Los 5 mejores parques de Barcelona para disfrutar la primavera

Aunque el crecimiento del último siglo ha cubierto de asfalto gran parte del término municipal de Barcelona, aún es posible encontrar espacios verdes que aúnan una gran belleza con una destacada biodiversidad. Ahora es el mejor momento para disfrutar de ellos, y los cinco que presentamos a continuación son los más destacados de la ciudad. Se trata de :

[La explicación de cada parque incluye un mapa con una pequeña ruta con algunas especies emblemáticas. Al final del reportaje te puedes descargar los PDF de los mapas]

Parque de la Ciutadella

FICHA TÉCNICA

UBICACIÓN

Entrada gratuita

INTRODUCCIÓN E HISTORIA

El parque de la Ciutadella podría definirse como el lugar donde concluyen los paseos de los turistas que se sienten agotados tras callejear durante horas por el centro de Barcelona. O como el destino familiar ideal para un día sin planes. O incluso como el escenario perfecto para las más variopintas 'performances' de música y arte. Y también, como destaca el ayuntamiento, como un museo al aire libre. Lo tiene todo: desde una rica historia y diversos edificios singulares, algunos con casi tres siglos de historia, hasta un patrimonio natural sobresaliente.

Con sus 30 hectáreas, 12 de las cuales corresponden al recinto del Zoo de Barcelona, la Ciutadella no es comparable en tamaño a Central Park ni a Hyde Park. Ni siquiera al Retiro. Pero ello no impide cumpla las mismas funciones de gran pulmón verde en el corazón de la ciudad, rodeado por completo por la malla urbana de asfalto y hormigón. No es un jardín de barrio: es el jardín de Barcelona por excelencia.

La zona del parque que da más cerca del Arc del Triomf

La zona del parque que da más cerca del Arc del Triomf

El parque de la Ciutadella fue creado con motivo de la Exposición Universal de 1888 en los terrenos de la antigua fortaleza mandada levantar por Felipe V tras la Guerra de Sucesión, que a su vez se había construido sobre parte del barrio de la Ribera. No obstante, como si se tratara de un problema actual, la construcción fue lenta y llena de dificultades, entre otros aspectos por el elevado coste de algunos edificios.

Del diseño y la dirección se encargó el maestro de obras Josep Fontseré, ganador de un concurso público, que ya en aquel tiempo pregonaba con criterios muy modernos que "los jardines son a las ciudades lo que los pulmones al cuerpo humano". Su inspiración fueron los Jardines de Luxemburgo, en París. La Ciutadella fue el primer parque que se construía específicamente como jardín público en Barcelona.

Uno de los espacios en los que hay una gran extensión de césped.

Uno de los espacios en los que hay una gran extensión de césped.

Del ajardinamiento se encargó Ramon Oliva, director del departamento municipal de parques, aunque medio siglo después se acometieron importantes reformas bajo la dirección del renombrado arquitecto Nicolau Rubió Tudurí, el mismo autor del Turó Park o los jardines del Palacio de Pedralbes y la Sagrada Família.

VALORES BOTÁNICOS

La Ciutadella destacaba ya en sus inicios por acoger especies arbóreas muy escasas o incluso únicas en el conjunto de la ciudad, muchas de ellas de orígenes lejanos. De finales del siglo XIX es, por ejemplo, la gran casuarina o roble australiano situada junto a la cascada y la estatua del mamut, un árbol con un imponente tronco bifurcado y una altura de 23 metros. Las casuarinas son hoy muy comunes en Barcelona, pero en aquellos tiempos era una sorpresa observar esta especie que recuerda por su aspecto a las coníferas sin tener la más mínima relación con ellas.

El mamut de la Ciutadella.

El mamut de la Ciutadella.

También descuellan por su rareza dos macluras o naranjos de Luisiana, unos árboles de origen norteamericano cuyo elemento más curioso son los grandes frutos esféricos que le dan nombre, aunque ni se hace zumo con ellos ni son comestibles. Con un origen similar, otros árboles poco comunes en Barcelona son los cipreses de los pantanos o taxodios que crecen rodeados de agua en el gran lago central, en la orilla más cercana al Parlament. Eso sí, posiblemente por falta de tierra fértil, su tamaño es escuálido si se compara con sus parientes silvestres en la cuenca del Misisipí o en Florida. Junto al Instituto Verdaguer hay también una gran acacia de Constantinopla que está incluida en el catálogo municipal de árboles de interés local. Su hermosa floración rosácea acontece ya en verano.

Otro elemento característico de la Ciutadella son las avenidas jalonadas por árboles de la misma especie. Los más famosos son los tilos plateados que reciben al visitante que se adentra en el parque desde el paseo de Lluís Companys y cuyas flores desprenden un agradable aroma cuando el verano se acerca. También forman una hermosa alineación los álamos de recios troncos que se alzan paralelos al paseo de Pujades, llenos en primavera del llamado vilano, una pelusa algodonosa que -
pese a la falsa creencia- no tiene relación con las alergias.

Otro de los pasajes de la Ciutadella.

Otro de los pasajes de la Ciutadella.

Finalmente, son asimismo reseñables los ginkgos, los plátanos (el mayor está cerca del mamut), los cóculos (vale la pena observar los que se encuentran al lado de la entrada del paseo de Picasso, prácticamente arbóreos), las palmeras (de varias especies), los pitósporos (hay uno enorme junto a la glorieta de los músicos), los tejos (los mayores están cerca de la estatua ecuestre del general Prim), las tipuanas, los magnolios, los naranjos amargos y las yucas, entre otros muchos árboles y arbustos. La Ciutadella es, en definitiva, el gran arboreto de Barcelona.

LAS PRINCIPALES JOYAS DEL PARQUE

1. Pitósporo. También conocida como azahar de China. Planta ornamental muy común en ciudades debido a su tolerancia a la contaminación.

2. Paseo de álamos. Conjunto de ejemplares esbeltos en alineación, paralelos al paseo de Pujades.

3. Casuarina. Uno de los hitos del parque por su altura, su grosor y su silueta bifurcada. Se trata de una especie de origen australiano habitual en Barcelona.

4. Naranjo de los osage. Especie estadounidense cultivada ocasionalmente como ornamental. Hay otro ejemplar de tamaño similar junto al kiosco de música.

5. Cipreses de los pantanos. Coníferas acostumbradas a vivir en terrenos pantanosos o incluso con las raíces bajo el agua. Proceden del sur de EEUU.

6. Acacia de Constantinopla. El mayor representante en Barcelona de esta especie también conocida como árbol de la seda. Emparentada lejanamente con las mimosas.

7. Bellasombras. Dos de los ejemplares más vistosos de Barcelona. Justo en la puerta de entrada por el paseo de Picasso. Son endémicas de Sudamérica.

8. Tejo. Los tejos, muy amenazados en sus formas silvestres, gozan de gran éxito como plantas ornamentales. Este es el mayor del parque.

9. Braquiquito. También llamado árbol botella. Especie australiana muy apreciada como árbol urbano debido a su tolerancia a la sequía y la contaminación.

10. Paseo de los tilos. Uno de los elementos inconfundibles del parque. La mayoría son 'Tilia tomentosa' (tilo plateado), especie originaria de los Balcanes y Europa central.

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Pitósporo.

Pitósporo.

Álamo.

Álamo.

Casuarina

Casuarina

Naranjo de los Osage.

Naranjo de los Osage.

Ciprés de los pantanos.

Ciprés de los pantanos.

Acacia de Constantinopla.

Acacia de Constantinopla.

Bellasombra.

Bellasombra.

Tejo.

Tejo.

Braquiquito.

Braquiquito.

Tilo.

Tilo.

Maclura.

Maclura.




Jardines de Costa i Llobera

FICHA TÉCNICA

UBICACIÓN

Entrada gratuita

INTRODUCCIÓN E HISTORIA

Los Jardines de Costa i Llobera, situados en la ladera marítima de Montjuïc, con vistas al puerto, están consagrados a los cactus y otras plantas crasas o suculentas, es decir,  especializadas en almacenar agua para estaciones difíciles. Así que, en cierta manera, el recorrido es un camino lleno de pinchos... pero hermosos.

Debido a la orientación hacia el mar y a resguardo del viento, el parque goza de un microclima muy temperado, sobre todo en invierno, lo que facilita el cultivo de especies propias de ambientes con un clima más cálido que el de Barcelona. Aun así, ello no ha evitado que grandes olas de frío, como las de enero de 1985 y enero de 1987, ocasionaran episodios de elevada mortalidad.

Vista del Puerto de Barcelona desde los Jardines de Costa i Llobera.

Vista del Puerto de Barcelona desde los Jardines de Costa i Llobera.

Los jardines siguen siendo uno de los mejores de Europa en su especialidad, tal y como se publicitó cuando fueron abiertos al público en 1970, en tiempos del alcalde Porcioles (¡hasta 'The New York Times' los incluyó entre el Top10 del mundo!). Sin embargo, el paso del tiempo ha sido implacable. Pese a la gran reforma acometida entre 2006 y 2011, que incluyó la mejora del drenaje y la estabilización del terreno, así como la plantación de numerosos ejemplares nuevos, los jardines muestran un aspecto desvencijado y decadente. El parque, además, sufre con desgraciada asiduidad la visita de vándalos que mutilan cactus o estampan su nombre en ellos con una navaja.

Los jardines, bautizados en honor del gran poeta y teólogo mallorquín Miquel Costa i Llobera, se realizaron bajo la dirección del jardinero Joan Pañella, técnico municipal y profesor de la Escuela de Jardinería de Barcelona, y el arquitecto Joaquim Maria Casamor, entonces director del departamento municipal de Parques y Jardines. Las primeras incorporaciones incluyeron la colección personal del propio Pañella, que hizo una donación, y numerosos ejemplares comprados en el Jardín Exótico de Pallanca, en Bordighera (Liguria, Italia), lo que permitió la llegada, entre otros, de un ejemplar bicentenario de Oreocereus neocelsianus, una planta endémica de América del sur subtropical.

Escultura de 'La Puntaire'.

Escultura de 'La Puntaire'.

VALOR BOTÁNICO

En los Jardines de Costa i Llobera, según las explicaciones facilitadas por el ayuntamiento, se cultivan 800 especies de todo el mundo, aunque el continente mejor representado es sin duda América, muy particularmente las regiones áridas de México y el sur de Estados Unidos. Como plantas y árboles mediterráneos hay algarrobos, olivos y granados.

Entre las especies más vistosas presentes en el parque cabe citar los omnipresentes dragos -algunos de más de tres metros de alto-, los aloes -llegados de África meridional- y los ágaves o pitas -que son mexicanos-, todas ellas muy bien aclimatadas a Barcelona. Las chumberas fueron antaño una gran colección, pero la plaga de la cochinilla las ha aniquilado casi por completo y las supervivientes muestran un aspecto patético.

Una de las zonas escalonadas de los jardines.

Una de las zonas escalonadas de los jardines.

Llama también la atención la enorme altura que han alcanzado dos ejemplares de 'Euphorbia candelabrum', originarias del Cuerno de África. Hay también una buena representación del género Echinopsis, unas cactáceas de América del sur famosas por sus bellas flores, así como numerosos 'Echinocactus grusonii', comunes en jardinería y cuyo nombre popular es ilustrativo: asiento de suegra.

Sin embargo, atendiendo al espacio que ocupan y a su desarrollo, quizá las estrellas del parque son las palmeras, con 12 especies diferentes, desde las hermosas palmeras canarias -supervivientes a la plaga del picudo- hasta las menos comunes Brahea, Livistona o Syagrus romanzoffiana. Además, una sucesión de más de 20 washingtonias situadas en la puerta, a lo largo del paseo de Miramar, están catalogadas como árboles de interés local. Y hay, por supuesto, numerosos palmitos, la única palmera autóctona de Europa.

Una de las zonas más sombreadas de los jardines.

Una de las zonas más sombreadas de los jardines.

Finalmente, entre los restantes árboles se pueden observar grevilleas, patas de vaca, enormes ficus (incluido el mayor laurel de indias de Barcelona), árboles de coral, braquiquitos de varias especies (con espectaculares flores de color rosa y rojo) y, en el extremo sur del parque, un conjunto de ocho palos borrachos que nunca han llegado a lucir como deberían.

LAS PRINCIPALES JOYAS DEL PARQUE

1. Ave del paraíso. Herbácea de bellas flores originaria de zonas costeras Sudáfrica. Muy
habitual en jardinería​.

2. Plaza central de cactus. Conjunto singular consagrado por completo a los cactos. Incluye un ejemplar enorme de 'Euphorbia candelabrum', endémica del Cuerno de África.

3. Brahea armata. Hermosa palmera con tonalidades azules originaria de México. Su nombre es un homenaje al astrónomo Tycho Brahe.

4. Washingtonia robusta. Palmera de abanico mexicana, frecuente en en el parque. Pese al nombre, suele ser más fina de tronco que su pariente Washingtonia filifera.

5. Higuera herrumbrosa. Ficus de origen australiano con un gran tronco y unas características raíces áreas.

6. Palos borrachos. Diversos ejemplares de dos especies ('Ceiba chodatii', flores amarillas, y 'Ceiba speciosa', flores rosas) con un estado de salud precario.

7. Braquiquito rojo. Árbol australiano con unas espectaculares flores de color rojo brillante y forma acampanada. Es el mayor ejemplar de Barcelona.

8. Ficus microcarpa. Ficus conocido popularmente como laurel de Indias, nativo del Sudeste de Asia. Habitual como árbol urbano. Es el mayor ejemplar de Barcelona.

9. Erythrina lysistemon. Árbol sudafricano muy apreciado como ornamental debido a sus hojas rojizas. Las flores aparecen en racimos antes de que salga la hoja.