El fraude eléctrico destapa las plantaciones que la mafia de la marihuana oculta en naves industriales de Catalunya

Un reportaje de Gerardo Santos y Manuel Arenas

El fraude eléctrico destapa las plantaciones que la mafia de la marihuana oculta en naves industriales de Catalunya

Un reportaje de
Gerardo Santos y Manuel Arenas

El olor no es el único rastro que deja la marihuana. Las mafias que mercadean con esta droga, con un volumen de negocio de casi 9.000 millones en España, buscan a toda costa la discreción. Pero los últimos años una huella inequívoca ha permitido a los investigadores desbaratar docenas de plantaciones: el fraude eléctrico desorbitado que dejan.

Es a partir de los últimos datos (2024) de ese fenómeno, compendiados por Endesa, que EL PERIÓDICO publica ahora la primera radiografía de plantaciones en Catalunya localizadas ciudad a ciudad. Los registros de la compañía, que gestiona el 95% del mercado eléctrico catalán, revelan que las mafias ocultan sus cultivos en áreas con un fuerte componente industrial y próximas a infraestructuras clave para trasladar la mercancía al mercado europeo, como la autopista AP-7 o la autovía A-2. Según las últimas estimaciones de Endesa, en Catalunya se detecta un tercio del total de casos de fraude en España.

Los Mossos d'Esquadra confirman a este diario un cambio de paradigma en torno a la ubicación de las plantaciones: si en 2020 los cultivos interiores representaban un 65% de las operaciones policiales, en 2024 ya supusieron un 87%.

Los municipios catalanes con más energía eléctrica defraudada atribuible a marihuana el año pasado fueron Igualada, Sabadell, Premià de Dalt, Terrassa, Lloret de Mar, Matadepera y Sant Cugat del Vallès. Además del factor industrial, en alguno de ellos también converge el sigilo que ofrecen las urbanizaciones residenciales, igualmente alejadas de los núcleos de población.

El olor no es el único rastro que deja la marihuana. Las mafias que mercadean con esta droga, con un volumen de negocio de casi 9.000 millones en España, buscan a toda costa la discreción. Pero los últimos años una huella inequívoca ha permitido a los investigadores desbaratar docenas de plantaciones: el fraude eléctrico desorbitado que dejan.

Es a partir de los últimos datos (2024) de ese fenómeno, compendiados por Endesa, que EL PERIÓDICO publica ahora la primera radiografía de plantaciones en Catalunya localizadas ciudad a ciudad. Los registros de la compañía, que gestiona el 95% del mercado eléctrico catalán, revelan que las mafias ocultan sus cultivos en áreas con un fuerte componente industrial y próximas a infraestructuras clave para trasladar la mercancía al mercado europeo, como la autopista AP-7 o la autovía A-2. Según las últimas estimaciones de Endesa, en Catalunya se detecta un tercio del total de casos de fraude en España.

Los Mossos d'Esquadra confirman a este diario un cambio de paradigma en torno a la ubicación de las plantaciones: si en 2020 los cultivos interiores representaban un 65% de las operaciones policiales, en 2024 ya supusieron un 87%.

Los municipios catalanes con más energía eléctrica defraudada atribuible a marihuana el año pasado fueron Igualada, Sabadell, Premià de Dalt, Terrassa, Lloret de Mar, Matadepera y Sant Cugat del Vallès. Además del factor industrial, en alguno de ellos también converge el sigilo que ofrecen las urbanizaciones residenciales, igualmente alejadas de los núcleos de población.

El fraude eléctrico como vara de medir

El fraude eléctrico como vara de medir

Las plantaciones de marihuana son el motivo principal (un 33% de los casos) por el que se defrauda energía en Catalunya. Después van la industria, el turismo y el comercio.

El tercer ámbito originario del fraude es el de la viviendas particulares. Endesa no dispone de las proporciones de fraude eléctrico atribuibles a industrias o particulares.

En 2024 se defraudaron un total de 490 gigavatios-hora (GWh) de energía en Catalunya un GWh equivale a un millón de kilovatios-hora (kWh) , de los cuales 162 GWh correspondieron a plantaciones de marihuana. Si bien el total de energía robada creció un 37,6% entre 2023 y el 2024, la tendencia en cuanto a la marihuana es de estabilización.

Fuentes de Endesa indican que, desde hace unos años, las mafias comienzan a desplazar sus plantaciones hacia a Aragón: "En Catalunya se están empezando a quedar sin espacio". Una comparativa a partir de los datos de consumo de energía eléctrica en Catalunya, registrados por el Departament de Territori de la Generalitat, ilustra el tamaño del fraude. Con el total de los 490 GWh defraudados se podría alimentar de energía, por ejemplo, a una ciudad como Badalona (unos 83.300 hogares) durante un año. Y, con el monto defraudado solamente en cultivos de marihuana, se podría abastecer a Gavà o Esplugues de Llobregat (unos 18.000 hogares) durante otros 12 meses.

Las plantaciones de marihuana son el motivo principal (un 33% de los casos) por el que se defrauda energía en Catalunya. Después van la industria, el turismo y el comercio.

El tercer ámbito originario del fraude es el de la viviendas particulares. Endesa no dispone de las proporciones de fraude eléctrico atribuibles a industrias o particulares.

En 2024 se defraudaron un total de 490 gigavatios-hora (GWh) de energía en Catalunya un GWh equivale a un millón de kilovatios-hora (kWh) , de los cuales 162 GWh correspondieron a plantaciones de marihuana. Si bien el total de energía robada creció un 37,6% entre 2023 y el 2024, la tendencia en cuanto a la marihuana es de estabilización.

Fuentes de Endesa indican que, desde hace unos años, las mafias comienzan a desplazar sus plantaciones hacia a Aragón: "En Catalunya se están empezando a quedar sin espacio". Una comparativa a partir de los datos de consumo de energía eléctrica en Catalunya, registrados por el Departament de Territori de la Generalitat, ilustra el tamaño del fraude. Con el total de los 490 GWh defraudados se podría alimentar de energía, por ejemplo, a una ciudad como Badalona (unos 83.300 hogares) durante un año. Y, con el monto defraudado solamente en cultivos de marihuana, se podría abastecer a Gavà o Esplugues de Llobregat (unos 18.000 hogares) durante otros 12 meses.

"Me han acorralado y me han llegado a sacar una pistola durante una inspección"
Técnico de Endesa

Dado que en la práctica mayoría de las plantaciones la luz está pinchada ―los Mossos explican que en toda su historia sólo han encontrado una organización que pagase la electricidad―, la cooperación entre Endesa y la policía catalana es clave para la detección y desmantelamiento de las plantaciones. En cada región policial hay un interlocutor con Endesa. Dispositivos conjuntos de técnicos de la compañía y Mossos acuden a 'desenganchar' del suministro. Son situaciones delicadas: la policía catalana asegura que a veces los responsables de la plantación electrifican los elementos metálicos de las casas, a modo de trampa para que quien quiera entrar se quede 'enganchado'.

Sin embargo, y más allá de las plantaciones, si no se detecta un delito relacionado con el fraude, los operarios de Endesa acuden sin escolta a las inspecciones. Un técnico de la compañía, que prefiere no revelar su nombre, explica qué situaciones se encuentran: "La gente no reacciona siempre de una manera adecuada cuando les descubres. Eso, a veces, se traduce en amenazas, insultos, agresiones verbales y alguna vez físicas, o incluso pincharte las ruedas del coche. A mí me han acorralado y me han llegado a sacar una pistola. Son momentos de mucha adrenalina que, cuando paras, te das cuenta del peligro que has pasado". Sólo en 2024, los Mossos decomisaron 7.000 kg de marihuana.

Los escondites: las naves industriales

Los escondites: las naves industriales

Basta una rápida mirada a las grandes operaciones de los Mossos contra grupos criminales dedicados a la marihuana este mismo 2025 para inferir el vínculo industrial de los escondites de la droga.

Los propios comunicados públicos de la policía catalana reiteran el concepto "naves industriales" en una decena de operativos recientes. Son ejemplos de ello Santa Coloma de Cervelló; Llorenç del Penedès y Cunit; Cambrils, Castelldefels y Gavà; así como Cervera y Manlleu.

Tanto fuentes de Endesa como de Mossos consultadas por este diario subrayan ese carácter industrial de las áreas donde medra el negocio de la marihuana. "Las naves industriales son idóneas para las mafias porque allí les resulta más sencillo realizar puentes para defraudar energía eléctrica", explica Albert Llena, jefe del Área Central de Análisis de la Criminalidad de Mossos. El responsable policial menciona un grueso de operativos en el Vallès, "donde los polígonos son más grandes y espaciosos para acoger plantaciones".

Los datos de Endesa a los que ha accedido este diario avalan esa tesis. Las cocapitales del Vallès (Sabadell y Terrassa) son el segundo y cuarto municipio catalán respectivamente donde más energía eléctrica por marihuana se defraudó en 2024. Y no es baladí que la dimensión de los kilovatios-hora estafados en estas ciudades sea proporcional al tamaño de sus áreas industriales. Según datos actualizados (2025) de la Diputación de Barcelona (DIBA), Sabadell es la novena ciudad de la provincia con más hectáreas industriales (495,9). Terrassa (443,1 hectáreas) es la decimosegunda. Bien es cierto que Barcelona capital cuenta con más del doble de zona industrial, 1.433,3 hectáreas concretamente, pero las mafias de la marihuana priorizan ahora alejarse del foco alrededor de la región metropolitana de Barcelona.

De hecho, la única sentencia judicial de este 2025 sobre fraude eléctrico por marihuana en Catalunya ubica los hechos en polígonos industriales de Canovelles y Les Franqueses del Vallès (Vallès Oriental). Además de condenar a seis infractores con prisión de un año y multa por pertenencia a grupo criminal y delito de defraudación de fluido eléctrico, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya ratifica una indemnización a favor de E-Distribución, la marca de Endesa para la distribución eléctrica, de la nada desdeñable cifra de 716.814,94 euros.

En la ciudad con más afectación del 'ranking' de Endesa, Igualada (con más de 7.000.000 de KWh defraudados por marihuana), el gobierno municipal subraya que las 15 plantaciones detectadas en 2024 se encontraban en naves industriales. "El nivel de fraude detectado evidencia la tolerancia cero que tenemos con este tema, la proactividad policial y la rapidez en sus actuaciones", aseguran fuentes municipales.

Las mafias ven idóneas las naves industriales por su facilidad para defraudar electricidad

Sin embargo, la causa industrial no agota el fenómeno de las plantaciones. También tienen presencia destacada entre las localidades con más fraude por marihuana urbes vallesanas como Sant Cugat del Vallès o Matadepera (la sexta y la séptima con más afectación). Allí, más que los espacios industriales, las mafias priman la discreción de las apartadas urbanizaciones residenciales. Lo describen el sargento de la policía local Óscar García y el concejal de seguridad santcugatense, Bernat Picornell: "Casas grandes, familiares, a cuatro vientos: tienen bien montada la logística para pasar desapercibidos", afirman.

AP-7 y A-2: las grandes vías de escape

AP-7 y A-2: las grandes vías de escape

El eslabón de la distribución es otro de los elementos claves en la cadena de producción de la marihuana en Catalunya. Al fin y al cabo, los objetivos de los cultivadores son los de cualquier empresa legal: maximizar beneficios y reducir costes. Por eso se sitúan en áreas industriales o zonas residenciales que, a su vez, están muy cerca de la AP-7, principalmente, o también de la A-2, vías que conectan con el corredor mediterráneo de asfalto.

Tanto Endesa como los Mossos son conscientes desde hace años de ello: "Es por la facilidad para transportar la mercancía, la AP-7 es la salida hacia el mercado europeo", sentencia el jefe del área central de análisis criminal, Albert Llena. Endesa destaca la incidencia en las inmediaciones de la AP-7, pero también en la A-2 o el Eix Transversal, aunque advierte que desde 2020 la tendencia se desplaza hacia el este.

También es conocedor de ello el Ayuntamiento de Lloret de Mar —el quinto municipio de Catalunya con más fraude por marihuana en 2024—, donde atribuyen el impacto a "la proximidad con Francia y por lo tanto con el resto de Europa". Además, en su caso, también tiene peso "la dispersión geográfica, con más de 40 urbanizaciones", comentan a este diario fuentes municipales. Después de Barcelona, Lloret de Mar es el municipio catalán donde Mossos realizó más operativos el año pasado.

Algunos de los municipios con más afectación leen los datos como una muestra de la eficacia de las acciones policiales. Es el caso de Igualada, donde fuentes municipales aseguran que, incluso, ponen sobre la mesa realizar próximamente un “reconocimiento oficial” a la tarea policial en la lucha contra las plantaciones de marihuana. También en Lloret de Mar ponen en valor los esfuerzos que hace la Policía Local, que desde hace más de un año “desconecta inmediatamente y denuncia administrativamente a los titulares de los inmuebles” en los que se detectan plantaciones, en virtud de la Ley del Sector Eléctrico.

Marihuana localizada por los cuerpos de seguridad en una nave industrial de Llagostera.

Marihuana localizada por los cuerpos de seguridad en una nave industrial de Llagostera.

Esa ley dispone que las empresas distribuidoras pueden desconectar instalaciones de forma inmediata “en el caso de enganches directos, en situaciones que conlleven riesgo para las personas o cosas y en los casos que se determinen reglamentariamente”. Si bien la norma facilita la tarea de los cuerpos de seguridad, los Mossos d’Esquadra apuntan a que la laxitud de las penas que recaen sobre los defraudadores hace que pinchar la luz les pueda “salir casi gratis”, señala Llena. Actualmente, el Código Penal español castiga las defraudaciones eléctricas con hasta 12 meses de multa, que serán de tres meses en casos de fraudes inferiores a 400 euros.

En la misma línea que la policía catalana se manifiesta Endesa, que recuerda que en países como Francia, Alemania o Italia “se diferencia entre casos graves y leves y el fraude eléctrico comporta incluso penas de prisión". Mientras que, en España, "el robo de energía comporta únicamente pena de multa, no prevé agravantes ni computa para la reincidencia”, declaran fuentes de la compañía, que advierten que todo ello “no contribuye a frenar la proliferación de conexiones ilegales”.

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Textos: Gerardo Santos y Manuel Arenas
Diseño e infografías: Francisco José Moya y David Jiménez
Fotos y vídeos actuaciones policiales: Mossos d'Esquadra
Coordinación: Rafa Julve