Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Verificat

Al menos uno de cada tres refugios climatizados contra el calor de Barcelona cierra en agosto

El período vacacional en los equipamientos municipales hace que se reduzcan los espacios públicos aclimatados durante los picos de calor en la capital catalana

MULTIMEDIA | Refugios climáticos: luces y sobras de la estrategia anticalor de Barcelona

Uno de los espacios de la red de refugios climáticos de Barcelona.

Uno de los espacios de la red de refugios climáticos de Barcelona.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Laura Cercós Tuset (Verificat)

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Después del julio más cálido y seco en Catalunya desde 1950, las altas temperaturas no han dado tregua en agosto. Esta semana se ha activado la alerta del Procicat por calor intensa y Barcelona ha batido su récord anual de noches tórridas consecutivas, con una racha de 52 seguidas.

Para hacer frente a las altas temperaturas, la ciudad cuenta desde 2019 con una red de refugios climáticos, que ha ido creciendo con los años. La lista del Ayuntamiento, que incluye tanto espacios exteriores como equipamentos y tiendas aclimatadas, contabiliza este año hasta 572 puntos, pero la realidad en agosto es bastante distinta. Mientras que los espacios exteriores pueden no ser siempre confortables durante episodios de calor intenso, muchos espacios interiores están cerrados por vacaciones: al menos uno de cada tres según un análisis de Verificat.

Equipamientos refrigerados abiertos al público, de vacaciones

De todos los refugios climàticos certificados por el Ayuntamiento de Barcelona, unos 126 son exteriores, mientras que el resto, cerca de 450, són locales interiores climatizados. Aunque la gran mayoría de los espacios públicos exteriores se mantienen abiertos durante agosto, no pasa lo mismo con los espacios climatizados. Solo abren la mitad de ellos, y el 31% permanecen cerrados este mes. El resto, una cuarentena, no informan sobre sus horarios de verano y podrían no estar abiertos de forma continuada en agosto, como es el caso de algunos comercios locales adheridos a la red, denominados microrrefugios.

Gráfico 1: Porcentaje de abiertos https://public.flourish.studio/visualisation/30007046/

Visualización del porcentaje de abiertos.

Los refugios climáticos menos disponibles durante el mes de agosto son los equipamientos de proximidad, como centros cívicos o casales de barrio, y las bibliotecas. Estas últimas, además de que el 66% están cerradas durante el período vacacional, tienen huelga convocada los sábados, hecho que “no garantiza” su apertura ”ni tampoco que se puedan llevar a cabo los servicios habituales”, señalan en la misma web del Ayuntamiento.

Visualización de datos por categorías.

Mientras esta parte de los espacios públicos climatizados cierra en agosto, pasa lo contrario con parques e interiores de manzana. Aunque estan considerados refugios climáticos y los espacios verdes contribuyen a una mejor sensación térmica, desde la web del Ayuntamiento advierten que “durante episodios de altas temperaturas los espacios exteriores no pueden ofrecer el confort térmico necesario”.

Desigualdades frente al calor

No es posible realizar una serie histórica de datos que permita comparar la situación actual con años anteriores, ya que el consistorio solo muestra la red del año en curso, pero el cierre de instalaciones climatizadas en agosto no es una problemática nueva. En 2024, cuando la cifra de refugios era de unos 350, bastante menor que este año, un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Barcelona Supercomputing Centre (BSC) analizó la accesibilidad de estos refugios a la población más vulnerable, y encontró que el 40% de ellos cerraban en agosto.

Esto hace que la posibilidad de llegar en diez minutos a un sitio donde resguardarse del calor (algo que el Ayuntamiento quería garantizar para toda la población) se reduzca. “Si bien el 92 % de los adultos mayores en Barcelona viven a menos de 10 minutos a pie de un refugio climático, esta cifra desciende al 75 % en agosto, cuando el calor es más intenso y casi el 40 % de los refugios cierran”, señalaban en el artículo.

Los datos de hace dos años revelaron también que la accesibilidad no era igual en toda la ciudad. Tal como puede verse en el mapa interactivo elaborado por el BSC, las áreas con acceso limitado suelen coincidir con áreas de mayor vulnerabilidad socioeconómica, y los cierres en agosto también se produjeron de forma desigual en los distintos distritos. Les Corts fue el más afectado, con el 57 % de sus refugios cerrados en agosto, seguido de Horta (46 %) y Gràcia (38 %). “Esta reducción de las instalaciones disponibles durante un momento crítico pone en mayor riesgo a las poblaciones ya vulnerables”, remarcaban en el estudio de 2024.

Suscríbete para seguir leyendo