RIESGO DE CONTAMINACIÓN

El área de BCN respira un aire que rebasa el umbral de polución de la UE para 2030

RIESGO DE CONTAMINACIÓN

El área de BCN respira un aire que rebasa el umbral de polución de la UE para 2030

Un reportaje de Manuel Arenas

El endurecimiento de los umbrales europeos de contaminación del aire que exige cara al 2030 una novedosa directiva, a la que acaba de dar luz verde el Consejo Europeo, supone un cambio de paradigma en las políticas ambientales de Barcelona y su área metropolitana. Si los niveles de contaminación máxima que permite Europa consideraban hasta ahora con los indicadores actuales de otra directiva del 2008 'a salvo' a los 3,3 millones de habitantes de la Barcelona metropolitana, la nueva regulación oficializa que toda esta población respira un aire demasiado contaminado. Es decir: no es que se contamine más, sino que la calidad del aire incumple el nuevo estándar europeo, que pese a una mayor exigencia todavía es sensiblemente más laxo que el de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El fenómeno lo analiza al detalle un nuevo estudio publicado por el área de Acción Climática del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), la administración supramunicipal que coordina políticas medioambientales en Barcelona y otros 35 municipios de su entorno, entre los que están la segunda y tercera ciudades más pobladas de Catalunya tras la capital: L'Hospitalet de Llobregat y Badalona. El informe concluye que la exposición de la población metropolitana es prácticamente total, solo con pequeños matices en función del indicador de contaminación analizado.

Específicamente, en cuanto a dióxido de nitrógeno (NO2), según los expertos el contaminante de mayor impacto en la salud a corto plazo en Barcelona y Madrid, son nueve de cada diez habitantes del área de Barcelona (2,9 millones de personas, un 88,6% de la población del área) los que quedan expuestos a un aire contaminado por encima del nuevo umbral europeo. El dato es relevante en términos de políticas públicas metropolitanas porque hasta un 75% del NO2 proviene del tráfico rodado, precisan los expertos. Precisamente, el dictamen metropolitano pone en contexto la mejora de los niveles de NO2 desde principios de siglo hasta la actualidad: tanto la contaminación medida en estaciones de tráfico como de fondo urbano en ubicaciones sin predominio del tráfico arrojan datos que se ajustan al umbral europeo actual. "Los datos muestran que las políticas implementadas han sido efectivas, pero los niveles del 2030 nos exigen seguir avanzando en medidas como las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)", afirma a EL PERIÓDICO Guille López (Comuns), consejero delegado de Acción Climática del AMB.

Población expuesta a contaminación

El informe del AMB permite visualizar a través de mapas la población expuesta tanto al umbral europeo de contaminación para el 2030 como al actual. Y lo hace en relación a tres indicadores diferenciados: dos tipos de partículas en suspensión (PM2,5 y PM10) y el ya mencionado NO2.

Las PM son pequeñas partículas con gran contenido de metales pesados que flotan en el aire y penetran en los bronquios y los pulmones al respirar. Hasta un 40% de ellas las generan los motores, los neumáticos contra el asfalto y los frenos de vehículos. El resto es polvo de las obras.

LAS PM 2,5

Teniendo en cuenta que el umbral europeo hasta la fecha es de 25 microgramos por metro cúbico (µg/m3), la totalidad de la población metropolitana vive hoy en un aire contaminado por debajo de ese nivel (entre los 14 y los 18 µg/m3 aproximadamente).

En cambio, cara al 2030 el nuevo estándar europeo será de 10 µg/m3 en términos de PM 2,5. Este escenario conllevará que la totalidad de la población del área de Barcelona se ubique en núcleos urbanos con aire contaminado por encima de esos niveles. Con especial incidencia en el corazón de Barcelona, el distrito del Eixample, con picos por encima de los 25 µg/m3.

LAS PM 10

También son partículas en suspensión con el mismo origen que las anteriores pero de mayor tamaño (10 micras). A diferencia de las PM2,5, pueden incluso alcanzar el torrente circulatorio y distribuirse por el organismo, participando incluso de procesos de obstrucción de las arterias. Asumiendo que el umbral europeo hasta la fecha es de 40 µg/m3, también la totalidad de la población metropolitana vive hoy en un aire contaminado por debajo de ese nivel (entre los 15 y los 30 µg/m3 aproximadamente).

En este caso, Europa reduce a la mitad las PM 10 máximas cara al 2030: 20 µg/m3. Ello implica que no toda pero casi toda (el 93,7%) la población de la Barcelona metropolitana viva en urbes con un aire contaminado que excede esos niveles (entre los 20 y los 30 µg/m3, aproximadamente). Solo permanecen por debajo del máximo europeo pequeñas ciudades en zonas montañosas, como Begues, Torrelles de Llobregat y Sant Climent de Llobregat. Además de otras del Baix Llobregat donde el impacto de las PM 10 seguirá siendo limitado, como Castelldefels o Gavà.

EL NO2

El dióxido de nitrógeno es un gas de olor picante y de color marrón rojizo que procede mayormente de la combustión (calefacciones, vehículos y barcos). Afecta a las vías respiratorias y, a largo plazo, puede deteriorar la capacidad pulmonar y debilitar el sistema inmune. El AMB calcula que hasta un 60% procede del tráfico rodado (los expertos lo elevan al 75%). Hasta la fecha ha operado el límite europeo de 40 µg/ m3 y están por encima de este umbral los 3,3 millones de habitantes de las 36 ciudades metropolitanas.

El escenario, sin embargo, cambia ante el horizonte 2030, cuando el máximo europeo se situará en la mitad: 20 µg/ m3. Con una proyección de los niveles actuales de NO2, nueve de cada diez habitantes de la Barcelona metropolitana (el 88,6% de su población) respira un aire que rebasa el nivel de NO2 máximo que se aplicará dentro de cinco años. Tal y como ocurría con las PM 10, las ciudades que deben lidiar con mayor contaminación son las más pobladas. Quedan exentas localidades montañosas del Baix Llobregat (Begues, Torrelles de Llobregat, Sant Climent de Llobregat, Santa Coloma de Cervelló...) y reciben un impacto más limitado otras ciudades medianas como Barberà y Badia del Vallès, La Palma de Cervelló, Gavà y Castelldefels.

Mejor que la India, peor que Finlandia

Para contextualizar la calidad del aire de Barcelona y su área, el experto Xavier Querol, profesor de Investigación del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), propone una comparativa internacional en torno a las PM2,5.

Mientras que el área de Barcelona se sitúa en niveles entre los 14 y los 18 µg/ m3 en estaciones de fondo urbano:

• Ciudades finlandesas, australianas o canadienses están en torno a los 7 µg/ m3.
• Ciudades polacas se ubican en las 20-25 µg/ m3.
• Ciudades chinas rozan las 40 µg/ m3.
• Ciudades indias se sitúan alrededor de las 150 µg/ m3.

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Unas 800 muertes evitables al año

El estudio metropolitano utiliza datos de la Agència de Salut Pública de Barcelona para analizar las muertes prematuras anuales en la capital catalana atribuibles a la contaminación: unas 1.900 entre 2018 y 2019 y otras 1.300 entre 2020 y 2023, si se suman las vinculadas a las PM2,5 y al NO2. A modo de proyección, el AMB calcula que, si Barcelona logra cumplir el nuevo umbral europeo para el 2030, son evitables unos 800 fallecimientos al año.

Pese a que las PM2.5 son declaradas agentes carcinógenos desde 2013 por la International Agency for Research on Cancer (IARC), el contaminante NO2 es el más relevante en Barcelona y Madrid por su vínculo con el tráfico rodado. Lo concluyen de este modo Cristina Linares y Julio Díaz, investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y codirectores de la Unidad de Cambio Climático de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del centro. Los dos científicos explican a este diario que el dióxido de nitrógeno es causa principal de más de 8.000 ingresos hospitalarios al año en ambas ciudades (unos 8.600 en Barcelona, unos 8.200 en Madrid), con más de mil millones de euros de coste público anual. Globalmente, en España y a corto plazo se vinculan con el NO2 ni más ni menos que 6.300 muertes al año y con las PM otras 2.700 defunciones.

Los principales problemas para la salud

El AMB pone el foco en las muertes, el asma infantil y el cáncer de pulmón como consecuencias para la salud de la contaminación, pero los expertos van mucho más allá. Además de morbilidad y mortalidad de causas respiratorias y circulatorias, "cada vez hay más evidencia científica que relaciona la contaminación atmosférica con una peor calidad de vida, un mayor uso de medicamentos contra sus efectos más leves (tos, ronquera, escozor de ojos, alergias), así como también el desarrollo de determinados tipos de cáncer, no sólo de pulmón, sino por ejemplo de órganos filtradores como la vejiga o del primer tracto del aparato digestivo", señalan Linares y Díaz.

Los científicos, que no obvian la contaminación acústica derivada del tráfico rodado (1.700 ingresos anuales atribuibles a ella, cifran), destacan asimismo la afectación a enfermedades neurodegenerativas y a potenciales cambios estructurales en el desarrollo del feto. Sobre ello se pronuncia también Xavier Basagaña, investigador del ISGlobal, centro impulsado por Fundación 'la Caixa': "Muchos estudios demuestran que las zonas con niveles de contaminación altos, incluso los niveles actuales en el AMB, tienen más mortalidad prematura, más casos de enfermedades cardiovasculares y respiratorias (asma), más casos de cáncer de pulmón, o más partos prematuros, en comparación con áreas con aire más limpio. También hay estudios que apuntan a que la contaminación puede ser un factor en el desarrollo de enfermedades degenerativas o que puede influir en el desarrollo cognitivo de los niños".

Unas 800 muertes evitables al año

El estudio metropolitano utiliza datos de la Agència de Salut Pública de Barcelona para analizar las muertes prematuras anuales en la capital catalana atribuibles a la contaminación: unas 1.900 entre 2018 y 2019 y otras 1.300 entre 2020 y 2023, si se suman las vinculadas a las PM2,5 y al NO2. A modo de proyección, el AMB calcula que, si Barcelona logra cumplir el nuevo umbral europeo para el 2030, son evitables unos 800 fallecimientos al año.

Pese a que las PM2.5 son declaradas agentes carcinógenos desde 2013 por la International Agency for Research on Cancer (IARC), el contaminante NO2 es el más relevante en Barcelona y Madrid por su vínculo con el tráfico rodado. Lo concluyen de este modo Cristina Linares y Julio Díaz, investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y codirectores de la Unidad de Cambio Climático de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del centro. Los dos científicos explican a este diario que el dióxido de nitrógeno es causa principal de más de 8.000 ingresos hospitalarios al año en ambas ciudades (unos 8.600 en Barcelona, unos 8.200 en Madrid), con más de mil millones de euros de coste público anual. Globalmente, en España y a corto plazo se vinculan con el NO2 ni más ni menos que 6.300 muertes al año y con las PM otras 2.700 defunciones.

Los principales problemas para la salud

El AMB pone el foco en las muertes, el asma infantil y el cáncer de pulmón como consecuencias para la salud de la contaminación, pero los expertos van mucho más allá. Además de morbilidad y mortalidad de causas respiratorias y circulatorias, "cada vez hay más evidencia científica que relaciona la contaminación atmosférica con una peor calidad de vida, un mayor uso de medicamentos contra sus efectos más leves (tos, ronquera, escozor de ojos, alergias), así como también el desarrollo de determinados tipos de cáncer, no sólo de pulmón, sino por ejemplo de órganos filtradores como la vejiga o del primer tracto del aparato digestivo", señalan Linares y Díaz.

Los científicos, que no obvian la contaminación acústica derivada del tráfico rodado (1.700 ingresos anuales atribuibles a ella, cifran), destacan asimismo la afectación a enfermedades neurodegenerativas y a potenciales cambios estructurales en el desarrollo del feto. Sobre ello se pronuncia también Xavier Basagaña, investigador del ISGlobal, centro impulsado por Fundación 'la Caixa': "Muchos estudios demuestran que las zonas con niveles de contaminación altos, incluso los niveles actuales en el AMB, tienen más mortalidad prematura, más casos de enfermedades cardiovasculares y respiratorias (asma), más casos de cáncer de pulmón, o más partos prematuros, en comparación con áreas con aire más limpio. También hay estudios que apuntan a que la contaminación puede ser un factor en el desarrollo de enfermedades degenerativas o que puede influir en el desarrollo cognitivo de los niños".

Soluciones públicas contra la contaminación

Las ZBE metropolitanas

Todos los expertos consultados para este reportaje coinciden en la necesidad reducir el número de vehículos circulantes en las ciudades para cumplir los niveles europeos de contaminación del 2030. Con ese propósito, Querol y Basagaña destacan la necesidad de avanzar en la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios de la Barcelona metropolitana.

Transporte público y bici

Otra reivindicación común es la mejora del transporte público, "sobre todo en cuanto a la conexión entre Barcelona y el resto de ciudades, así como entre las coronas metropolitanas y con los barrios de montaña más aislados", defiende Dídac Navarro, de Ecologistes en Acció. Él y Basagaña señalan el transporte compartido y los carriles bici, líneas en las que el AMB ya trabaja.

Pacificación y ejes verdes

Las políticas urbanísticas tendentes a pacificar calles y promover ejes verdes también afloran entre las soluciones de los expertos. A ello se refiere Núria Pérez, jefa del área de Movilidad del Institut Metrópoli, así como también Basagaña y Navarro, quien pide a Barcelona perseverar en el 'urbanismo táctico' de las 'superilles' y ejes verdes, que el activista considera "un modelo de referencia mundial".

Posibles peajes urbanos

La alternativa de implementar peajes urbanos -es decir, el cobro de una tarifa por circular en determinadas zonas- como paso siguiente a las ZBE es otra de las ideas de voces expertas como las de Pérez o Querol, quien cifra en un 30-35% la potencial reducción de la contaminación del aire mediante esta medida. Remarcan su aplicación puntual en ciudades como Londres, Estocolmo o Milán.

En la Barcelona metropolitana de los 3,3 millones de habitantes, las medidas específicas para mejorar la calidad del aire deberán preverse en el nuevo Pla Metropolità de Mobilitat Urbana (PMMU) 2025-2030 que saldrá adelante próximamente. Núria Pérez, del Institut Metròpoli, considera que esta herramienta es clave para contemplar acciones de impulso de la movilidad eléctrica, la pacificación de entornos escolares o el incremento de la infraestructura ciclable. El AMB, por su parte, proyecta avanzar con las ZBE, tal y como confirmó recientemente a este diario su vicepresidente ejecutivo, Antonio Balmón (PSC), con el debate encima de la mesa del veto a las etiquetas amarillas, que el 'Govern Illa' mantiene para el 2028. La administración metropolitana también se ha propuesto desarrollar su propio plan específico contra la contaminación del aire entre 2025 y 2030, así como incorporar acciones de educación ambiental y sensibilización ciudadana, sobre todo en entornos escolares.

Un reportaje de El Periódico

Texto: Manuel Arenas
Diseño e infografías: Andrea Hermida-Carro y Francisco J. Moya
Coordinación: Rafa Julve