Entrevista
Lina López: “La decoración de muchas calles de Gràcia ha sobrevivido gracias a gente que ha venido de otros países”
La presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia, que dejará el cargo en noviembre tras cuatro años, advierte del riesgo que supone el turismo y la pérdida de vecinos para la identidad de la zona
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Lina López, presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia, lidera una última edición más de la celebración este 2026 / Zowy Voeten / EPC

Yo quería irme antes, pero no me dejaban.
¿Y por qué no le dejaban?
Porque la gente cree que no me tengo que ir. Que debería seguir otro mandato. Pero necesito tener vida personal.
A usted la eligieron como presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia en 2022.
En marzo de 2022. En marzo de 2026 tenía que acabar, y acordamos que me presentaría otra vez solo para cerrar temas del mandato e irme en noviembre próximo. La presidencia la eligen las comisiones de las 23 calles que decoran, además de cinco patrones. En total, hay 28 votos.

López, en la plaza Rovira. / Zowy Voeten / EPC
Sucedió a Carla Carbonell. ¿Tiene usted un sucesor o sucesora elegido?
Sí. Pero no quiero decir el nombre. Me gustaría que fuera una persona que está en el comité de la fundación. Pero tienen que presentarse candidaturas, es posible que haya más.
"Me gustaría que mi sucesor fuera una persona que está en el comité de la fundación, pero no diré su nombre"
Cuando usted llegó a la presidencia, en 2022, conocía bien las fiestas de Gràcia.
Participaba en la comisión de la calle Perill desde 2015. Yo vivía en Lluís Vives. En 2018, un grupo nos fuimos de Perill y logramos decorar Lluís Vives, conseguimos las firmas. Cuando una calle empieza a decorarse tiene que cumplir antes con la normativa, y lograr el apoyo de la mayoría de vecinos. Es algo que se hace solo cuando una calle empieza a decorar. A finales de 2018, Carla me pidió que estuviera en su comité en su último mandato. Dije que sí. Y luego me presenté para ser presidenta.
Este año ha alcanzado notoriedad la reclamación de un grupo de vecinos que piden contener las fiestas.
Siempre hemos tenido críticos con la fiesta mayor. Ahora se pide un cambio porque esta gente cree que la fiesta tiene que cambiar en función de la realidad actual del barrio, pero la fiesta tiene 209 años de antigüedad. Hemos hecho cambios, hemos intentado armonizar todo esto. Creamos la 'Noche tranquila' conjunta, por ejemplo.
Una noche sin fiesta para que haya un poco descanso.
Hasta ahora cada calle lo hacía un día distinto, y por lo tanto no tenía efecto. En este mandato lo unificamos, todas las calles lo hacen la misma noche. Lo unificamos después de que en 2022, primer año sin restricciones por la pandemia del covid, hubo una impacto brutal de gente, una explosión. La gente vino en masa a disfrutar de la fiesta. Hablamos con las comisiones de calles, que estaban preocupadas. En 2023 empezamos a trabajar el cambio de reglamento para que hubiera menos visitas. Ahora la 'Noche tranquila' es una medida consolidada. Y buena para los ‘festers’ (organizadores de la fiesta) para poder descansar.
¿Cuándo es este año?
El pregón es este viernes 14 de agosto, la fiesta empieza el sábado 15 y la 'Noche tranquila' es la del lunes 17.
¿Qué futuro le ve a la polémica por las quejas?
Podemos intentar medidas, pero no acabarán con el problema. La ciudad está cambiando de modelo. Nosotros cumplimos con todos los horarios, pero luego hay gente que se queda en las calles por la noche.
¿Cree que la mayoría de los vecinos están contentos con las fiestas?
Creo que sí, es parte identitaria de Gràcia.
¿Pierde identidad, Gràcia?
Creo que sí. Muchos de los que decoran las fiestas son vecinos que se fueron de Gràcia porque ya no pueden permitirse vivir aquí. Pese a la gentrificación, siguen viniendo. Y luego hay gente recién llegada que critica que gente que no vive en una calle la decore. Pero esa persona vivía allí y ya no puede porque no puede pagarlo.

La presidenta de la fundación que organiza las fiestas de Gràcia, el miércoles en la calle de la Alzina. / Zowy Voeten / EPC
¿Los vecinos que decoran trabajan mucho?
Mucho. Es un trabajo voluntario, tú te pones el objetivo. Te marcas un reto y tienes que esforzarte.
¿El que entra en esto ya no sale?
Cuesta mucho. Engancha.
Otro cambio de este mandato es que ahora se entregan los premios más tarde para evitar aglomeraciones en las calles premiadas.
Ya es una medida consolidada y el cambio se ha notado. La gente se distribuye por las calles y al dar el premio más tarde, van más tarde a las premiadas.
¿Qué día se anunciarán?
El miércoles 19 de agosto. Ya siempre será ese día. Antes se daban los premios el 17.
"Me daba mucha vergüenza hablar en catalán. Hasta que estuve segura de cómo lo hablaba no entré en una comisión. Y eso pasó en 2015"
Usted es venezolana.
Llegué a Barcelona en 2006. No hablaba catalán. Hice cursos porque pensaba que tendría hijos catalanes. Al final no tuve. Pero me daba mucha vergüenza hablar en catalán. Hasta que estuve segura de cómo lo hablaba no entré en una comisión. Y eso pasó en 2015. Cuando me cabreo en una reunión hablo en castellano, y cuando lo hago ya lo saben: ‘Se ha cabreado’.
¿En qué trabaja?
En logística. Antes en el puerto, ahora delante de Gran Via 2.

Lina López, presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia, posa durante la entrevista / Zowy Voeten / EPC
¿Y combinar el trabajo con la labor al frente de la fundación ha sido duro?
Necesito un descanso. Detrás de las fiestas hay un trabajo que la gente no se imagina. El compromiso.
¿Cómo han evolucionado las comisiones de las calles?
Antes consideraban a la fundación muy lejana, y creo que esa mentalidad ha cambiado. Es una de las cosas que ha conseguido este comité. Otro aspecto: las comisiones han sido muy importantes para la integración. Muchas calles han sobrevivido gracias a gente que ha venido de otros países. Junto con otra gente joven de origen catalán muy comprometida. Hay una mezcla, un punto de integración que es también un valor de la fiesta mayor. Tenemos que mirar al futuro y ver cómo podemos hacer que las fiestas de Gràcia, la fiesta, la cultura popular, sigan pese a los cambios que ha habido en el barrio.
¿Qué cambios son?
Gràcia tiene ya puntos pensados para el turismo, y eso cambia al barrio de toda la vida, cambia el 'hacer piña' entre los vecinos. Entro en mi finca y no conozco a nadie, hay pisos turísticos.
"Tenemos que mirar al futuro, y ver cómo podemos hacer que las fiestas de Gràcia, la fiesta, la cultura popular, sigan pese a los cambios que ha habido en el barrio"
¿Cómo vivirá la fiesta el año que viene?
No estaré activa en la fundación, sí en Lluís Vives. Lo que pasa es que necesito una especie de año sabático de descansar de todo este cúmulo de emociones.
¿O sea que el año que viene quizá no decore nada y se lo mire todo como una turista?
Como una turista, no. Como una vecina. Necesito un tiempo para mí. Durante estos años he dejado de lado amigos, la vida social más allá de la fiesta. Este año ha sido muy duro: mi pareja, que ahora ya está mejor, tuvo cuatro ictus en enero. No podía venir a las reuniones y pensé que quizá esto era límite, y que necesitaba tener mi vida familiar.
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