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Mejora en la red ortogonal

La línea H12 del bus añade ocho vehículos al tramo central, que usa el 80% de los pasajeros

La exasperante velocidad del H12, el bus que cruza todo el Eixample por la Gran Vía

Collboni se sube a uno de los nuevos buses de la flota de la línea H12 que circulan por el centro de Barcelona

Collboni se sube a uno de los nuevos buses de la flota de la línea H12 que circulan por el centro de Barcelona / SANDRA ROMÁN / VÍDEO: BLANCA BLAY / ACN

Carles Cols

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La línea H12 de la red de bus ortogonal de Barcelona acaba de incorporar ocho nuevos vehículos a los habitualmente 20 que cubren esta ruta, pero que, en este caso, solo cubrirán el trayecto que va desde la plaza de las Glòries a la Ciutat de la Justícia, y viceversa. Las cifras avalan la decisión. El 80% de los usuarios del H12, unos 25.000 pasajeros al día, suben y bajan en paradas comprendidas entre esos dos puntos. Las colas de la ruta, aunque necesarias, son mucho menos demandadas. La novedad es, desde el punto de vista de TMB, un salto cualitativo notable, tanto que el alcalde Jaume Collboni ha querido estrenar personalmente la nueva flota de ocho vehículos, eso sí, en una nueva jornada aciaga del transporte público en Catalunya. La mejora en la línea H12 ha quedado así algo eclipsada, pero es una apuesta inequívoca por el transporte público.

Con la incorporación de las nuevas unidades, la media de tiempo de espera entre un bus y el siguiente en el tramo central de la Gran Via se reduce a cinco minutos, tal y como ha subrayado Collboni, más o menos la misma frecuencia que ofrece el metro. El problema de fondo, sin embargo, es que el metro tarda unos 12 minutos y medio en cubrir el trayecto, por ejemplo, entre Glòries y plaza de Espanya, y el H12, en cambio, necesita no menos de 33 minutos para realizar el mismo viaje. Hace un año y medio, este diario hizo un test cronómetro en mano a las inclemencias de esa ruta. En aquella ocasión se llegó a realizar el trayecto en 41 minutos, no porque hubiera obstáculos en el camino, sino porque los buses del H12, cuando van en sentido Llobregat, son como salmones contra la corriente de los semáforos.

Encochado y desencochado

En principio, los nuevos ocho autobuses de la H12 no pueden hacer nada contra ese contratiempo, pero los responsables de TMB sostienen que una mejora sí la notarán los usuarios. Con una mayor frecuencia de paso, el encochado y desencochado de pasajeros será más rápido porque habrá menos usuarios en cada parada.

Durante la primera jornada de entrada en funcionamiento de los nuevos buses viaja a a bordo de los vehículos un informador de TMB, para atender las dudas de los pasajeros. El hecho de que no todos los buses de una línea cubran la totalidad de la ruta no es muy usual en Barcelona, pero la verdad es que información sobre esta novedad no falta. Cuando llegan a cada parada, el cartel luminoso del frontal del vehículo informa con letras de gran tamaño cuál es el destino final. Al llegar a Glòries, la megafonía informa de que es última parada. El pasaje tiene que descender para que el conductor realice un cambio de sentido en la calle Independència. En Cerdà, el giro es más sencillo. Simplemente rodea la plaza.

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