26 oct 2020

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TOMA PAN Y MOJA

El virus del 'latte'

Hay que reaccionar, España. 'Latte' corre por la huerta como un pulgón desbocado.Acabaremos pidiendo un 'rice latte' en lugar de arroz con leche

Òscar Broc

El virus del 'latte'

A riesgo de que me estallen las sienes por sobredosis de 'coolness', entro en una cafetería de especialidad del Poblenou. Por un segundo bajo la guardia y mis labios lo escupen sin más: «Un café con leche, por favor». Los caballos relinchan y suena 'Carmina Burana' durante un segundo eterno. Embargado por la lástima, el barista le da otra oportunidad a este 'boomer'. Allá voy: «Perdón, un latte». Estoy en Barcelona, no en Portland, pero qué más da. 

Y ahora que venga un moderno, se baje del patinete y me diga que el vulgo confunde latte con café con leche, aunque se preparan de forma distinta, las proporciones y la textura de la leche no son iguales, bla, bla, bla. Explícale eso a mi padre, bro.

 Soy adicto al café de especialidad, pero ya estoy en una edad en la que pedir un latte me hace sentir como un gilipollas. Lo siento, son tantos años apelando a la lógica y pidiéndolo en castellano que finalmente me he rebelado: desde el incidente en el Poblenou, cuando entro en cafeterías modernas me encomiendo a Juan Valdés y siempre pido un café con leche, aunque en la pizarra no lo ponga. Aunque sea distinto del latte. A lo loco.  

La excusa perfecta

Hay que reaccionar, España. Latte corre por la huerta como un pulgón desbocado. Confunde al personal. Es la excusa perfecta para que te sisen 2 euros por taza. Y se expande a otros brebajes: iced latte, matcha latte, chai latte

El virus quiere colonizar nuestro idioma y lo está consiguiendo; no nos daremos cuenta y acabaremos pidiendo un rice latte en lugar de un arroz con leche en el Bar Manolo. Además, si eliminamos el término latte de nuestras vidas, nos evitaremos uno de los peores chistes del siglo XXI: ¿quién es el humorista que bebe más café? Carlos Latte.