El sexto cáncer más común y segundo más mortífero ¡Se puede prevenir!

El sexto cáncer más común y segundo más mortífero ¡Se puede prevenir!
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En España se detectan anualmente casi 6.500 casos de cáncer de hígado. Es el sexto cáncer más común. El carcinoma hepatocelular representa el 90% de los canceres hepáticos.

Los datos que aporta la Fundación Española del Aparato Digestivo son preocupantes. El cáncer hepático es la segunda causa de muerte relacionada con cáncer a nivel global, produciendo alrededor de 800.000 muertes anuales.

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Y su incidencia entre la población va en aumento a causa de que cada vez se producen más casos de otra patología, el hígado graso no alcohólico, asociado al incremento de la obesidad.

Tipos de cáncer hepático

Tipos de cáncer hepáticoLos especialistas señalan dos tipos de tumores de hígado, el hepatocarcinoma, y el colangiocarcinoma. El primero es el más común, supone el 90% de los casos, y se produce por un crecimiento descontrolado de las células del hígado (hepatocitos).

A diferencia del anterior, el colangiocarcinoma es un tumor que aparece en los conductos biliares situados tanto dentro como fuera del hígado. Sólo un 10% de los casos responden a este tipo.

Además, son los hombres los más afectados por esta patología. El 75% de los casos de carcinoma hepatocelular son varones y la mayoría de los casos se diagnostica por encima de los 45 años.

¿Qué causa los tumores en el hígado?

¿Qué causa los tumores en el hígado?Ya hemos visto la relación que existe entre el incremento de este tipo de tumores y el hígado graso no alcohólico. Pero no es la única causa. La doctora Susana Llerena Santiago, especialista en Aparato Digestivo en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, señala otros factores determinantes:

  • Padecer una cirrosis hepática previa es la principal causa de carcinoma hepatocelular.

  • También haber sufrido hepatitis víricas, en concreto, hepatitis B y C.

  • Consumo abusivo de alcohol.

Hay otra serie de causas, como la hepatitis autoinmune o la hemocromatosis, pero son muy poco frecuentes.

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Síntomas demasiado inespecíficos

Síntomas demasiado inespecíficos Uno de los problemas que plantea este tipo de tumores es que en muchos casos no da ningún síntoma en su estadio inicial. También dificulta mucho el diagnóstico el hecho de que los síntomas sean tan inespecíficos como:

  • Cansancio.

  • Pérdida de peso.

  • Dolor abdominal.

Esta ausencia de molestias provoca que en muchos casos el diagnóstico se produzca cuando la enfermedad está ya avanzada, lo que pone en riesgo la supervivencia.

Según la doctora Llerena, si el diagnóstico se produce durante las etapas iniciales de la enfermedad, es posible conseguir una supervivencia a 5 años en el 70% de los pacientes.

Una de las armas con las que cuentan los especialistas para lograr la detección temprana de la enfermedad es el cribado en pacientes con cirrosis.

Si, el cáncer de hígado se puede prevenir

Si, el cáncer de hígado se puede prevenirLa única forma de evitar que surja un tumor en el hígado es evitar que el hígado enferme. Y para ello, los expertos en digestivo de la FEAD señalan las mejores prácticas para que esto no ocurra:

  • Vacunarse de la hepatitis B. Afortunadamente disponemos de una vacuna muy eficaz contra una de las hepatitis víricas, la hepatitis B. Así que vacunarse es la mejor opción. La vacunación universal ha tenido un impacto sobre la reducción de la aparición de carcinoma hepatocelular. A pesar de ello actualmente existen unos 400 millones de adultos a nivel mundial infectados.

  • Detectar y tratar la hepatitis C: La transmisión de este virus se produce a través de sangre contaminada o de productos derivados de ella, además de por vía sexual si se tienen conductas de riesgo.

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Afortunadamente el número de casos ha ido disminuyendo en las últimas décadas y existen fármacos con alta eficacia para su curación, si se administran en etapas iniciales de la enfermedad.

  • Limitar el consumo de alcohol: abusar del alcohol es esencial para toda la población y de forma particular para pacientes con una enfermedad hepática subyacente.

  • Vigilar el peso: los especialistas recuerdan que la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo no sólo para el cáncer hepático sino también para otras patologías, como las cardiovasculares.

  • Hacer ejercicio físico diariamente.

  • Seguir una dieta saludable.

  • Controlar los factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia) van a ser fundamentales para prevenir el aumento de casos de carcinoma hepatocelular que se relacionan con la enfermedad hepática por depósito graso no alcohólica.

  • Dejar de fumar: El tabaquismo es un factor de riesgo para el desarrollo de un carcinoma hepatocelular.