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Pregón este viernes

Gràcia abre su fiesta mayor 2026 con ánimo conciliador y casi mil actividades para todos los públicos

EL PERIÓDICO ha cedido 30 quilos de papel de diario a cada una de las 23 comisiones que engalanan calles para elaborar la decoración

Las fiestas de Gràcia 2026 engalanarán 23 calles y cinco de ellas tendrá decoración conjunta

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Alma Rodelgo Llasat

Barcelona
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Las fiestas de Gràcia 2026 regresan a Barcelona con un millar de actividades para todos los públicos. El pregón del periodista, historiador y docente Vicenç Sanclemente dará el pistoletazo de salida este viernes a las 19 horas a la celebración más emblemática del verano barcelonés. El programa de actos empezará oficialmente el sábado 15 de agosto y se extenderá hasta el viernes 21. Un total de 23 calles y plazas lucirán sofisticadas decoraciones 100% artesanales, gracias al trabajo de vecinos y voluntarios que desde hace meses preparan los diseños para lograr alzarse el miércoles 19 con alguno de los codiciados premios del concurso de engalanamientos.

Las temáticas incluyen desde invernaderos y medusas hasta rock balear, pasando por la inédita alianza de cinco calles para recrear escenarios de la saga 'El Señor de los Anillos'. Cada una con su estilo propio evocará el mundo mágico creado por J. R. R. Tolkien. La novedad será, con toda seguridad, un imán para los fans del escritor y para las riadas de visitantes que acuden cada agosto a la Vila. Otro cambio destacado de esta edición es el retorno de la calle Sant Pere Màrtir, antiguo escenario de las fiestas alternativas, que se integran en el programa oficial gracias a la mudanza de la comisión que hasta ahora vestía la vecina calle Jesús.

Por cuarto año consecutivo, EL PERIÓDICO apoya esta tradición bicentenaria a través de un convenio con la Fundació Festa Major de Gràcia. El rotativo catalán de Prensa Ibérica ha cedido casi 700 quilos de papel de diario, 30 para cada una de las 23 comisiones vecinales, para la elaboración de la ornamentación y los personajes de las vías participantes. Esta codiciada materia prima es la base de las creaciones en papel maché que maravillarán a los miles de visitantes de la fiesta. Pintadas, recortadas, dobladas y en definitiva recicladas, las páginas llenas de titulares y noticias se transforman en todo tipo de figuras gracias a la pericia de los 'festers'.

Entre el calor y la lluvia

El arranque de las fiestas estará marcado por las altas temperaturas de la ola de calor saliente, que ha caldeado Barcelona esta semana, y el riesgo de precipitación este domingo. La celebración ha incorporado en los últimos años medidas para mitigar los riesgos asociados al calor extremo, como evitar actos durante los mediodías, marcar las fuentes de agua potable en el mapa oficial o instalar los techos de la decoración enseguida para poder colocar el resto de adornos bajo su sombra. Sin embargo, el gran temor de los organizadores sigue siendo la lluvia, capaz de dilapidar medio año de esfuerzo.

El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) concentra las probabilidades entre el domingo y el lunes, así como otro posible chaparrón hacia el jueves o viernes. En cualquier caso, parece que se librará de sustos la decisiva visita del jurado a las calles engalanadas este sábado por la mañana. El año pasado los festejos coincidieron con un sofocante calor que dejó las calles insólitamente vacías en las horas centrales del día.

Las noches, bajo lupa

La cultura popular volverá a colorear el barrio, que ha dejado atrás los enfrentamientos entre 'colles' que dejaron sin pasacalles la edición 2024. La animadversión se redujo el año pasado y las aguas volvieron poco a poco a su cauce. El conflicto se ha trasladado ahora a la programación nocturna, que genera disparidad de opiniones. Un grupo de vecinos autodenominado 'Gràcia conviu amb la festa' ha presionado al distrito y a distintas calles engalanadas para reducir mucho la actividad cuando cae el sol para evitar ruidos de madrugada y desmadres incívicos. Sus críticas han indignado sobremanera a las comisiones, que cerraron filas con un manifiesto este julio en el que reclamaban un apoyo institucional total ante lo que consideran ataques a la propia existencia de la fiesta mayor.

La Fundació Festa Major de Gràcia, que cobija todas las calles participantes, saca pecho de haber instaurado hace ya tres años una 'Noche tranquila' conjunta, durante la que todas las calles se abstienen de programar música amplificada para que los residentes en las inmediaciones descansen de jolgorio. "Es una medida consolidada", defiende la presidenta de la entidad. Las comisiones consultadas también señalan la iniciativa como muestra del ánimo conciliador. "Este año la 'Noche Tranquila' se hace más evidente que los anteriores", opina Arnau Puig, de la calle Fraternitat de Dalt. “Los 'festers' también somos vecinos, esta noche nos viene bien a todos”, señala Océane Apffel Font, de la calle Llibertat. Melina Díaz, de Perill, asegura que este paréntesis favorece el compañerismo: “No solo nos cohesionamos dentro de la calle, sinó también con las otras”. Para Marta Salinas, de Tordera, “todas las noches podrían ser tranquilas”.

La iniciativa volverá a repetirse este lunes 17 de agosto a partir de las 20 horas. Por ejemplo, la calle Mozart proyectará la película The 'Rocky Horror Picture Show en versión original con subtítulos en castellano con motivo de su 150 aniversario. Una 'silent disco' animará las calles Perill y Sant Pere de Màrtir, mientras que Llibertat organizará juegos de mesa. La plaza de la Vila conmemorará el siglo y medio del primer 'castell' de la Vila con la prueba de habilidad del 'Grimpa Caixes': los participantes deben trepar por una estructura hecha con cajas de fruta o leche apiladas en una torre inestable y conseguir coronarla sin que caiga.

Con todo, la mayoría de calles ven las noches de Gràcia y la oferta de conciertos como parte sustancial del éxito de la celebración. Todas cuentan con limitadores de sonido, que cada día hacen cumplir el volumen máximo de decibelios permitido. “La noche es necesaria y mucho”, apunta Ferran Pons, de la calle Llibertat. Eduard Forroll y Miquel Frau, de Progrés, advierten que “si la gente no tiene fiesta, la monta” y crece el vandalismo. “Es como si quisieran quitar los toros en San Fermín o las Fallas en Valencia”, apunta Sergi Edo, de Joan Blanques de Dalt, que es incluso reticente a la existencia de una velada explícitamente descafeinada.

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