Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

A 16 meses de las elecciones

La Dreta de l'Eixample pone sobre la mesa ampliar la red de ejes verdes, con Provença y Sicília como factibles

La primera 'superilla' del Eixample renacerá en 2027 con aceras diferenciadas de la calzada y siete tipos de árboles distintos

Eixample Respira denuncia que la mejora de la calidad del aire en 2025 se basa en datos 'contaminados'

La calle de Aragó, una cicatriz de coches en que atraviesa el Eixample.

La calle de Aragó, una cicatriz de coches en que atraviesa el Eixample. / JORDI OTIX

Carles Cols

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La asociación de vecinos de la Dreta de l’Eixample, a solo 16 meses ya de las próximas elecciones municipales, ha decidido sacar del congelador la cuestión que ningún grupo municipal, ¿hay que planificar y ejecutar más ejes verdes en el próximo mandato? y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, ¿por qué calles habría que comenzar? Con motivo de su 50 aniversario, esta entidad vecinal, que hace 10 años ya impulsó un movimiento a favor de la peatonalización de la calle de Girona, organiza desde hace semanas debates monográficos sobre el futuro deseable para el Eixample y, en la última jornada, dedicada a ese matrimonio no siempre bien avenido que son la ecología y la movilidad, se pusieron sobre la mesa unas primeras respuestas. ¿Por ejemplo? Que Provença sea un nuevo eje verde como Consell de Cent y que, en la trama vertical, Sicília, ejerza esa función como Rocafort, Borrell y Girona, pero de un modo mucho más ambicioso, hasta llegar al mar.

Más que en el congelador, el debate sobre la ampliación de la trama de ejes verdes en el Eixample está cerca del cero absoluto en la escala Kelvin. La batería de recursos que distintos lobis presentaron contra los ya existentes no provocaron su reversión, como en algunos casos se reclamó ante la justicia con una sentencia afirmativa, por respuesta, pero, al parecer sí que cortaron en seco cualquier iniciativa política de ir más allá. Los partidos, opina la asociación de vecinos, no darán el primer paso, pero quizá se adentrarán en esa senda si los movimientos sociales desbrozan antes el camino. Con ese objetivo organizó la noche del jueves una mesa de debate a la que en invitó al ingeniero de caminos Francesc Magrinyà (suya fue la sugerencia de Provença y Sicília), al arquitecto especialista en temas de sostenibilidad urbana Sergi López-Grado y al portavoz de tres plataformas ciudadanas muy activas (Eixample Respira, Bicibús y Revolta Escolar), Genís Domínguez. Este último, por ejemplo, reivindicó como esencial otro proyecto hasta ahora desdeñado por las autoridades municipales, las llamadas ramas de los ejes verdes, es decir, que el urbanismo de calles como Consell de Cent se extienda como mínimo hasta la puerta de las escuelas de las calles adyacentes.

Coches por kilómetro cuadrado

El debate fue rico en datos y en puntos de vista. La densidad de vehículos por kilómetro cuadrado del Eixample, 12.800, duplica a la del resto de la ciudad. Es tan perjudicial como fumar, se subrayó. La idea de que el distrito lo concibió Ildefons Cerdà como una red viaria para vehículos rodados es una tergiversación de la realidad. Los coches solo tomaron posesión del Eixample a partir de los años 60 del siglo pasado. El papel de las motocicletas como generadoras de contaminación, ruido y siniestralidad ocupó también parte de las intervenciones. El enorme parque móvil de dos ruedas a motor es, según se planteó, el alumno rezagado de la clase, el que menos ha apostado por la electrificación.

Salió a escena, cómo no, el caso muy particular de la Gran Via y la calle de Aragó, dos vías que, sin ser las ‘autopistas’ de antaño, mantienen un caudal circulatorio muy alto. Un remedio parcial, hasta que haya voluntad política de reducir el número de carriles, sería (se plantó) alterar su frecuencia semafórica, que para recorrer Aragó de punta a punta haya que detenerse como poco cuatro veces en los semáforos.

Tras más de 90 minutos de análisis y en turno de preguntas, una mujer del público hizo una pregunta simple, directa y perfecta a ojos de la asociación de vecinos: y, durante el actual mandato, ¿qué se está haciendo de todo esto? Jaume Artigues, uno de los portavoces más activos de la entidad vecinal, recogió el guante y expuso que ese es el reto de la asociación en estos momentos que está de aniversario, lograr que uno de los ejes de debate de la próxima campaña electoral sea la mejora de la calidad medioambiental del Eixample, con nuevos ejes verdes y con la prolongación de los ya existentes.

Suscríbete para seguir leyendo