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Patrimonio marítimo

Una histórica barca de pesca casi centenaria vuelve a navegar por la costa catalana

La Santa Espina, construida en 1927, vuelve al mar tras la cesión del Museu Marítim de Barcelona a una asociación de Calafell

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La Santa Espina navegando por la Costa Daurada este mes de agosto

La Santa Espina navegando por la Costa Daurada este mes de agosto / Museu Marítim de Barcelona

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La histórica barca de pesca Santa Espina, construida hace casi un siglo y considerada una de las mejores representantes de la marina tradicional que todavía navega con vela latina, vuelve a surcar el mar. El Museu Marítim de Barcelona ha cedido su uso a la asociación Patí Català i Vela Llatina de Calafell, que se encargará de su conservación, navegación y difusión como elemento del patrimonio marítimo mediterráneo.

El acuerdo de cesión se ha formalizado este mes de agosto entre el Museu Marítim de Barcelona y la asociación calafellense, con la que la embarcación quedará vinculada a la Destil·leria - Ecomuseu de la Mar de Calafell y estará a disposición de la ciudadanía a través de la asociación de vela latina.

Historia de la embarcación

La Santa Espina es un laúd de vela latina de tipo sardinal, construido aproximadamente entre 1927 y 1928 en Banyuls-sur-Mer, en la Occitania francesa, antigua comarca del Rosellón. Su construcción corrió a cargo del maestro de ribera Bonaventura Colomines.

Con 10,04 metros de eslora y 3,05 metros de manga, la embarcación fue utilizada para la pesca de sardina y anchoa en el Golfo de León.

Originalmente, la barca se llamaba 'Francis'. En 1975 fue adquirida en Saint-Cyprien, donde particulares la restauraron para dedicarla a la navegación de ocio. Aquel proceso fue también la semilla de la que posteriormente surgiría la Associació Vela Llatina de Cotlliure.

La Santa Espina navegando, en una imagen más antigua.

La Santa Espina navegando, en una imagen más antigua. / Museu Marítim de Barcelona (Archivo)

Valor patrimonial

La embarcación fue declarada Bé Singular del Patrimoni Català en 2009, en reconocimiento a su valor histórico, patrimonial y etnológico. Desde 2016 forma parte de las colecciones del Museu Marítim de Barcelona, que se ha encargado de su restauración y mantenimiento.

Ahora, el museo barcelonés mantiene la propiedad de la Santa Espina, pero su cesión a la asociación de Patí Català i Vela Llatina de Calafell permitirá que vuelva a tener una presencia activa en el mar. La entidad calafellense asumirá la responsabilidad de conservar y, sobre todo, difundir este patrimonio náutico, además de profundizar en la investigación y el conocimiento de la navegación con vela latina.

La intención es que la Santa Espina se consolide como una pieza de referencia de la navegación tradicional y, al mismo tiempo, actúe como embajadora del Museu Marítim de Barcelona en los puertos mediterráneos donde recale.

La iniciativa se enmarca en la apuesta del Museu Marítim por mantener sus embarcaciones históricas y tradicionales en activo. El museo conserva en el agua un conjunto de barcos que permite conocer de primera mano cómo son y cómo funcionan.

Para el museo, mantener estos barcos navegando supone también mantener vivo un testimonio de la cultura y la historia marítima del territorio.