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Es espacio en mala racha

El parque de Joan Miró recupera el estanque de la biblioteca tras años vacío y degradado

El Ayuntamiento de Barcelona inicia los pasos para remozar y ampliar la Biblioteca Joan Miró

Barcelona desaloja a una treintena de personas sin hogar del parque Joan Miró

El estanque, aún vallado, durante el proceso de rellenado.

El estanque, aún vallado, durante el proceso de rellenado. / Pau Gracia

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El parque de Joan Miró, noticia de forma reiterada estos últimos años porque la tostada siempre cae en su caso del lado de la mantequilla, es por fin objeto de un titular positivo, minúsculo, pero significativo. Los servicios municipales han comenzado a rellenar el estanque que rodea parte del edificio de la biblioteca, junto a la calle de Vilamarí, una alberca seca desde antes incluso de la última gran sequía. Ni siquiera los vecinos con más años en el barrio saben poner una fecha exacta a cuándo se vació, una decisión que se tomó, entre otras razones, porque sufría filtraciones que amenazaban a los depósitos subterráneos de la biblioteca. El estanque ha sido convenientemente impermebilizado con un revestimiento especial y, por supuesto, el agua empleada proviene de las reservas del freático de la ciudad.

El parque en su conjunto parece víctima de una maldición. La mayor de todas, que la Conselleria de Territori lo eligió como un espacio logístico para llevar a cabo una parte de las obras de la prolongación de la línea L8 de Ferrocarrils. Está aún ocupado, con una sentencia judicial en contra, por el parque de los bomberos, en la zona más cercana a la calle de Aragó y sin que aún haya una fecha concreta para su traslado. Los alrededores de la biblioteca, no solo por la falta de agua, comenzaron a caer en un proceso de degradación que tuvo su cenit cuando ese espacio terminó por ser un asentamiento de personas que viven en la calle. Fueron desalojadas el pasado octubre, en parte por las quejas de los vecinos, pero también porque a lo largo de este 2027 el Ayuntamiento de Barcelona pretende poner en marcha los proyectos que refundarán la biblioteca y sus alrededores.

Recreación de las terrazas prevista para la reforma de la Biblioteca Joan Miró

Recreación de las terrazas prevista para la reforma de la Biblioteca Joan Miró / A. de B.

Las obras no comenzarán hasta que Ferrocarrils retorne a la ciudad el espacio que actualmente ocupa, pero el propósito del concurso arquitectónico es dotar a este equipamiento nacido en 1990 de salas polivalentes en las que llevar a cabo actividades temporales, o sea, lo que ya está sucediendo en las bibliotecas municipales de última generación. Otra idea sobre la mesa, hasta ahora visible solo en imágenes virtuales, es construir un par de terrazas anexas al edificio sobre la lámina de agua y que, además, el recinto funcione de una forma más eficaz y agradable como puerta de entrada al parque desde el eje verde de Consell de Cent.