La miopía se dispara: Se prevé que afecte al 52% de la población en 2050

La miopía se dispara: Se prevé que afecte al 52% de la población en 2050
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Los aumentos documentados en la prevalencia de la miopía y alta miopía (más de seis dioptrías) en el mundo constituyen un grave problema de salud pública. Con la evolución de las nuevas tecnologías, hábitos de estudio y trabajo se han modificado también los requerimientos visuales de los pacientes. Los confinamientos han obligado a una gran parte de la población a permanecer en los hogares, trasladar y adaptar sus actividades y hábitos al mismo, lo que ha provocado que forzosamente hagamos un uso más intensivo y, a veces, excesivo de las pantallas y la visión de cerca. Adultos y niños hemos visto cómo nuestras actividades, de ocio, laborales y escolares, giraban más que nunca alrededor de los dispositivos electrónicos. «Es nuestro deber como oftalmólogos adaptarnos a los tiempos, pero también aportar medidas preventivas y de tratamiento novedosos que mejoren la calidad visual de nuestros pacientes», subraya Eva Villota Deleu, oftalmóloga de la Unidad de Retina y Vítreo del Instituto Fernández-Vega (Oviedo)

¿Existen estrategias de prevención de la miopía?

La genética y el medio ambiente desempeñan un papel en el desarrollo y la progresión de la miopía, pero la contribución genética se considera pequeña y existe consenso en que los genes pueden determinar la susceptibilidad a los factores ambientales. Los pacientes con familiares miopes deben controlarse desde la infancia y la familia debe incidir, especialmente en la edad preescolar y escolar precoz, en el control de factores ambientales y en un correcto hábito visual.

Cuando los niños pasan suficiente tiempo al aire libre (más de dos horas al día) el riesgo de miopía se reduce, incluso cuando tienen dos padres miopes y continúan realizando trabajos de cerca

¿Y en los adultos?

En los adultos también es importante conocer los signos de riesgo que indicarían el comienzo de complicaciones asociadas a la miopía, especialmente desprendimientos de retina y membranas neovasculares. Además, se han realizado estudios que indican que cuando los niños pasan suficiente tiempo al aire libre (más de dos horas al día) el riesgo de miopía se reduce, incluso cuando tienen dos padres miopes y continúan realizando trabajos de cerca. El tiempo total que se pasa al aire libre parece ser el factor importante.

¿Qué es miopía alta/magna y miopía patológica o degenerativa?

La miopía es un error óptico condicionado por un aumento de la longitud del globo ocular que impide que las imágenes se enfoquen en la retina. Los errores superiores a 6 dioptrías pueden desarrollar complicaciones. La mayoría de las enfermedades que se asocian a la miopía alta se producen en la mácula, parte de la retina que se encarga de leer o reconocer las caras de las personas. Entre ellas, destaca una que afecta a adultos jóvenes y es la formación de membranas de vasos sanguíneos anormales, llamados neovasos. Los síntomas más característicos son la visión de líneas torcidas y la pérdida de la capacidad de lectura por presencia de mancha fija en la visión central.

¿Cómo se abordan?

Su tratamiento se realiza con inyecciones periódicas en el interior del ojo y es altamente efectivo, sobre todo si se realiza al principio de la enfermedad.

También suelen alertar sobre el desprendimiento de retina…

Es la separación de la membrana sensible a la luz (retina) en la parte posterior del ojo de sus capas de soporte. Provoca síntomas visuales, no dolor ni molestias. El paciente percibe un incremento brusco en las moscas volantes, muchas veces acompañados de relámpagos, y una sombra más o menos grande y fija en su campo de visión. El tratamiento es quirúrgico para volver a colocar a la retina en su sitio. El pronóstico depende de la extensión de retina desprendida, el tiempo de evolución y las enfermedades asociadas del paciente.

La evolución de la tecnología permite un diagnóstico más precoz y preciso de todas las enfermedades asociadas a la miopía

¿Cómo ha cambiado el cuidado de los pacientes miopes en los últimos años?

La evolución de la tecnología permite un diagnóstico más precoz y preciso de todas las enfermedades asociadas a la miopía. Además, el seguimiento de los niños miopes desde pequeños posibilita tratamientos para disminuir la tasa de progresión de la miopía o controlar sus enfermedades asociadas desde muy jóvenes.

¿Qué tratamientos existen actualmente para su control?

Además de un correcto hábito visual con la potenciación de las actividades al aire libre, existen tratamientos ópticos y farmacológicos. Entre los primeros están el uso de gafas bifocales, adaptadas a distintas distancias de trabajo, o lentes de contacto con doble enfoque. La ortoqueratología implica el uso de lentes rígidas de gas permeables durante la noche para aplanar la córnea y corregir miopías bajas. Los tratamientos médicos se basan en el uso de atropina diluida en concentraciones variables inferiores al 1%.

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¿Qué se consigue?

Con ellos se disminuye la fuerza del músculo acomodador y por tanto la tendencia a la elongación del ojo. Cada niño, adolescente o adulto precisa un abordaje individualizado y es importante un estudio detallado de cada caso. En función de este, el oftalmólogo especialista recomendará el tratamiento y seguimiento más adecuado.