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Reliquia de los 70

El Mazinger Z del metro de Barcelona cumple tres meses a la espera de un posible indulto

Mazinger Z, para emoción de no pocos viajeros, resucita en una limpieza de carteles en la L1 del metro

El metro de Barcelona culmina su centenario con un muy recomendable viaje virtual en la estación de Diagonal

La cara y los pectorales de Mazinger que fantasmalmente han aparecido al retirar capas de papel.

La cara y los pectorales de Mazinger que fantasmalmente han aparecido al retirar capas de papel. / A. de Sanjuan

Carles Cols

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Cuando el pasado 9 de octubre la imagen de Mazinger Z apareció casi fantasmalmente en uno de los andenes de la estación de Universitat, los nostálgicos, que no fueron pocos, se acercaron a verlo, fotografiarlo y, en algunos casos, hasta reverenciarlo. La retirada de una gruesa capa de publicidad abrió una suerte de puerta del tiempo a finales de los años 70, porque de aquella época era cartel en el que aquel personaje icónico del manga, volaba con los puños de frente, hacia el espectador. Iban porque lo imaginable era que aquella aparición, resultado de una simple labor de limpieza, sería muy breve. Han pasado tres meses y ahí sigue. No solo eso. Transports Metropolitans de Barcelona sopesa seriamente indultar aquel cartel y, si así de decidiera, protegerlo del paso de los convoyes (por poner un ejemplo adecuado) con un material tan setentero también como un metacrilato.

Aquella limpieza de los muros de la estación de Universitat tenía como fin dejar a punto los 14 espacios disponibles para colocar publicidad. Es una estación muy transitada. Son ingresos para la siempre insuficiente financiación del transporte público de la ciudad. Pero renunciar a uno solo de esos rectángulos es una nimiedad. La razón por la que el encargado de retirar la publicidad acumulada se detuvo ante aquel gigante de hierro comandado por Koji Kabuto no se sabe. Se apiadó y basta con ello para aplaudirle la decisión. Tampoco tenía claro, en realidad, qué diantres era aquel anuncio. No estaba entero. No sabía lo que días después indagaron los seguidores de una popularísima página de Facebook, ‘Yo fui a EGB’, que solo por el nombre delatan su edad. Aquel Mazinger era solo uno de los personajes que prometía la Segunda Gran Olimpiada del Circo, un espectáculo programado en el Palau d’Esports de Barcelona a caballo de 1978 y 1979.

El cartel original, rescatado por 'Yo fui a EGB'

El cartel original, rescatado por 'Yo fui a EGB' / Archivo

Se anunciaban tigres, leones, un Supermán (cómo no, ya que aquel fue el año en el que Christopher Reeve se calzó en pantalla los calzoncillos rojos encima de los leotardos azules), y también un Sandokán (serie televisiva fundamental de los 70), pero el centro de la imagen lo ocupaba Mazinger. A la hora de la verdad, aquel personaje alumbrado en Japón por Go Nagai parece que decepcionaba bastante en aquel circo. No iba más allá de una figura de cartón y de un hombre bala que se presumía de volar como aquel robot.

La conservación del cartel sería, si así se desea, una simple anécdota, pero, por una parte, sería un guiño en una ciudad que puede presumir de algunas de las mejores tiendas de comic y manga de Europa y, por otra, retrataría a su manera una época. En una urbanización de Cabra del Camp (Tarragona) sigue en pie y en perfecto estado de conservación un Mazinger de más de 10 metros de altura plantado allí en 1979 en mitad de una plaza que lleva el nombre de Alfredo Garrido, el compositor y cantante que le puso voz a la melodía de aquella serie. Hay quien se desvía de la ruta solo para verlo. Queda algo a trasmano. Todo lo contrario que la estación de metro de Universitat.

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