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Inauguración en junio de 2027

Las calles de Parlament y Borrell encaran un año de obras para renacer consagradas al peatón sin parecer un eje verde

Parlament con Borrell, la primera plaza de Barcelona diseñada 'a la carta'

La supermanzana de Sant Antoni, en una imagen de septiembre de 2021

La supermanzana de Sant Antoni, en una imagen de septiembre de 2021 / Ferran Nadeu

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Carles Cols

Carles Cols

Barcelona
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Comenzarán durante la primera quincena de junio las obras de consolidación del llamado urbanismo táctico en la cruz latina que forman las calles de Borrell y Parlament, entre Viladomat y Ronda Sant Pau y Manso y Aldana, y para ello ha reunido en dos sesiones, mejor por separado, a vecinos y comerciantes de la zona afectada para que conozcan con detalles el año que se les viene encima y, sobre todo, cómo será el después. De forma expresa, ha querido el Ayuntamiento de Barcelona que la reurbanización de estas dos calles del barrio de Sant Antoni no sea un calco exacto de los otros ejes verdes del Eixample, a pesar de que la propia calle de Borrell, por encima de la Gran Via, es uno de ellos.

Han sido dos reuniones de trabajo muy ricas en matices, en las antípodas de esas polémicas que, como un Guadiana político de inconfesas intenciones, aseguran que aquella zona es el colmo de la degradación. Sobre la mesa han quedado, eso sí, interesantes preguntas. La principal: ¿Mejorará este proyecto el resultado, por ejemplo, de Consell de Cent?

A modo de telegráfico resumen, lo que se pretende con casi nueve millones de euros de inversión es convertir esa cruz de calles y la plaza que se genera en la intersección de ellas en una plataforma de un único nivel, en la peatón debería tener toda la prioridad paso y en la que los vehículos, salvo los de emergencias, solo podrán circular bajo estrictas condiciones de velocidad y giros permitidos. Lo visualmente más llamativo, sin embargo, será la incorporación de una tercera fila de árboles que se sumará a las dos ya existentes. En total se plantarán, salvo imprevistos de último minuto, 109 árboles, una cifra considerable.

Recreación virtual de una calle, con tres hileras de árboles.

Recreación virtual de una calle, con tres hileras de árboles. / A. de B.

En la primera jornada, con los vecinos, lo que se sembró fue una incógnita de la que no se conocerá el fruto hasta, cómo mínimo, más de un año, pues las obras está previsto que finalicen en junio de 2027, después de las próximas elecciones municipales. La advertencia la hizo un vecino de la calle Aldana, que se presentó como ingeniero especializado en movilidad. En esta reforma, el ayuntamiento, a diferencia de lo que sucede en los ejes verdes, pavimentará lo que actualmente son aceras con el clásico panot de la ciudad, mientras que el espacio central, por el que en principio deberían convivir peatones y vehículos a motor a 10 kilómetros por hora como máximo, será de losas de granito, con aspecto de calzada.

Hoy en día, con la el aspecto que le concede a esa zona el urbanismo táctico, esa diferencia ya es más o menos la misma. El resultado es que los peatones suelen refugiarse en las aceras y los coches y motos toman el centro de la calle. En los ejes verdes (por cierto, dos palabras casi nunca pronunciadas en este tipo de reuniones cuando se abordan nuevos proyectos de urbanización), la fórmula es radicalmente distinta. El uso de hasta siete tipos distintos de pavimento ha terminado por enviar un mensaje casi subliminal de que ese no es su espacio natural, que allí es un simple invitado.

Incivismos

Hubo, por supuesto, más preguntas e intervenciones, entre ellas la del eterno elefante en la habitación, ¿patrullará ahora sí la Guardia Urbana esas calles de noche para que no parezca un altavoz?

La sesión de la siguiente jornada, con los comerciantes, fue también, pese a que les espera un año ingrato, de reducción de ventas sin que se contemplen ayudas fiscales, muy rica en aportaciones. Más luz, más seguridad vigilancia mientras el paisaje sea un bosque de vallas, garantías de que los trabajos durarán un año y no más… Pero salió también a relucir otra diferencia significativas con los ejes verdes del resto del Eixample que, en el futuro, permitirá hacer comparaciones y sacar conclusiones.

Cuando se estrene la nueva urbanización, el espacio disponible para carga y descarga de mercancías será, en metros cuadrados, equivalente al actual, pero, a diferencia de lo que sucede en Consell de Cent, estará expresamente señalizado en el suelo. En los ejes verdes, las señales de tráfico indican el lugar y las horas, pero lo común es que a los transportistas eso se la traiga al pairo. Será, pues, otra ocasión para comparar.

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