Para gourmets sin vacaciones

6 buenos (y nuevos) restaurantes de Barcelona que abren este agosto

  • Si tienes hambre de buenos platos, este es tu artículo. Aquí repasamos establecimientos donde comer o cenar con garantías de éxito

Arroz negro de pulpo, calamar y ’allioli’ de pimentón ahumado del restaurante Sal Mar.

Arroz negro de pulpo, calamar y ’allioli’ de pimentón ahumado del restaurante Sal Mar. / Ferran Imedio

3
Se lee en minutos
Cata Mayor

Suele pasar: tienes que elegir restaurante y nunca sabes a quién preguntar. No te preocupes, confía en nuestro criterio. Si tienes hambre de buenos platos, nosotros te damos varias opciones con estos buenos (y nuevos) restaurantes de Barcelona que no cierran este en agosto. Como dice el tópico, están abiertos por vacaciones.

1. Sal Mar

Sal Mar, de la familia de Ca la Nuri, ha llegado a la playa de la Barceloneta (paseo Marítim de la Barceloneta, s/n). Un buen lugar para comer arroces (bravo por el de pulpo, calamar y 'allioli' de pimentón ahumado), con horarios ininterrumpidos para tomar un vermut, picar algo, comer, hacer la sobremesa o cenar, y una carta informal con platos con un punto de fusión: guacamole con nachos y pico de gallo, 'tataki' de salmón con arroz salvaje y salsa 'teriyaki', 'burger' vegana (cuya 'carne' es Heura) aderezada con salsa de 'miso'...


2. Superclàssic

Platillos de Superclàssic.

/ Álex Froloff

Este nuevo establecimiento del Raval (Floristes de la Rambla, 14) propone un vermuteo de calidad con cervezas bien tiradas, buena música de fondo, un ambiente desenfadado y tapas de toda la vida con toques originales y algo canallas, como el barrio que lo acoge, el Raval. Está detrás de la Boqueria, de donde saca buena parte del producto que trabaja luego en la cocina, y frente a los jardines del doctor Fleming, ocupando el local que en su día fue de Iposa, una referencia en la zona. Aquí tienes toda la info sobre Superclassic.


3. Saona

Sala del restaurante Saona.

/

Su propuesta gastronómica está basada en platos mediterráneos con algún que otro guiño culinario a otras partes del mundo, especialmente del continente asiático. Entre sus 'hits', la croqueta de pato Pekín (excelente, melosa como ella sola) y las gambas crujientes (tan crujientes como picantes) con 'kimchi', ajos tiernos y jamón. Solo hay menús con muchos platos a elegir.El de mediodía cuesta 10,95 €. Los degustación incluyen seis entrantes, un principal a elegir y tres minipostres: el de mediodías laborables sale por 16,95; las noches de domingo a miércoles cuesta un euro más, los fines de semana al mediodía, 18,95, y las noches de jueves a sábado, festivos y vísperas de festivos, 20,95.

Saona. Aribau, 131.


4. Bar Mono

Varios platos de Bar Mono.

/

Bar Mono está en el Gòtic (plaza de Sant Josep Oriol, 4), epicentro del turismo. Sirve platos y platillos de 'street food' con acento mediterráneo de sabores potentes, con personalidad, desacomplejadosque igual pueden hacer las delicias de guiris como de barceloneses. Porque, ¿a quién no le temblarán las rodillas de placer cuando se metan en la boca la croqueta de chuletón a la brasa? ¿O el arroz de montaña con secreto ibérico y trompetas de la muerte? Su mirada parte de Barcelona con tapas como la bomba, las bravas, los mejillones a la brasa... pero luego viaja por el mundo entero, ya sea con el delicado y fotogénico canelón de aguacate, atún rojo y mango, el 'bao' de pato Pekín con salsa 'hoisin' o el potente y adictivo New York 'cheese cake' de camembert y queso azul.


5. Bar Veraz

Bomba de butifarra negra con mayonesa picante de Bar Veraz.

/

Pedro Tassarolo ha tomado el relevo de Sebastián Mazzola y Sussie Villarico al frente de Bar Veraz, en el Hotel Barcelona Edition (avenida de Francesc Cambó, 14), y no le ha sentado nada mal el cambio a pesar de que el listón estaba muy alto. Tassarolo ha renovado la carta con platillos mediterráneos para compartir elaborados con los productos del vecino mercado de Santa Caterina. Uno de sus 'hits' es la bomba de butifarra con mayonesa picante, una tapa cuya receta publicamos aquí. En la azotea, prepara un 'street food' asiático de lo mejorcito de la ciudad.


6. El Mamón


/

Lo que fue El Mama y la Papa, un enorme local en el pasaje de Pere Calders, 2, en el barrio de Sant Antoni, es ahora El Mamón. Ya no hay 'shows' mientras comes y solo suena música en directo de vez en cuando.

Noticias relacionadas

Ambiente joven y animado, y carta ecléctica: lingotes hojaldrados de patatas bravas con 'allioli' de boniato y salsa picante, nachos con queso cheddar trufado y costilla desmigada, arroces...

Ah, y cócteles, ya que El Mamón no cierra hasta las 3.00 de la madrugada.