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Hasta el 10 de enero

La Casa Batlló alberga la admiración de Miró por Gaudí y del fotógrafo Gomis por ambos artistas

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Carles Cols

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Acaba de sumarse la Casa Battló a la selecta lista de exposiciones recomendables de la ciudad, no para el visitante ocasional de Barcelona, sino para el público local con apetito cultural, y lo hace con la versión corregida y maravillosamente aumentada de una muestra que en 2019 tuvo como techo la Fundació Miró, en Montjuïc. Exploró en aquella ocasión esa fundación hasta qué punto Miró, aunque su corriente artística fuera otra, fue un admirador profundo de Gaudí, al que dedicó una veintena trabajos y del que le fascinaba cómo buscaba inspiración en la naturaleza. Fue una exposición con un potente pegamento, el de la obra fotográfica de Joaquim Gomis, otro admirador de Gaudí cuando el de Reus comenzaba a ser considerado en esta ciudad un callejón sin salida de la arquitectura modernista. Si en 2019 fue un edificio de Josep Lluís Sert el que cobijó aquel viaje, ahora lo es una de las joyas de Gaudí y, lo dicho, con potentísimas añadiduras.

Conviene primero subrayar un detalle. ‘Gaudí-Miró-Gomis: deconstructed’ no es un plus de la vista general de la Casa Batlló. Es, si se permite la comparación, como las exposiciones que la Pedrera alberga en su primer planta, independientes de la ruta por el resto de la finca, vamos, que es una ocasión para adentrarse en el número 43 del paseo de Gràcia y saborear un poco de Gaudí sin ser turista. La cita es la segunda planta, reacondicionada como sala de exposiciones.

Una de las cartas que Miró envió a Joan Prats para comentar su fascinación por Gaudí.

Una de las cartas que Miró envió a Joan Prats para comentar su fascinación por Gaudí. / Belén González

¿Cuál es el aliciente? No es uno, son varios. Por una parte, la Fundació Miró ha trasladado al corazón del Eixample parte de su colección, tanto de la pictórica como de la escultórica. También, que no es poco, cinco páginas de la correspondencia manuscrita en la que Miró expresaba su admiración por Gaudí. No hay textos ni nada que se le parezca del camino inverso, es decir, sobre qué opinaba Gaudí sobre Miró, y eso a pesar de que coincidieron en el Cercle Artístic en 1910 y que en 1918 el pintor expuso por primera vez en Barcelona en la Sala Dalmau, en una muestra de su obra que fue muy comentada, y no siempre de forma elogiosa, por la prensa. En el bolsillo del gabán de Gaudí nunca faltaba el último número de ‘La Veu de Catalunya’, así que raro sería que no supiera de Miró y que, sobre todo, no le llamara la atención su obra, tan orgánica como la suya, tan inspirada en las formas de la naturaleza…

Cinco de las esculturas digitalizadas por Tomorrow Bureau y que la expo invita a visitar de una forma inaudita.

Cinco de las esculturas digitalizadas por Tomorrow Bureau y que la expo invita a visitar de una forma inaudita. / CASA BATLLÓ

Un par de salas de la esa segunda planta de la Casa Batlló están dedicadas, con gran acierto, a Gomis, por una parte al libro que mano a mano con Joan Prats publicó sobre las texturas de Gaudí cuando muy poco prestaban atención al legado de aquel arquitecto, lo cual tiene gran mérito, y, por otra, a una selección de fotografías realmente estupendas. La guinda es una foto más tomada en el terrado de la Casa Batlló en 1946, en la que posan Gomis, Miró y Prats.

Pero, para guinda de inesperado y profundo sabor, la aportación que ha realizado el estudio londinense Tomorrow Bureau, responsables del empleo de las últimas tecnologías digitales para revisitar algunas de las obras expuestas. Este, el de lo digital, es un mundo que no siempre casa bien con el arte. Es un buen consejo, no pocas veces, recelar de los viajes inmersivos y de la saturación de los cinco sentidos para admirar, pongamos por caso, un Sorolla o un Velázquez. No este el caso. Lo que este estudio de profesionales ha hecho es escanear en tres dimensiones algunas de las esculturas de Miró y, con ese material en el cerebro de un ordenador, aproximar al espectador hasta la mismísima piel de cada una de esas obras, un viaje más alucinante que la película de ese mismo nombre.

‘Gaudí-Miró-Gomis: deconstructed’ permanecerá abierta al público hasta el 10 de enero de 2027.

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