Col·legi Mare de Déu del Carme
Un centenar de familias denuncian la "radicalización religiosa" de la nueva dirección en una escuela de Terrassa
Ante las críticas, el colegio ha emitido un comunicado dirigido a las familias en el que justifica la ampliación de horas de religión como una medida para equipararlas con el resto de materias
Ordenadores en las aulas: el caso del instituto Feixes de Terrassa, donde cada alumno elabora su propia web

Vuelta al cole en la escuela Auditori, en Barcelona / JORDI OTIX

Un centenar de familias del Col·legi Mare de Déu del Carme de Terrassa han alzado la voz contra lo que consideran una "radicalización religiosa" promovida por la nueva dirección del centro, que tomó las riendas en septiembre de 2023. Entre los cambios más controvertidos destacan el incremento de horas de religión, la contratación de profesorado vinculado a movimientos católicos, el aumento de asignaturas impartidas en castellano —especialmente en la ESO y Bachillerato— y una mayor frecuencia de visitas a la iglesia.
Ante las críticas, el colegio ha emitido un comunicado dirigido a las familias en el que justifica la ampliación de horas de religión como una medida para equipararlas con el resto de materias curriculares. Asimismo, la dirección defiende que el profesorado se selecciona "por su competencia profesional y pedagógica" y añade: "Valoramos que puedan contribuir a los valores y a la misión del centro".
Las familias, sin embargo, sostienen que el colegio se presenta ante los nuevos alumnos como "católico, catalán y progresista", sin informar en ningún momento del giro "evangelizador" que, según ellas, ha tomado la institución. En esta línea, reafirman su compromiso con la "continuidad de la comunidad educativa". La situación se ha agravado con la incorporación de ocho nuevos profesores alineados ideológicamente con la dirección, según han apuntado las familias.
El malestar ha desembocado en la creación de un grupo de WhatsApp con 400 integrantes, donde más de un centenar de familias han manifestado su preocupación. Algunos padres trabajan en la redacción de un manifiesto para sumar adhesiones. "Hay mucha gente que desconoce lo que está ocurriendo y otros que son afines a la dirección", explica un padre en declaraciones a este diario. También denuncia que algunos docentes han realizado comentarios sobre la vestimenta de las alumnas.
Sin embargo, desde el centro han apuntado que "en ningún momento se nos han dado pautas de actuación ni cuestionado nuestro trabajo, ni a nivel ideológico ni de creencias", han añadido que llevan "años trabajando en una escuela cristiana y somos plenamente conscientes de que nuestro objetivo es educar en valores como el respeto, la solidaridad, la armonía entre compañeros y la responsabilidad".
Las familias alertan de un "sesgo ideológico" impulsado desde la dirección. Sostienen que la asignatura de Historia ha adquirido un matiz político y que las clases de religión han pasado de una a dos horas semanales. Además, las visitas religiosas han aumentado e incluyen oraciones que anteriormente eran testimoniales. "La escuela ya había insinuado que su modelo era evangelizador, pero ahora lo han confirmado abiertamente", afirman.
Otra de las críticas se centra en el cambio en el modelo lingüístico: tres de las ocho asignaturas se imparten ahora en castellano, lo que según los denunciantes vulnera el contrato educativo previamente establecido. "Si estos cambios se hubieran implementado desde P3, sería distinto. Pero ahora nos afectan a todos", lamentan. Con respecto al catalán, el centro ha manifestado que son "escuela catalana, con una larga trayectoria y un sólido proyecto educativo. El catalán es la lengua vehicular del centro y la lengua con la que nos expresamos en el día a día, tanto en las aulas como en el resto de espacios de convivencia".
Educación lo estudia
La situación ya ha sido trasladada al Departamento de Educación, que ha recibido las quejas y estudia la gravedad de los hechos. El Síndic de Greuges ha anunciado que hará un seguimiento del caso, y el Observatorio de Terrassa también está analizando la situación.
El Colegio, concertado con la Generalitat en todas las etapas, ha hecho público un comunicado en su web en forma de 'Preguntas frecuentes - FAQS' para responder a las diferentes acusaciones. Según el centro, se mantiene “el ideario cristiano y carmelita”, y resaltan que el colegio sigue siendo propiedad de los Padres Carmelitas, como lo es desde su fundación, en 1942. “Ellos marcan sus directrices”, apuntan.
Los padres insisten en que respetan a la comunidad educativa y que su descontento no es con el nuevo profesorado, sino con la dirección del centro. "No se trata de casos aislados: en el último año han llegado ocho profesores nuevos y todos responden al mismo perfil", critican.
Las familias reclaman la restauración del modelo educativo vigente hace tres años y advierten que este puede ser "el principio de un cambio de rumbo" en la escuela. Su objetivo es preservar la esencia del centro y garantizar una enseñanza plural y equilibrada. "Lo que queremos es preservar el modelo de escuela y el excelente profesorado que en su día nos llevó a confiar la educación de nuestros hijos. El problema es la dirección pedagógica, el nuevo profesorado y las nuevas directrices", subrayan.
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