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Contratiempo en un proyecto capital

Las obras de Ferrocarrils en Barcelona acumulan 10 meses de retraso sobre el calendario previsto

La nave acústica que acogerá la tuneladora de Ferrocarrils en la Gran Via alcanza ya los 15 metros de altura

Territori prepara un pozo en el parque de Joan Miró para introducir una minituneladora hasta la Gran Via

La tuneladora que perforará el subsuelo del Eixample, en un solar de Sant Boi.

La tuneladora que perforará el subsuelo del Eixample, en un solar de Sant Boi. / Territori

Carles Cols

Carles Cols

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Buenas y malas noticias en torno a las obras de las obras de Ferrocarrils en Barcelona. Primero, las malas. Los trabajos de perforación de los pozos de acceso a las futuras estaciones, que ocupan casi totalmente dos tramos de la calle de Urgell, uno en Muntaner y otro por último en Gal·la Placídia, acumulan algo más de 10 meses de retraso, casi un año. La velocidad inicialmente prevista para colocar las pantallas que permitirán excavar después esos pozos, en algunos casos a más de 80 metros de profundidad, no se está cumpliendo. La consecuencia es que los vecinos de las zonas afectadas recuperarán sus calles casi un año más tarde de lo que en un primer momento se les prometió.

La buena noticia es que, pese a ese contratiempo, la tuneladora que tiene que perforar el subsuelo del Eixample desde la calle Llançà comenzará a trabajar cuando estaba planificado, en junio de 2026. El propósito inicial era que cuando esa gigante maquinaria llegara a la altura del Hospital Clínic, Francesc Macià, Muntaner y Gal·la Placídia se encontrara el espacio destinado a las futuras estaciones ya terminado. No será así. Se ha cambiado la metodología. Primero pasa la tuneladora y después se excava la estación. Eso comportará, en principio, que el proyecto no acumulará más retrasos que los ahora anunciados. La previsión de finalizar las obras en 2030, aunque sea con prudencia, se mantiene.

La cúpula directiva del departamento de Territori que se encarga de este mayúsculo proyecto que unirá las actuales dos redes inconexas de Ferrocarrils de la Generalitat ha reunido a los vecinos afectados (lo hace periódicamente) para exponerles la situación. ¿Qué ha sucedido? Las causas del retraso son varias. La primera es que los trabajos previos, que en obras así suelen consistir en desviar las canalizaciones de los servicios de agua, luz, alcantarillado, gas y un largo etcétera, han sido mucho más laboriosas de lo calculado. El subsuelo de la ciudad es una maraña de conducciones incompatible de entrada con la necesidad de abrir un pozo circular o rectangular, según los casos, cuya sima estará a más de 80 metros. El segundo contratiempo es que el manejo de las hidrofresas, unas maquinarias que antes de excavar el pozo permiten perforar el espacio necesario para colocar unas pantallas protectoras hasta esa misma profundidad, ha sido más dificultoso de lo también calculado. La velocidad de crucero inicial alcanzada fue muy lenta. Ese contratiempo ha comenzado a subsanarse, asegura Territori. A día de hoy solo se ha completado la construcción de un 50% de las pantallas.

La guinda de esos retrasos ha sido un problema puntual ocurrido en la futura estación de Muntaner y que nada tiene que ver con la ingeniería. El equipo de arqueólogos que obligatoriamente tiene que supervisar los trabajos estaba en huelga. A partir de enero, ese conflicto estará resuelto.

La boca de entrada de la tuneladora, en el lateral de la Gran Via con Llancà.

La boca de entrada de la tuneladora, en el lateral de la Gran Via con Llancà. / Territori

La tuneladora, y esa es la buena noticia que ha querido destacar Territori, ya está casi a punto para ser llevada a la boca de entrada acondicionada en el lateral de la Gran Via, entre Llançà y Vilamarí. De momento está siendo revisada en unos terrenos en Sant Boi. Durante el primer trimestre se trasladará por piezas. Para proceder al montaje final, la calle de Vilamarí quedará cortada en la esquina del lado mar de la Gran Via. Una vez introducida bajo tierra, la cabeza de la tuneladora avanzará unos metros, los suficientes como para que quepan también los vagones de cola. A partir de entonces se prevé que trabaje casi sin interrupción durante 13 meses, si el subsuelo de la ciudad no depara nuevas sorpresas, hasta llegar la actual estación de Gràcia. En total habrá recorrido casi cuatro kilómetros desde la plaza de Espanya.

El recinto del parque de joan Miró por donde serán sacadas las tierras que devore la tuneladora.

El recinto del parque de joan Miró por donde serán sacadas las tierras que devore la tuneladora. / Territori

Las tierras que vaya devorando la tuneladora se extraerán a través de un pozo en fase construcción en mitad del parque de Joan Miró. Hasta allí llegarán por debajo de la calle de Llança, por medio de túnel de pequeñas dimensiones que comenzará a perforarse en enero. Eso, en cualquier caso, es la menor de las preocupaciones de los vecinos de esa parte del Eixample. A ellos les ha inquietado siempre cómo se sacarán después esas montañas de tierra del parque, es decir, si su próxima condena será un incesante paso de camiones, sobre todo por delante de las escuelas de la zona y de la biblioteca pública del parque. Sobre esa cuestión ha podido dar también Territori una buena noticia. Los aproximadamente 80 camiones al día que accederán a la zona lo harán desde la calle de Tarragona. Utilizarán la misma ruta para salir. Ese tráfico quedará así lo más alejado posible de las zonas más sensibles.

En esa misma línea de paliar las molestias, Territori abrirá en breve una oficina de atención para consultas ciudadanas en el recinto de la Escola Industrial.

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