21 feb 2020

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A PARES

Rituales para superar los síndromes navideños

El espá del hotel W Barcelona incorpora una cabina doble con novedosos tratamientos

D. R. / Barcelona

Piscina climatizada del espá del W Barcelona, en la zona Gateway.

Piscina climatizada del espá del W Barcelona, en la zona Gateway.

Al 33% de los españoles no le gusta la Navidad. De ellos, el 27% asegura que le agrada poco y el 6% directamente la odia. Los datos pertenecen al primer 'Observatorio de la Navidad en España', un estudio de la consultora Ipsos para conocer qué es lo que nos atrae más y menos de estas fiestas. Socialmente, estas fechas se relacionan con felicidad y armonía. Y eso es lo que se nos inculca ya desde la infancia. Pero evidentemente, no todo el mundo lo vive igual, dependiendo de las circunstancias de cada cual: tener a personas queridas enfermas, estar lejos de casa, estar privado de libertad, tener muy pocos recursos básicos, estar pasando por un proceso de duelo, sufrir soledad, añorar a seres queridos que ya no están...

De hecho, según el mismo estudio, la nostalgia es la primera causa que nos genera aversión hacia la Navidad. Un sentimiento que afecta al 60% de las mujeres y al 47% de los hombres encuestados. Es el llamado 'síndrome de la silla vacía', que surge cuando las emociones por la muerte o la ausencia de un ser querido entran en conflicto con el ambiente festivo típico de las celebraciones navideñas.

Por otra parte, el 65 % de los españoles sufre estrés y ansiedad antes y durante estas fechas. Y este es el segundo motivo para temerla. Así lo refleja el 'Informe anual 2018', elaborado por Nascia, sobre el estado en que vivimos en estas fechas. Algunos terapeutas lo denominan el 'síndrome del villancico', refiriéndose al exceso de consumismo, la obligatoriedad de estar felices, reencontrarnos con personas que no nos caen bien o con las que tenemos conflictos, las elevadas expectativas con los preparativos, o la idea y la presión social de que todo tiene que estar perfecto», explica Sumell.

Todos estos factores pueden acabar desencadenando situaciones de estrés. Y antes de que la cosa vaya a más, hay que ponerle remedio. Una propuesta es encontrar tiempo para nosotros mismos, para aislarnos, cuidarnos y apartar temporalmente aquellas situaciones que nos agobian. La visita a un espá, por ejemplo, puede ser curativa. Y si tenemos pensado hacerlo con nuestra pareja, el hotel W Barcelona tiene interesantes novedades. Acaba de estrenar una moderna cabina doble donde darnos un capricho detox. Allí se aplican una gran variedad de masajes, adaptados a cada necesidad. El Reset está diseñado para atacar capas musculares más profundas y liberar tensiones; y el De-Stress revive los músculos fatigados y calma la mente cansada con aceites descongestivos, presión moderada y técnicas para liberar la tensión. Luego está Salt-Detox que, gracias a las rocas de sal del Himalaya, estimula el metabolismo y mejora la microcirculación para restaurar la energía en momentos de intensa presión física y mental. Un último ejemplo es Sleep, que induce el sueño con el tacto, la música y los aromas.

Asimismo, los tratamientos en la cabina doble del espá también incluyen métodos corporales de hidratación y purificación profunda, tales como Quench (aporta una hidratación equilibrada proporcionando un tono perfecto y una elasticidad excepcional mediante una mascarilla corporal suave y cremosa) o Detox (purifica desde el interior de la capa cutánea con un 'peeling' corporal, envoltura e hidratación). La cabina doble también ofrece tratamientos en pareja focalizados en potenciar el brillo natural, remodelar y reafirmar, como Glow (30 minutos) o Sculpt (60 minutos).

Aunque, para dar en el clavo con esta jornada de mimos en pareja, ninguno como Rejuvenate, ritual que incluye un lujoso tratamiento facial, así como un innovador tratamiento corporal antiedad, que tiene como principal objetivo rejuvenecer, aportando luminosidad y elasticidad, a la vez que se relaja la mente.

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