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'Guía de la inquilina en peligro'

La Dreta de l'Eixample entrena a sus inquilinos contra los abusos en los alquileres

Barcelona abre la vía para limitar alquileres de temporada y ‘colivings’ en viviendas

Una agencia inmobiliaria, con pisos en alquiler.

Una agencia inmobiliaria, con pisos en alquiler. / Sandra Román

Carles Cols

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Ha sido titulada para llamar la atención. ‘Guía de la inquilina en peligro’. Hace un mes se presentó en Horta, esta semana ha sido el turno de la Dreta de l’Eixample y el próximo 8 de mayo, por si alguien necesita más información, el contenido de este manual de supervivencia inmobiliaria se expondrá en la Sagrera, en el número 64 de la calle de Berenguer de Palou. El propósito es, si es necesario, por los 73 barrios de la ciudad. ¿Qué es? Lo mínimo (y son 64 páginas) que todo barcelonés debería saber si, porque así lo desea o porque no tiene más remedio, va a vivir de alquiler en esta ciudad. Con una puesta en escena a cargo de Ivo Recoder, abogado de Oasiurbà experto en lidiar en los juzgados en todo tipo de conflictos entre arrendadores y arrendatarios y bajo el paraguas de la Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona y media docena de entidades más, la presentación constató este jueves, en el Espai Línea de la calle Girona, que los inquilinos no conocen ni la mitad de sus derechos y obligaciones.

Enervación. Garantía adicional. Carga de prueba. Tácita reconducción. El vocabulario básico ya es un ‘slang’ que conoce a la perfección la patronal de los propietarios y, por supuesto, los administradores de la propiedad que redactan los contratos y, llegado el caso, envían un burofax para recuperar la vivienda.

Las reparaciones sobrevenidas

¿Se puede alquilar un piso sin cédula de habitabilidad? Es una infracción administrativa muy grave, castigada con multas elevadas, pero jamás corresponderá a los inquilinos pagar esa pena. ¿Puede un propietario vetar la presencia de mascotas en un piso que alquila? Si así lo hace especificar en el contrato, sí. ¿Quién paga los honorarios del administrador? El dueño del piso, pero hay una excepción, la de los alquileres de temporada, en que sí puede trasladar al inquilino ese coste. ¿Qué se considera una reparación menor? Según ha concluido por lo general los jueces, las de menos de 300 euros. Por encima de esa cifra, con excepciones, esa es una responsabilidad del propietario.

Las dos presentaciones de la guía realizadas hasta ahora no han sido simplemente conferencias sobre cuestiones legales. Aunque la cuestión a tratar es preocupante, parte de la sesión consiste en un juego por equipos. Se plantean situaciones reales y se dan cuatro opciones de respuesta. Lo llamativo es la falta de unanimidad, una señal inequívoca de que el contenido de la guía es aún gran arcano.

Marcas de agua

En cierto modo, la propia existencia de la guía, como se comentó en la previa de la sesión, es un síntoma de los tiempos. Podría enrollarse y encerrarse en una cápsula del tiempo para que dentro de un siglo fuera leída, tal vez con sorpresa. Entre las recomendaciones que los abogados hacen a los futuros inquilinos despunta, por ejemplo, que cuando entreguen a los administradores sus nóminas y otros documentos que acreditan su solvencia, pida primero que el destinatario de ese material firme antes un acuerdo de confidencialidad y que, por si acaso, incluya una marca de agua para descubrir un posible mal uso de esa información. Así están a día de hoy las cosas.

Otro consejo que quizá dentro de un siglo cause sorpresa es que la guía da precisas instrucciones sobre cómo comprobar fehacientemente que quien estampa en el contrato la firma de propietario es realmente el dueño de la vivienda. No son tan extraños los engaños. Y también es muy coyuntural, pero ahí está, que la guía señale qué hacer en caso de que en la finca se instale un ‘narcopiso’ o se dé un uso inadecuado a un apartamento de manera que perturbe la convivencia en la comunidad.

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