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Datos municipales del consistorio

Los locales de Badalona usados como viviendas se duplican en tres años: en 292 de ellos hay vecinos empadronados

Los inmuebles no previstos como pisos que se acaban habitando han crecido un 122% desde el año 2023

El 'Gobierno Albiol' lo achaca al "fracaso de las políticas de vivienda de los gobiernos central y autonómico"

CONTEXTO | El uso de locales como viviendas se expande en el área de Barcelona: 2.286 en L'Hospitalet y 662 en Mataró

Los locales de Badalona usados como viviendas se duplican en tres años: en 292 de ellos hay vecinos empadronados

Los locales de Badalona usados como viviendas se duplican en tres años: en 292 de ellos hay vecinos empadronados / JORDI OTIX / VÍDEO: REDACCIÓN

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Gerardo Santos

Gerardo Santos

Badalona
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Desde el local que hace las veces de hogar para Bogdan y su familia se divisan las vallas tipo Jersey que el Ayuntamiento de Badalona instaló a principios del mes de abril bajo el puente de la C-31, lugar en que hasta una semana antes seguían pasando las noches algunos de los centenares de migrantes desalojados a mediados de diciembre de 2025 del antiguo instituto B9. "El local tiene un nuevo propietario y ya sabemos que nos echarán de aquí pronto", admite Bogdan, mientras descarga en una furgoneta algo destartalada la chatarra que ha acumulado durante la mañana para después venderla.

Según los datos facilitados del padrón municipal a EL PERIÓDICO por el Ayuntamiento de Badalona, el número de locales registrados con personas empadronadas en ellos se ha doblado con creces en los últimos tres años: si en marzo de 2023 eran 131, en enero de este 2026 ya eran 292, lo que supone un incremento del 122%. Bogdan y su familia, por ejemplo, están empadronados en un local, pero no en el que duermen, sino en otro que habita la suegra de él, a pocos metros de distancia. El fenómeno es generalizado en el área de Barcelona, donde cada vez más vecinos se empadronan en inmuebles sin cédula de habitabilidad.

Gráfico que muestra los locales comerciales de Badalona con personas empadronadas.

También entre 2023 y 2026, los pisos en que están empadronadas 10 o más personas han crecido un 60% en Badalona (de 266 en marzo de 2023 a 426 en enero de 2026). Consultado al respecto de este crecimiento, el Ayuntamiento de Badalona muestra su descontento con la ley actual del padrón, que la tercera teniente de Alcaldía, Rosa del Amo, describe como "una mentira". "Conceptualmente, debería ser el documento que recoge cuánta gente vive en la ciudad y en realidad no lo es, así que la ley debería cambiar".

Explica Carles Sagués, portavoz de la asociación Badalona Acull, que cuando alguna persona en situación de emergencia habitacional llega a la entidad, lo primero que le preguntan es si está empadronada. La demanda no es baladí: sin padrón no se puede acceder a los servicios sociales básicos. Para el presidente de la Coordinadora Veïnal del Baix Besòs, Pepe Sánchez, "el padrón es clave para avanzar en la mejora de la situación de personas que están en situación de vulnerabilidad, para que puedan tener acceso a los servicios básicos".

Sánchez, que establece una continuidad entre la situación habitacional que se encontraron las oleadas de migrantes de los años 60 y 70 con la de los actuales flujos migratorios, va más allá: "Obviamente, no es digno que ocho o más personas vivan en 60 m², pero si sirve para ayudar a regularizar su situación, estamos de acuerdo en ello". "Es partir de una situación indigna para encontrar el camino de la dignidad y los derechos", zanja el representante vecinal.

Bogdan y su familia viven en un local comercial convertido en vivienda en el barrio de Sant Roc de Badalona

Bogdan y su familia viven en un local comercial convertido en vivienda en el barrio de Sant Roc de Badalona / Jordi Otix / EPC

Garantizar el acceso a servicios básicos

Bogdan, su esposa y su hijo viven desde hace un par de años en una antigua frutería que apenas conoce una sábana colgada como puerta de entrada. Cuando les echen de allí, explican, se refugiarán en la furgoneta, a la espera de poder encontrar otro techo. Por la zona, el barrio de Sant Roc, abunda este fenómeno. Los locales no son solo usados como vivienda, también se emplean para guardar la chatarra recogida antes de ser vendida. Así lo atestiguan vecinos consultados, alguno incluso al tanto de las obras que se llevan a cabo en una antigua cafetería que ya se está reformando para usarse como vivienda.

A juicio de Sagués, el crecimiento del fenómeno que muestran los datos municipales se nota a pie de calle: "Cada vez pasa más, en locales a los que les hacen 10 o 12 compartimentos, y acaban entrando tantas familias como espacios haya —relata el activista—, todos pagan y alguien se lleva el dinero". Es el caso de William, que tras más de dos décadas viviendo por el área de Barcelona, desde 2020 habita un antiguo local del barrio de Sant Roc, dividido con pladures en seis compartimentos: "Encontrar un piso es imposible, poder pagar un alquiler es imposible también, y si no tienes contrato de trabajo peor aún", lamenta William, que también se dedica a la recogida de chatarra.

Número de viviendas con 10 o más personas empadronadas en Barcelona.

A tenor de la concejala Rosa del Amo, el auge de pisos con más de diez habitantes y de los locales reconvertidos "pone claramente en evidencia el fracaso de las políticas de vivienda de los gobiernos central y autonómico". Por otra parte, del Amo señala que "una parte importante de gente que llega a las ciudades en condiciones irregulares son los que acaban viviendo en locales o en pisos sobreocupados", lo que también atribuye a otro "fracaso" de la "política de inmigración del gobierno central".

4.600 bajas por inscripción indebida en dos años

Una gran ciudad como Badalona registra muchos movimientos en el padrón municipal. En los dos últimos años con datos completos (2023 y 2024), las altas y bajas han estado por encima de la barrera de las 60.000 variaciones. Más allá de las modificaciones de datos personales, los cambios de residencia y la renovación de extranjeros, uno de los motivos que destacan entre las variaciones son las bajas por 'inscripción indebida'. Fueron 2.516 a 31 de diciembre de 2023 y 2.093 justo un año después. En su mayoría, responden a instancias de terceros: situaciones en que un nuevo inquilino o propietario va a empadronarse y se encuentra que hay otras personas empadronadas que no han tramitado la baja. "El volumen de bajas pone de manifiesto que el padrón se va controlando y actualizando", sostiene del Amo.

Según explica el consistorio badalonés, cuando alguien "no puede acreditar documentalmente la titularidad de la vivienda para el trámite del padrón que solicita, ha de presentar una solicitud de comprobación de residencia". Una vez presentada, los técnicos municipales "han de comprobar por otros medios" como por ejemplo informes de la Guardia Urbana o la Unitat d'Inspecció Territorial "que realmente el vecino reside en ese domicilio"; solo en caso afirmativo se "procede a la inscripción en el padrón". En esta línea, los datos facilitados por el ayuntamiento badalonés se remontan a junio de 2022, momento en que el consistorio empezó a utilizar una nueva aplicación informática para la gestión del padrón. Entonces, los técnicos municipales registraron 505 solicitudes de comprobación residencia; mientras que en 2023 fueron 822; en 2024, 1.112; y en 2025, 1.178.

Bogdan es uno de ellos. Tiene un tumor benigno en la cabeza y ha tenido que ser operado en siete ocasiones, una en su Rumanía natal y el resto en Can Ruti, hospital en que asegura ser "famoso, casi una estrella". Con una discapacidad reconocida del 67%, todavía le queda pasar al menos una vez más por el quirófano, y los servicios sociales le ayudan a tramitar tanto las ayudas como su entrada en la mesa de emergencia habitacional municipal.

No todas las solicitudes de comprobación de residencia acaban en inscripciones en el padrón. Para delimitar cuántas personas en situación de vulnerabilidad están empadronadas fuera de sus domicilios en Badalona, si acaso disponen de ellos, es necesario fijarse en los datos de personas en situación de "vivienda inexistente" atendidas por los Servicios Sociales y, después, empadronadas en dependencias municipales. Así, a 1 de enero de 2026, 469 personas figuran empadronadas en equipamientos gestionados por el Ayuntamiento de Badalona: "En estos casos, el padrón se ha de hacer por normativa en un edificio municipal, y se hace cuando hay constancia de que la persona sin techo vive en Badalona y tiene un plan de trabajo con los Servicios Sociales", puntualiza del Amo.

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