SEGUNDO CAPÍTULO
Los rincones secretos de la Sagrada Família (II): el huerto junto al sepulcro de Jesús
EL PERIÓDICO recorre espacios del templo de Gaudí inaccesibles para el público, tras la bendición de la torre de Jesús
Los rincones secretos de la Sagrada Família (I): la sacristía de cristal

Así es el Huerto del Buen Jardinero de la Sagrada Família. / Patricio Ortiz y Manu Mitru
Aparece mencionado en el cuarto de los evangelios canónicos, el de Juan. Es un huerto que, por el simple ímpetu de la naturaleza, creció donde los hombres, cerca del monte Calvario, años antes habían excavado una cantera. Es una brevísima mención. “Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido enterrado nadie. Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús” (Juan 19, 41-42). Son apenas dos líneas, pero en esa voluntad de la Sagrada Família, como tantas veces se dice, de ser una Biblia de piedra que pueda ser leída casi con el tacto, esconde el templo de Antoni Gaudí un pequeño huerto, no solo inaccesible a los visitantes, sino incluso prácticamente invisible, salvo desde un balcón de la Fachada de la Pasión.
A Gaudí le plantearon, cuando asumió el encargo de reconsiderar las obras que inicialmente había comenzado en 1882 Francisco de Paula de Villar, que quizá sería conveniente dar prioridad a la fachada de la calle de Sardenya, cara al Eixample, en aquellos momentos en crecimiento constante. Prefirió, sin embargo, hacerlo primero de espaldas a la Barcelona de entonces, por la Fachada del Nacimiento, pero tras unas fiebres que le postraron durante varios días a las puertas de la muerte, dejó detalladas instrucciones sobre cómo deseaba que fuera la de la Pasión. Fueron recogidas en el primero de los álbumes de las obras del templo que, en 1914, publicó la Asociación Espiritual de Devotos de San José.

El arquitecto Xisco Llabrés, en el huerto de la Sagrada Familia. / MANU MITRU
La Fachada de la Pasión no comenzó a ser levantada hasta 1954. Hacía, pues, 28 años que Gaudí había fallecido. La idea de representar ese lugar en el que, en una simbólica resurrección, la vegetación reconquistaba una antigua cantera, estaba por escrito, aunque no detallada. No necesariamente tenía que ser un huerto real, sujeto a los ciclos de las estaciones, a la luz del sol y a la lluvia, pero cuando hace 10 años el frontón estuvo terminado, con la escena de la crucifixión por debajo y la resurrección por encima, se decidió acondicionar ese recóndito espacio entre la fachada y las torres como un pequeño jardín verdadero, a los pies, además, de un muro esculpido como si se tratara de una cantera real, de grandes bloques en los que se pueden acariciar los impactos del cincel y los huecos de las cuñas empleadas para desprender los bloques de piedra.
Al huerto de la Sagrada Família se accede, para su cuidado, a través de un laberinto de puertas y escaleras que quedan fuera de los lugares visitable de la basílica, pero, para ocasiones muy especiales, no descartan los responsables del templo que pueda ser un lugar para la introspección y el rezo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los Bombers logran perimetrar el incendio forestal de Gavà que ha obligado a confinar a 6.000 personas
- Un socavón que el Govern atribuye a las obras de la L9 obliga a desalojar 93 viviendas del Putxet de Barcelona
- Los Mossos d'Esquadra investigan un tiroteo en el Putxet de Barcelona con tres disparos de madrugada
- La Mina suma casi un centenar de pisos turísticos: 'Es una zona bastante pobre, pero nos sentimos seguros
- El turismo penetra en barrios vulnerables del área de Barcelona con centenares de plazas de alojamiento
- Qué es El Farell, la urbanización de Caldes de Montbui sentenciada por el incendio de Sentmenat
- El punto cero del incendio de Sentmenat, arrasado mientras el flanco más crítico amenaza el Vallès Oriental
- MAPA | Dónde ver la tercera etapa del Tour de Francia en Catalunya: los mejores puntos del recorrido