El retorno de un grande

Albert Adrià reabre: “Lo que voy a hacer será Enigma + 41º + Tickets”

  • Enigma ha abierto reservas y volverá al servicio el 7 de junio con un concepto distinto y cócteles por la tarde

  • El cocinero tiene previsto poner en marcha en julio una cafetería con tartas en Diagonal con Enric Granados

Albert Adrià, en una foto de archivo, en la cocina de Enigma.

Albert Adrià, en una foto de archivo, en la cocina de Enigma. / Elisenda Pons

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Pau Arenós
Pau Arenós

Coordinador del canal Cata Mayor

Especialista en gastronomía

Escribe desde Barcelona

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En coherencia con el nombre de Enigma, Albert Adrià mantiene misterios, no sobre la fecha de reapertura, que será el 7 de junio, sino sobre el contenido. El último de los grandes en volver, en un retorno esperado por el ‘gurmetismo’.

El jueves desvelaron el proceso de reserva y en solo seis horas 500 personas pidieron plaza: “Para algún día ya tenemos lista de espera”.

Adrià teme decir ‘adrianadas’, es decir, contar algo que hoy le parece válido y dentro de un mes, caduco, así que se ciñe a lo que está seguro en este momento: “Habrá dos servicios: comida a mediodía y cócteles por la tarde [‘tardeo’, escriben en la web] con platos. Ya no quiero volver a casa a la una de la madrugada”. Puntualiza: en un horario "comer y beber"; en el otro "beber y comer". Y le darán movimiento a los cócteles de El Bulli: “Tonto por no haberlo hecho antes”.

El comedor principal de Enigma.

/ Elisenda Pons

El establecimiento tiene un diseño peculiar, laberíntico, arquitectónico, que en la anterior etapa condicionaba el servicio: se recorrían los lugares como si fueran capillitas. La intención ahora es la libertad de movimientos, y de elección: ya no habrá menú degustación, o ‘menú disgustación’.

En la web escriben sobre el ‘fun dining’ (comida divertida) en lugar de ‘fine dining’ (alta cocina), aunque bajemos el suflé: serán la una y la otra, “con una factura media de unos 150 euros”.

A falta de concretar qué-se-comerá-exactamente, propone una ecuación: “Lo que voy a hacer será Enigma + 41º + Tickets”. Es decir, cocina tecnoemocional + cócteles (41º era la coctelería) + tapeo de altura. “Y platos conocidos”. ¿Qué quiere decir eso? “Una pizza, una hamburguesa y un ‘nigiri’, ¿con conocidos? Aunque no quiere decir que vaya a hacer ‘nigiris’, eh”. Espera nuevas sillas para ampliar plazas, cambios de luces para que el mediodía sea distinto de la tarde-noche…

Eso será en junio y para julio, otra novedad, una cafetería aún sin nombre (con la experiencia adquirida en La Dolça, que fue la parte dulce de Tickets, y Cake & Bubbles, en Londres), situada en Diagonal con Enric Granados: “Habrá café y dos tartas: una de chocolate. Queremos dignificar el trabajo de barista”. Si no está a punto para comienzos de verano, la inauguración pasará a septiembre.    

El descalabro del grupo El Barri se saldó con ventas y transformaciones: Tickets es ahora Teatro, que gestionan los hermanos Iglesias; Hoja Santa es Come, que dirige Paco Méndez, y la Bodega 1900 está cerrada después de un breve tiempo como Bodega Lito, tiempo que terminó por enfermedad de su propietario.

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