Consejos para que nuestro cerebro no note que cumplimos años, y no se haga viejo

Consejos para que nuestro cerebro no note que cumplimos años, y no se haga viejo
4
Se lee en minutos

La salud de nuestro cerebro y la pérdida de memoria son una de las grandes preocupaciones de las personas según van cumpliendo años.

Es el aspecto más temido del envejecimiento, y para combatirlo mucha gente apuesta por lanzarse al consumo de suplementos que se venden como estimulantes de la memoria.

También es frecuente tomar la decisión de pasarse horas cada día haciendo crucigramas, sudokus, puzzles o incluso con videojuegos teóricamente pensados para que no se deteriore la cabeza.

Pero, ¿Esas cosas realmente mantienen la agudeza de un cerebro que va envejeciendo?

Según dijo a heart.org el Dr. Vladimir Hachinski, autor principal de un trabajo publicado por la OMS sobre Ataques Cerebrales en 2019, neurólogo canadiense y experto reconocido a nivel mundial:

– «Dedicar una o dos horas diarias a resolver acertijos es útil para la concentración y podemos decir que es bueno porque ejercita el cerebro, pero no espere demasiado de esta actividad».

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), 1 de cada 8 personas mayores de 60 años tienen al menos una pequeña pérdida de memoria. Y 1 de cada 3 aseguran tener algún tipo de problema en su función cerebral.

No estamos hablando, naturalmente, de un principio de demencia total en unos porcentajes aterradores, pero sí es un hecho que estos problemas van en aumento.

Y lo hacen hasta el punto de que su manifestación más temida, la enfermedad de Alzheimer, calculan que se pueda triplicar en los próximos años.

Te puede interesar: Día Mundial del Cerebro: Claves para mantenerlo sano y en forma

Un buen corazón mantiene un buen cerebro

Pero entonces, una vez descartados los suplementos de pescado y los pasatiempos mentales como solución milagrosa para prevenir o retrasar esas pérdidas cognitivas ¿Qué deberíamos hacer?

El doctor Hachinski y otros neurólogos de prestigio coinciden en una frase muy significativa: «Si tiene un buen corazón, tendrá un buen cerebro».

Porque, según explican, «cualquier factor de riesgo que resulte dañino para el corazón, como una presión arterial alta, obesidad, falta de actividad física, fumar… también es malo para el cerebro».

Y ese vínculo entre la salud cardíaca y cerebral explica que la American Heart Association y una comisión del Lancet dirigida por expertos aconsejen que las personas se centren en los factores de riesgo que cada uno tenga, para prevenir los ataques cerebrales.

Esto incluye:

– Disminuir la presión arterial.

– Reducir los niveles de azúcar.

– Reducir los niveles de colesterol.

– Dormir suficiente.

– No fumar.

– Limitar el consumo del alcohol.

– Llevar una alimentación saludable.

– Hacer por lo menos 150 minutos de ejercicio a la semana.

– Mantener un peso saludable.

– Mantenerse socialmente activo.

Casi la mitad de las demencias se pueden prevenir

La Comisión de Lancet amplió recientemente su lista de factores de riesgo para la demencia incluyendo las lesiones cerebrales que ocurren durante la mediana edad, así como la exposición a la contaminación del aire.

Los investigadores creen que por lo menos un 40% de las demencias se pueden prevenir si se modificaran esos factores de riesgo.

Hachinski dijo que esa cifra podría ser aún mayor si se previnieran más ataques cerebrales, y en su trabajo publicado en la OMS solicitó que la prevención de estos y de la demencia se hiciera conjuntamente.

Asegura que los ataques cerebrales duplican las posibilidades de que se desarrolle la demencia, y que la alta presión arterial es un fuerte predictor de ataque cerebral. También agregó que aproximadamente un 90% de los ataques cerebrales se pueden prevenir.

– «Todas las demencias tienen un componente vascular (arterias y venas) debido a que el cerebro requiere un buen flujo de sangre para proveerse de suficientes nutrientes y oxígeno para funcionar correctamente. Si se controla ese componente vascular, la demencia se puede disminuir o prevenir».

Otros «aceleradores» silenciosos de la demencia

Aunque los ataques cerebrales graves ocasionan un declive obvio y repentino en la función cognitiva, lo más común es que la gente tenga accidentes cerebrovasculares más pequeños e incluso silenciosos, que muchas veces pasan inadvertidos.

Pero se ha comprobado que esos «mini ataques cerebrales» aceleran el declive mental a cualquier edad y de la misma forma que lo hace la presión arterial descontrolada.

La diabetes de Tipo 2, que a menudo se puede prevenir o retrasar solo con perder peso y aumentar la actividad física, también incrementa el riesgo de padecer demencia en un 60%.

En general, la demencia va apareciendo poco a poco, y lo hace de maneras distintas y con una velocidad y profundidad diferentes.

Consejos para retrasar el declive cerebral

La mejor forma de retrasar ese declive, agregó el experto, es identificar los factores de riesgo personales y abordar los más apremiantes.

¿Necesita adelgazar? ¿Hacer más ejercicio? ¿Llevar una alimentación más saludable? ¿Disminuir sus niveles de azúcar en la sangre?

– «Conozca los antecedentes de su familia y sea consciente de a qué se está enfrentando. Mídase la presión arterial. Y sepa que los factores de riesgo prefieren ir acompañados por lo que, si tiene la presión arterial alta, es seguro que hay algunas otras cosas por ahí».

Noticias relacionadas

Los expertos aseguran que incorporar a su vida buenos hábitos para la salud cerebral es algo que demos hacer mucho antes de que comience a disminuir la cognición.

«En la mediana edad, el riesgo empieza a incrementarse bastante rápido. Y aunque nunca es demasiado tarde, cuanto más pronto empecemos, mucho mejor. Lo importante es comenzar ya».