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Una mirada inédita

El Hospital de Sant Pau homenajea a las mujeres protagonistas de sus 624 años de historia

Sant Pau añade a su ruta modernista una expo de su operación más arriesgada: la mudanza de 2009

El recinto modernista de Sant Pau cumple 10 años de turismo sin estridencias

Uno de los pabellones dedicados a mujeres, en 1917.

Uno de los pabellones dedicados a mujeres, en 1917. / Jaume Ribera Llopis / Sant Pau

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Carles Cols

Carles Cols

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Cerca ya de cumplir 625 años, edad provecta como pocas en esta ciudad, el Hospital de Sant Pau ha tenido la feliz idea de recapitular su pasado con un filtro selectivo. Se ha sumergido en esos más de seis siglos de vida en busca exclusivamente de nombres de mujer. Hoy, más del 70% de la plantilla del hospital son mujeres. También lo son más del 67% de las personas dedicadas a las áreas de investigación médica. Elvira Guilera Soler fue, entre 1971 y 1977, la primera directora del Hospital de Sant Pau, pero todo eso es, a su manera, información del último minuto de una larga, larguísima vida. Una pequeña exposición instalada en el antiguo recinto modernista ha decidido emprender un gran viaje y se ha remontado, que se dice pronto, a 1426, la primera ocasión en que documentalmente aparece un nombre de mujer.

Se llamaba Bartomeva y de ella se sabe poco, aunque, eso sí, todo muy novelesco. Era solo un bebé abandonado a las puertas del Hospital de la Santa Creu. Una nota sujeta a sus ropas informaba de que había nacido el día de San Bartolomé, de ahí su nombre, y añadía que sus padres eran en realidad buena gente. Portaba como un tesoro medio anillo. La otra mitad la conservaban sus progenitores, decía la nota, por si algún día, más adelante, era posible un reencuentro.

La farmacia del hospital, en 1930.

La farmacia del hospital, en 1930. / Jaume Ribera Llopis / Arxiu Sant Pau

Así son algunas de las primeras referencias femeninas halladas en los archivos. Caterina, en 1457, fue la primera mujer, por ejemplo, que ingresó en el hospital y salió por la puerta curada de sus males. Con un criterio más amplio, se pueden incluir en esas tan ancianas anotaciones fechas anteriores, el de mujeres que, por la razón que fuera y gracias a su acomodada situación económica, son parte de los cimientos del hospital. El 8 de julio de 1404, Guillemoneta, esposa de Galcerán de Sitges, dejó por escrito en sus últimas voluntades que dejaba el equivalente a cinco sueldos a la labor caritativa que entonces llevaba a cabo aquella institución. Sus motivos tendría. Más claros se intuye que lo son los de Maria (1401-1458), la esposa de Alfonso el Magnánimo, que desde su posición puso bajo su protección el Hospital de la Santa Creu. Quizá su salud (se sostiene que padecía epilepsia y que sobrevivió con cicatrices de por vida a la viruela) fuera el motivo de esa dedicación, eso al margen de la poca atención que le prestó su infiel marido.

Pero más allá de esas primeras pacientes atendidas y de las benefactoras del hospital en plena Edad Media, lo que los autores de la búsqueda, Reis Fontanals, Sam Madrigal y Miquel Terreu, han terminado por construir es un ‘crescendo’ de la presencia de las mujeres hasta la actualidad, un retrato de cómo primero las cocineras, herbolarias, nodrizas y comadronas de antaño fueron las precursoras de que la sangre que corre por las venas del Sant Pau de hoy sea, lo dicho, un 67% femenina.

Carme Díaz, entre colegas, en 1927.

Carme Díaz, entre colegas, en 1927. / Arxiu Sant Pau

He aquí un par de nombres a destacar. Magdalena Figueras fue en marzo de 1694 la primera jefa de todas las cocinas del hospital. Gertrudis Amich fue a partir de 1747 la primera comadrona en plantilla. Pero no fue hasta 1927 que por primera vez una mujer formó parte de la plantilla de médicos de Sant Pau. Había encaminado inicialmente su especialización en el campo de la cirugía, pero al final se volcó en la ginecología. Solo a modo de curiosidad, su nieta, Cristina Vanrell, mantiene la llama de la tradición que Díaz inauguró.

La exposición es, hay que advertirlo, de pequeño formato, una etapa dentro del pabellón de la Puríssima, pero no por ello menos interesante. Comienza a tener el Recinto Modernista de Sant Pau bastante oficio en este tipo de muestras. Hace un año, por ejemplo, hizo lo propio con otra interesante mirada al pasado, la de la gran mudanza que hizo el hospital en 2009 a las nuevas instalaciones. Son estas exposiciones que forma parte de la visita al recinto, pero los días 27 y 28 de diciembre ‘Les dones que fan historia a Sant Pau’ saldrá a la calle con motivo de la celebración de FAIG Gaudí, la feria comercial de la avenida.