por Cocina Hermanos Torres.

-Así que no salíais en la tele para haceros famosos o ganar dinero sino para conseguir fondos con los que soportar la estructura que pide un tres estrellas.-S.: Sí, hemos hecho de todo: acuerdos con marcas, colaboraciones, libros, tele, negocios paralelos... Todo eso era un camino para montar Cocina Hermanos Torres sin necesidad de tener un socio detrás y fuéramos libres. Era una premisa muy importante: ser libres a todos los niveles. Quizá por eso hemos tardado tanto en conseguirlo. ¡Es que no podíamos hacer cualquier cosa, no podíamos hacer un churro! Nos lo jugamos todo a una carta porque dijimos: "Hay que hacerlo. Estamos preparados, es ahora o nunca y va a salir bien".

-De estas tres estrellas, tocan a una y media por hermano. ¿O merece más uno que otro?-S.: Nooo. Es una estrella para cada uno y otra para el equipo y la familia.

-Y ahora, ¿qué?-J.: Vamos a hacer crecer las tres estrellas, vamos a estar más concentrados, con mucha más ilusión. Es un reconocimiento a todo el equipo, casi 60 personas, y a los clientes que han confiado muchísimo en nosotros. 

-¿Qué significa que vais a "hacer crecer" las tres estrellas? ¿Que abriréis restaurantes que opten a conseguirlas?-J.: No, no. Las haremos crecer en Cocina Hermanos Torres. No nos vamos a acomodar sino todo lo contrario, vamos a seguir trabajando, mejorando, en nuestra línea de superarnos día a día.

-¿Como si existiera una cuarta estrella y fuerais a por ella?-S.: Exactamente. Pero es que Cocina Hermanos Torres está creado para crecer. El 70% del espacio es para cocinas, y nos quedan partidas por abrir; ahora comenzaremos con la de verduras y la de hierbas. Estamos a un 70% de lo que puede dar la nave, así que nos queda hasta el infinito y más allá.

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-J.: Vamos a concentrarnos en lo que tenemos y no nos vamos a dispersar. Queremos un restaurante, y muy bueno, que sea la releche.

-¿El mejor del mundo, quizá? Puestos a ser ambiciosos...-S.: Ojalá. Lo intentaremos.