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Movilidad

Barcelona ultima el pago directo con tarjeta de crédito para su red de metro, tren y bus durante el 2027

La Autoritat del Transport Metropolità licita el sistema bancario para extenderlo a los tornos de acceso de estaciones y vehículos

El Govern quiere acelerar esta facilidad, llamada a beneficiar a usuarios esporádicos o turistas tras algunas pruebas piloto parciales

T-MOBILITAT | La T-Mobilitat avanza hacia nuevas formas de acceso y pago tras casi cinco años de su llegada

CONTEXTO | Los usuarios del autobús interurbano deberán validar su T-Mobilitat también al bajar

Un tren en la parada de Bogatell, en la Línea 4 del metro, en Barcelona.

Un tren en la parada de Bogatell, en la Línea 4 del metro, en Barcelona. / ZOWY VOETEN

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Barcelona
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Cada vez queda menos para que los usuarios del transporte público del área de Barcelona puedan validar sus viajes de billete sencillo directamente con su tarjeta bancaria. La Autoritat del Transport Metropolità (ATM) del área de la capital catalana ha licitado la puesta en marcha de los servicios bancarios necesarios para que los actuales lectores para la T-Mobilitat puedan aceptar directamente las tarjetas de crédito y débito más habituales. Es uno de los últimos pasos antes de que los usuarios puedan pagar un billete sencillo de tren, bus, metro o tranvía directamente con su tarjeta en los tornos de acceso de cualquier estación o vehículo, según puede avanzar EL PERIÓDICO.

Hasta ahora, se habían llevado a cabo pruebas piloto en el metro y se había implantado una tecnología provisional en los buses de Barcelona, pero ninguna de ellas preveía una integración total del pago por tarjeta como la que recoge la actual licitación.

La ATM propone un plazo máximo de tres meses para completar la integración desde la adjudicación hacia finales de año, de modo que salvo complicaciones en el concurso público la previsión es que el sistema pueda empezar a usarse a lo largo del próximo año 2027. Con todo, la ATM habla de un "proceso largo" y que, aunque esta contratación es "necesaria" para que el nuevo sistema llegue, "no es suficiente". Según detallan a este diario fuentes del Govern, esta nueva licitación se acordó en el último Consell d'Administració del ATM –ente integrado en un 51% por la Generalitat y en un 49% por el Ayuntamiento de Barcelona (25%) y el Àrea Metropolitana de Barcelona (24%)– y supone un "importante paso" que el Executiu ha querido acelerar para fomentar el uso del transporte público en Barcelona.

Según detallan los pliegos del expediente, la intención es que los usuarios puedan pasar su tarjeta ‘contactless’ o el móvil por uno de los lectores situados en los accesos cuando suban a cualquier medio de transporte público y que vuelvan a presentarla antes de bajar. El sistema tendrá que detectar entonces si el usuario ha cambiado de zona tarifaria o se ha mantenido en la misma y, en función del caso, determinar cuánto dinero se le debe retirar de la cuenta bancaria asociada a su tarjeta. La idea es aplicarlo primero en la Zona 1 –la más cercana a Barcelona– y extenderlo posteriormente al resto de las siete áreas tarifarias, mientras se trabaja en la implantación de un sistema que es "complejo".

El sistema, de hecho, ya funciona en otras ciudades, como Madrid o Londres, donde el famoso ‘tap in, tap out’ implica pasar la tarjeta tanto al entrar como al salir del vehículo. También los autobuses urbanos de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) permiten desde 2021 comprar billetes sencillos gracias a un lector propio colocado generalmente junto a los conductores y que realiza el pago inmediatamente –ningún bus abandona la zona 1 de tarificación, por lo que el precio siempre es el mismo y no hace falta validar al salir–. En el caso de los buses, estos 'datáfonos' ubicados en los accesos de los vehículos también desaparecerán una vez se integre el nuevo sistema y el usuario que quiera pagar con tarjeta de crédito podrá hacerlo en los lectores actualmente reservados para la T-Mobilitat, que hasta ahora no permitían el pago directo con tarjeta.

Algo similar ocurrirá en las estaciones de tren o metro, donde la ATM no instalará lectores paralelos o tornos especiales para las tarjetas bancarias, sino que los lectores de la T-Mobilitat ya funcionales han sido preparados para reconocer tarjetas bancarias. Lo que falta ahora es conectar ese sistema con la infraestructura financiera que permita autorizar, cobrar y liquidar los viajes, cuyo precio seguirá determinándose conforme a las tarifas de la ATM y de los operadores. Un paso para el que esta nueva licitación es clave.

Billetes sencillos y según operadora

En el contrato licitado se da una paradoja: la ATM quiere empezar a probar este nuevo sistema primero con los billetes sencillos de un solo viaje de ida. Ahora bien, este es el único tipo de billete que no queda bajo el paraguas del ente metropolitano. La autoridad se ocupa de títulos integrados como la T-Usual o la T-Jove, pero los billetes sencillos son competencia siempre de la operadora del transporte.

Tanto Renfe como Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) o el TRAM deberán dar su visto bueno a la medida antes de que pueda ser implementada. En este aspecto, deberá verse cómo se aplica en las diferentes empresas –cerca de 70– que gestionan buses urbanos e interurbanos del área de Barcelona, como Avanza, Hife, Moventis o Julià, entre otros. En todos los años que este proyecto lleva cocinándose, la ATM ya ha mantenido conversaciones con todos los operadores, que forman parte del proceso.

Los pliegos del documento ya sitúan en el horizonte una futura ampliación de este nuevo sistema que permita a los usuarios guardar en sus tarjetas títulos de varios viajes. Esto, sin embargo, se dará más adelante. Por ahora, el contrato que licita la ATM con un valor aproximado de 3,46 millones de euros prevé que la empresa adjudicataria explote el servicio durante unos 24 meses, aunque da margen a un año más de posible prórroga.

Previsión contra el fraude

Entre las misiones de la adjudicataria también está prever el proceso para determinar si una tarjeta tiene los fondos suficientes como para pagar el trayecto realizado. La empresa que se haga con el contraro deberá asegurarse de que la comprobación se da en menos de 500 milisegundos para evitar aglomeraciones en tornos o colas en los buses.

Además, la ATM reconoce que existe un cierto riesgo de impagos porque se podría detectar que los pasajeros ya han disfrutado del viaje cuando se detecte que no tienen suficientes fondos en la tarjeta para pagarlo. El documento plasma que la empresa que se haga con el concurso deberá asumir los primeros viajes impagados de un usuario.

Una reclamación de los ‘no-habituales’

Poder pagar un billete sencillo directamente con la tarjeta de banco es una larga reclamación, especialmente de aquellos usuarios que no cogen el transporte público de manera habitual y que se ven forzados a comprar títulos integrados para salir al paso. Esto afecta a turistas, pero también a usuarios ocasionales o esporádicos del transporte público. El nuevo sistema también es útil para aquellos usuarios habituales de títulos como la T-Casual o la T-Usual que, puntualmente, necesiten salir de las zonas que tienen asignadas en sus billetes. Por ejemplo, alguien de Barcelona que solo usa la tarjeta para moverse por la ciudad, podrá viajar un día a Sitges (Zona 3) sin necesidad de pasar por una máquina de venta de abonos.

No es la primera vez que se anuncia un sistema de pago por tarjeta bancaria en el transporte público en Catalunya. En septiembre de 2020 se anunció el programa ‘CRONOS’ de Renfe, que debía permitir pagar en los tornos de los trenes de Rodalies directamente mediante tarjeta 'contactless'. El sistema se acabó implantando a lo largo de los siguientes años en diferentes núcleos de cercanías, como en Madrid, pero en Catalunya el proyecto se frenó a la espera de que se pudiera vehicular a través de la adaptación de la T-Mobilitat, tal como se está haciendo ahora.

En cualquier caso, todos los proyectos anunciados años antes preveían la adaptación de los tornos o de los lectores con datáfonos que recaudaban una cantidad específica de dinero. Ahora, el sistema de la ATM que echa a andar con esta nueva licitación será capaz de calcular la cantidad final en función de las zonas cruzadas. La intención, en un futuro, es superar el sistema de zonas tarifarias y que el cobro se haga en función de los kilómetros recorridos, para evitar que trayectos de una o dos paradas se encarezcan.

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