Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una escena habitual

El Síndic pide más control sobre los espectáculos callejeros del centro de Barcelona tras la queja de una vecina

La Sindicatura de Greuges reclama nuevas medidas para acabar con los espectáculos callejeros no autorizados en zonas como el Portal de l’Àngel

Cuando Barcelona se convirtió en un videoclip de Disney Channel: 'The Cheetah Girls 2' cumple 20 años

Un proyecto de arte urbano dinamiza el comercio de barrio del Clot y ahuyenta las pintadas de sus persianas

Ambiente en el Portal de l'Àngel, con jóvenes ofreciendo un show de baile, en una imagen de archivo.

Ambiente en el Portal de l'Àngel, con jóvenes ofreciendo un show de baile, en una imagen de archivo. / Manu Mitru / EPC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Es habitual bajar andando el Portal de l’Àngel, una de las principales arterias comerciales del centro de Barcelona, y encontrarse con espectáculos callejeros que reúnen a decenas de personas a su alrededor. Músicos, magos y grupos de baile urbano aprovechan la amplitud de la vía para ofrecer pequeñas actuaciones y animar a los peatones.

Esta escena forma parte del paisaje de algunas de las zonas más transitadas de la capital catalana, donde la cultura callejera tiene una presencia constante. Sin embargo, una ciudadana ha trasladado sus quejas al Síndic de Greuges de Barcelona, el defensor del pueblo, por las molestias que generan algunas de estas actuaciones. La institución le ha dado la razón y ha pedido al Ayuntamiento de Barcelona que refuerce el control para frenar estos espectáculos no autorizados oficialmente.

La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha pedido al Distrito de Ciutat Vella que refuerce las actuaciones para poner fin a estas prácticas en distintos espacios del centro de la ciudad, donde, según la institución, generan molestias, aglomeraciones y problemas de convivencia. Aunque el ayuntamiento ha aplicado medidas de control y sanción, la Defensoría considera que "no han sido suficientes" para evitar que sigan produciéndose. La intervención de la Sindicatura nace a raíz de la queja de una ciudadana que denunciaba la realización reiterada de unos espectáculos con un aro de grandes dimensiones y amplificación sonora en el Portal de l’Àngel, la plaza de Catalunya y la plaza Nova, junto a la Catedral.

Conflicto por el espacio público

La Sindicatura considera que estos espectáculos, al comportar una ocupación intensiva del entorno urbano, generar aglomeraciones y utilizar equipos de amplificación sonora, exceden el uso ordinario de la vía pública. Por este motivo, ha recalcado que se enmarcan en la categoría de uso común especial del espacio público. De acuerdo con la normativa municipal, estas actividades necesitan una autorización previa.

Según la Sindicatura, estos espectáculos generan concentraciones de público, sobre todo en espacios caracterizados por una elevada afluencia ciudadana y turística. Además, dificultan el paso de los peatones y ocasionan molestias tanto al vecindario como a los establecimientos del entorno. Por tanto, la actividad puede alterar los usos habituales de la vía pública, dificultar la movilidad de los peatones y comprometer el derecho de la ciudadanía a disfrutar de estos espacios en condiciones de normalidad.

Asimismo la Defensoría explica que el ayuntamiento ha informado de que la Guardia Urbana mantiene dispositivos de control sobre esta actividad, con actuaciones que incluyen multas a los responsables, intervenciones de los equipos de sonido y decomiso de los ingresos obtenidos con los espectáculos.

A pesar de estas medidas, la Sindicatura ha denunciado que "la problemática se mantiene desde hace años", poniendo de manifiesto que las medidas aplicadas "no han tenido una capacidad disuasoria suficiente". Por ello, la Sindicatura pide explorar nuevas vías de intervención que permitan garantizar de manera efectiva el cumplimiento de la normativa.

Por este motivo, la institución ha pedido al Distrito de Ciutat Vella valorar la adopción de actuaciones complementarias para acabar con esta actividad no autorizada y garantizar la protección de la convivencia, la seguridad y el libre uso del espacio público por parte del conjunto de la ciudadanía.