Las 5 incógnitas de la ley del taxi

que vetará las VTC e inquieta Barcelona

Por Glòria Ayuso

El Parlament prevé empezar a tramitar en enero la propuesta legislativa para aprobar en 2026 la conocida como 'Ley del Taxi' (Ley de Transporte de Personas de Vehículos de hasta nueve plazas), que erradicará los VTC en Barcelona y reservará el servicio solo al taxi. Una eliminación paulatina, a medida que los permisos se fueran extinguiendo, para facilitar una “transición suave”.

"La irrupción de las plataformas digitales ha equiparado los VTC con el taxi. La intención es volver al punto de partida"
Directora general de Transports i Mobilitat, Susi Lopez

En una actividad que ya presenta déficits de oferta en determinados momentos, surgen serias dudas sobre la futura normativa y sobre cómo se prestará el servicio en adelante.

En el Área Metropolitana de Barcelona hay 10.500 licencias de taxi, un número que no ha varido en 30 años pese al aumento de población y la demanda de movilidad turística. Uber advierte que si se retiran los VTC se elevarán los tiempos de espera hasta 45 minutos. Cabify considera que ya faltan el doble o el triple de licencias y la situación empeorará aún más.

Elite Taxi, el sindicato mayoritario en Barcelona, admite que faltan taxis "a ciertas horas", pero defiende realizar todos los servicios y circular a doble turno antes que añadir más vehículos, que en su opinión colapsan cada día la ciudad.

La falta de oferta se agrava en fines de semana y noches. Para evitar que queden franjas horarias sin cobertura, la propuesta de ley prevé establecer turnos obligatorios en los momentos o zonas específicas que carezcan de flota suficiente.

Ambiente de VTC en el hotel Arts Barcelona durante la celebración del Mobile. MANU MITRU

Ambiente de VTC en el hotel Arts Barcelona durante la celebración del Mobile. MANU MITRU

En caso de grandes eventos como el Mobile World Congress o la feria ISE de Barcelona, se permitirá que los VTC y los vehículos de alta disposición puedan acudir y ofrecer un servicio como el del taxi en esos días puntuales.

En casos de falta grave de oferta, mientras se tramitan nuevas licencias de taxi, se podrán rehabilitar autorizaciones de VTC

Si el taxi no lograra cubrir toda la demanda, los municipios tendrán la opción de convocar licencias estacionales para cubrir necesidades concretas y temporales. Si los consistorios tendrán capacidad de movilizar conductores con tanta agilidad e intermitencia es una incógnita por esclarecer.

La propuesta legislativa también contempla medidas de emergencia: en casos de falta grave de oferta mientras se tramitan nuevas licencias de taxi, se pueden rehabilitar autorizaciones de VTC antiguas por periodos de hasta cuatro años para normalizar la situación.

Esta es una de las grandes preguntas sin respuesta. Los promotores de la ley defienden que un taxi regulado asegura tarifas oficiales, disponibilidad controlada y evita servicios “irregulares” o poco transparentes, así como el abuso en sobreprecios a los turistas. Pero las plataformas Uber, Cabify y Bolt y la patronal de VTC Unauto alertan de que menos competencia se traducirá en menor oferta y menos alternativas de movilidad.

En la práctica, el gran problema es la falta de conductores, tanto de taxis como de VTC, frente a una demanda que ha crecido y se prevé que seguirá aumentando.

La propuesta de ley obliga a todos los profesionales a tener un nivel mínimo de B1 de catalán

La calidad del servicio se ha visto afectada debido a la incorporación de asalariados que desconocen tanto el callejero como la lengua oficial. Es por ello que la propuesta de ley obliga a todos los profesionales a superar los mismos exámenes tanto si son aspirantes a taxista como a conductor de VTC, además de acreditar un nivel mínimo de B1 de catalán.

Entre los retos, además de encontrar suficiente personal que cumpla con estos requisitos, será necesario blindar los exámenes contra la sospecha de picarescas recurrentes y suplantaciones de identidad para obtener las credenciales.

La patronal de los VTC y las plataformas intermediarias afirman que se destruirán 4.000 puestos de trabajo, correspondientes al número de licencias actuales que ostentan. El sector factura unos 127 millones y da trabajo a "conductores jóvenes e inmigrantes" que encuentran en esta actividad un medio de subsistencia.

El anuncio de tramitación de la nueva ley ya ha provocado una guerra de captación de conductores entre taxistas y VTC. Los taxistas han "abierto la puerta" a los conductores de VTC para incorporarse como asalariados, mientras que las plataformas se están dirigiendo a los taxistas para que ofrezcan sus servicios a través de ellas y compaginen las dos vías de atracción de solicitudes, con el objetivo de garantizarse una flota activa suficiente.

El anuncio de tramitación de la nueva ley ya ha provocado una guerra de captación de conductores entre taxistas y VTC

Asimismo, las plataformas cuentan con mayor capacidad de desarrollo tecnológico y ya están viendo una oportunidad en la llegada de la conducción autónoma a las ciudades. Aunque esta dependerá de la regulación que se establezca en cada municipio, Uber y Cabify ya se están preparando para su despliegue en el futuro en España.

La patronal de los VTC y las plataformas intermediarias afirman que se destruirán 4.000 puestos de trabajo, correspondientes al número de licencias actuales que ostentan.

El anuncio de tramitación de la nueva ley ya ha provocado una guerra de captación de conductores entre taxistas y VTC. Los taxistas han "abierto la puerta" a los conductores de VTC para incorporarse como asalariados, mientras que las plataformas se están dirigiendo a los taxistas para que ofrezcan sus servicios a través de ellas y compaginen las dos vías de atracción de solicitudes, con el objetivo de garantizarse una flota activa suficiente.

El anuncio de tramitación de la nueva ley ya ha provocado una guerra de captación de conductores entre taxistas y VTC

Asimismo, las plataformas cuentan con mayor capacidad de desarrollo tecnológico y ya están viendo una oportunidad en la llegada de la conducción autónoma a las ciudades. Aunque esta dependerá de la regulación que se establezca en cada municipio, Uber y Cabify ya se están preparando para su despliegue en el futuro en España.

La ley prevé la creación de una infraestructura digital pública que aplicará un sistema de geolocalización permanente de todos los vehículos sin excepción para el control de los servicios que se presten en todo el territorio. La plataforma debería estar operativa a finales de 2026 y la intención de la administración es poder multar a distancia si un vehículo no cumple con la normativa.

El futuro sistema de geolocalización permitirá conocer en todo momento cuántos vehículos hay disponibles, cuántos están libres y dónde se ubican

Eso incluye monitorizar en remoto si los vehículos circulan por el ámbito territorial que les corresponde y si cumplen con sus obligaciones (turnos y horarios, precios y captación de usuarios). Mediante un control unificado de todos los vehículos, sean taxi o VTC, se prevé conocer en todo momento cuántos vehículos hay disponibles en cada lugar, información necesaria para poder ampliar la oferta donde más se necesite.

No obstante, falta conocer cómo se implementará en la práctica, con qué frecuencia se realizará el control en cada municipio, cuáles serán las sanciones por incumplimiento y aspectos como las garantías de privacidad.

La 'app' pública Picmi Taxi que se puso en marcha en Barcelona. JOAN CORTADELLAS

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La patronal de los VTC y las plataformas ya han anunciado que continuarán su pulso con la administración y llevarán la ley a los tribunales, al considerar que vulnera la libre competencia. Así que, el conflicto, lejos de apaciguarse, continuará. Tras la ley, quedará por desarrollar el reglamento que detalle su implementación y la transición de modelos, por lo que no se augura un final cercano en la confrontación.

Marcha lenta de conductores de VTC en protesta por la futura ley del taxi el pasado 11 de marzo en Barcelona. JORDI OTIX

Marcha lenta de conductores de VTC en protesta por la futura ley del taxi el pasado 11 de marzo en Barcelona. JORDI OTIX

Según el sector, las restricciones vulneran derechos como la libertad de establecimiento y prestación de servicios. Basándose en sentencias anteriores, afirman que incluyen medidas desproporcionadas respecto a la ordenación del transporte y favorecen discriminatoriamente al taxi, limitando la competencia y la movilidad.

Tito Álvarez y un conductor de VTC en sus respectivas protestas por la futura ley del taxi. MANU MITRU / JORDI OTIX

Tito Álvarez y un conductor de VTC en sus respectivas protestas por la futura ley del taxi. MANU MITRU / JORDI OTIX

Tito Álvarez y un conductor de VTC en sus respectivas protestas por la futura ley del taxi. MANU MITRU / JORDI OTIX

Tito Álvarez y un conductor de VTC en sus respectivas protestas por la futura ley del taxi. MANU MITRU / JORDI OTIX

La patronal de los VTC y las plataformas ya han anunciado que continuarán su pulso con la administración y llevarán la ley a los tribunales, al considerar que vulnera la libre competencia. Así que, el conflicto, lejos de apaciguarse, continuará. Tras la ley, quedará por desarrollar el reglamento que detalle su implementación y la transición de modelos, por lo que no se augura un final cercano en la confrontación.

Marcha lenta de conductores de VTC en protesta por la futura ley del taxi el pasado 11 de marzo en Barcelona. JORDI OTIX

Marcha lenta de conductores de VTC en protesta por la futura ley del taxi el pasado 11 de marzo en Barcelona. JORDI OTIX

Según el sector, las restricciones vulneran derechos como libertad de establecimiento y prestación de servicios. Basándose en sentencias anteriores, afirman que incluyen medidas desproporcionadas respecto a la ordenación del transporte y favorecen discriminatoriamente al taxi, limitando la competencia y movilidad.

Un reportaje de EL PERIÓDICO

Textos: Gloria Ayuso
Diseño e infografías: David Jiménez
Coordinación: Rafa Julve y Ricard Gràcia