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Desalojados

Los vecinos de otro edificio afectado por el socavón de la L9 de Barcelona ya pueden volver a casa

El regreso al bloque del número 54 de la calle de Sant Gervasi de Cassoles será voluntario y escalonado

CONTEXTO | Un socavón que el Govern atribuye a las obras de la L9 obliga a desalojar 93 viviendas del Putxet

Desalojo de vecinos por el socavón de la L9.

Desalojo de vecinos por el socavón de la L9. / Marc Asensio Clupes / EPC

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Barcelona
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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha informado este jueves de que los vecinos de un cuarto edificio afectado por el socavón de la L9 ya pueden regresar “de forma voluntaria” a sus viviendas. Se trata del bloque situado en el número 54 de la calle Sant Gervasi de Cassoles.

Collboni ha afirmado que esta novedad se está comunicando a los residentes desde la semana pasada y que su regreso será “progresivo y escalonado”. También ha señalado que, debido a que el edificio se encuentra muy cerca de las obras, los trabajos pueden “causar molestias” a los vecinos. Por este motivo, el retorno se plantea como voluntario.

Por último, el alcalde ha indicado que a finales de agosto se espera que la Generalitat comunique los plazos previstos para las obras destinadas a asentar el subsuelo.

El incidente

El hundimiento se produjo hace un mes, cuando apareció un socavón de unos ocho metros de diámetro en un patio interior de manzana situado cerca de las obras de ampliación de la L9 del metro. El hundimiento, localizado en el número 4 de la calle Rubinstein, junto a la estación de FGC del Putxet, obligó a desalojar de forma preventiva hasta 93 viviendas del distrito de Sarrià-Sant Gervasi.

El suceso fue bautizado como “socavón del Putxet”, aunque el punto exacto del hundimiento pertenece al barrio de la Bonanova, por apenas unos metros. La Generalitat confirmó que la incidencia estaba relacionada con las obras de la L9, mientras los equipos de emergencia comenzaron a trabajar en la estabilización del terreno y en la revisión de los edificios afectados.

A finales de julio, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó por unanimidad una propuesta de Junts para indemnizar a vecinos y negocios afectados por obras de larga duración, entre ellos los evacuados a raíz de este incidente.

El episodio también reavivó el recuerdo del hundimiento del Carmel de 2005, ocurrido durante las obras de ampliación de la red de metro, en aquel caso de la L5.