Posicionamientos políticos
PP, Junts, ERC y BComú piden cambios para el padrón de Barcelona: "Hay que evitar situaciones que sufre la ciudad"
La oposición reacciona a datos publicados por EL PERIÓDICO: 2.328 pisos registran a más de 10 empadronados
Sirera y Martí reclaman atajar fraudes y Alamany y Serra intervención pública para combatir la infravivienda
CONTEXTO | Los pisos con más de diez personas empadronadas se cronifican: 2.328 en Barcelona y 667 en L'Hospitalet

Zona proclive a las infraviviendas en el barrio del Raval de Barcelona. / Jordi Otix / EPC

Cuatro partidos de la oposición política en el Ayuntamiento de Barcelona, PP, Junts, ERC y BComú, han reaccionado de manera dispar a la información en la que EL PERIÓDICO revela que los pisos de la ciudad con más de una decena de empadronados son ya 2.328, casi el doble que cuatro años atrás: 1.279 pisos barceloneses aparecían en el padrón con más de una decena empadronados en 2021.
El líder del PP de Barcelona, Daniel Sirera, ha pedido al ayuntamiento de la capital catalana que limite los nuevos empadronamientos según el máximo que figura en la cédula de habitabilidad de cada piso. “Estamos ante una señal de alarma que el Ayuntamiento no puede limitarse a registrar estadísticamente. Si sabemos que una vivienda está preparada para albergar a un determinado número de personas, no tiene ningún sentido que el Ayuntamiento siga dando altas en el padrón indefinidamente como si el tamaño y las condiciones de esa vivienda no importaran”, ha señalado Sirera.
Lo que Sirera "exige" específicamente al alcalde Jaume Collboni es que el Ayuntamiento de Barcelona "establezca como límite para nuevas altas en el padrón municipal el umbral máximo de ocupación que corresponda a cada vivienda de acuerdo con su cédula de habitabilidad y la normativa vigente". Los populares entienden así que no deberían darse casos de sobreempadronamientos en pisos con un límite de habitabilidad inferior al de las personas efectivamente empadronadas. "La normativa catalana ya contempla un umbral máximo de ocupación de las viviendas en función de su superficie y condiciones de habitabilidad", insiste el comunicado del PP de Barcelona.
También Jordi Martí Galbis, portavoz del grupo municipal de Junts en Barcelona, ha reclamado "medidas urgentes para evitar empadronamientos fraudulentos que están dejando a ciudadanos en situación de indefensión". Martí asegura que a finales de julio los posconvergentes registraron una batería de preguntar por escrito al alcalde Collboni "para exigir explicaciones sobre los protocolos que aplica el Ayuntamiento en la gestión del padrón municipal".
Elisenda Alamany, portavoz de ERC, se ha sumado a las réplicas a la información de este diario lamentando que "estos datos explican la anomalía de haber normalizado que mucha gente utilice una habitación como vivienda completa". Alamany entiende que ERC "debe luchar" contra el alquiler de habitaciones, "que debería ser una solución por poco tiempo o puntual y que se ha cronificado".
Por su parte, Marc Serra, portavoz de BComú, entiende que la sobreocupación de pisos "es la otra cara de la especulación inmobiliaria que sufren las familias trabajadoras en condiciones de infravivienda". Para revertir la tendencia de la infravivienda, Serra propone sanciones para propietarios que incumplan el límite de precios de alquiler; acabar con el "fraude" en el alquiler de temporada; y "recuperar las viviendas para el uso habitual de los vecinos".
"Hay que hacer emerger más oferta de vivienda"
La información de este diario también señala que el consistorio argumenta que "la sobreocupación de una vivienda no puede ser invocada como causa de denegación de la inscripción padronal". A ojos de Sirera, “esa interpretación puede conducir a una situación absurda: el propio Ayuntamiento reconoce administrativamente que una vivienda está sobreocupada y, al mismo tiempo, continúa empadronando a más personas en ella”.
El lider popular incide en que el Ayuntamiento "cruce de forma sistemática los datos del padrón con la información disponible sobre superficie y habitabilidad de las viviendas y active inspecciones cuando detecte indicios de sobreocupación, empadronamientos irregulares o utilización fraudulenta de un domicilio".
Por su parte, Alamany exige que "hacer emerger más oferta de vivienda, a través de la vuelta de pisos turísticos al mercado residencial pero también con intervención pública ambiciosa en rehabilitacion o en construcción de obra nueva para evitar situaciones como las que sufre ahora la ciudad por la presión inmobiliaria de la especulación internacional".
“Empadronarse es un derecho, pero convertir un piso en un piso patera no lo es. El Ayuntamiento tiene la obligación de saber quién vive realmente en Barcelona, pero también la de combatir la infravivienda, la sobreocupación y los fraudes asociados al padrón”, zanja el comunicado de Sirera, que concluye que "no podemos normalizar que haya pisos con veinte o treinta personas empadronadas".
Suscríbete para seguir leyendo
- Albiol expropia el monasterio de Sant Jeroni de la Murtra para convertirlo en un museo sobre el descubrimiento de América
- Los propietarios de los centros comerciales Illa Diagonal y Màgic Badalona compran un solar para usos hoteleros en Montgat
- Un incendio en Montjuïc provoca una gran columna de humo visible desde distintos puntos de Barcelona
- Ciutat Vella escala posiciones en el ránquing de los barrios más ricos de Barcelona
- Adiós al icónico restaurante La Pava tras 65 años de servicio en la autovía de Castelldefels
- Una vecina de Sant Boi muere al ser embestida por un toro en los 'correbous' de Ayna (Albacete)
- Una veintena de estudiantes gitanos empezarán este año una carrera universitaria en Catalunya
- Las líneas 1 y 3 del metro de Barcelona sufren incidencias y las rondas colapsan por las lluvias