Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Visitante enojada

"¿Por qué los hombres no entienden que necesitan mantenerse al margen en público?" El polémico vídeo de una turista en las escaleras del metro de Sagrada Família de Barcelona

Los vecinos del barrio muestran su hartazgo ante las prácticas turísticas incívicas: "Las ciudades no son un estudio gratuito para 'influencers'"

La escalera mecánica viral del metro de Sagrada Família renace como temerario plató pese a la prohibición

El debate sobre el deterioro de las infraestructuras gana peso y lastra la reputación del turismo en España

Renace la moda viral de posar en una escalera mecánica del metro Sagrada Família

MANU MITRU / VÍDEO: REDACCIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Goundo Sakho

Goundo Sakho

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Un vídeo grabado en las escaleras mecánicas de la estación de la Sagrada Família de Barcelona ha revolucionado las redes sociales. En él, se puede ver a dos jóvenes turistas intentando una de las tendencias de TikTok: colocar el móvil en las escaleras para captar la basílica de Gaudí mientras posan y suben de forma progresiva.

Sin embargo, la escena no sale como esperaban: mientras las chicas preparan el vídeo y ocupan el paso, un joven decide atravesar el plano y continuar su camino, obligándolas a apartarse.

Antes de desaparecer, se disculpa con un escueto "sorry". No obstante, la reacción de las turistas, visiblemente molestas, ha despertado todo tipo de comentarios.

¿Es culpa de los hombres?

Una de las turistas, que ha compartido el vídeo en X, ha llevado el asunto hacia otra cuestión: "¿Por qué los hombres no entienden que necesitan mantenerse al margen en público?", algo que ha provocado un aluvión de comentarios, como este: "'Babe', no son los hombres. Esto es una salida de metro en Barcelona y no está permitido grabar vídeos en esa salida porque este mismo vídeo lo hacen todos los turistas. Esto es solo un ciudadano enfadado con los turistas que tratan nuestra ciudad como si fuera un parque de atracciones".

La crítica se ha visto respaldada por personas que opinan que "las ciudades se hicieron para vivir, y la gente tiene que ir a sus trabajos, casas, supermercados… Vida diaria normal. Las ciudades no son un estudio gratuito para 'influencers' que hacen sesiones de fotos o 'reels' tontos. Los ciudadanos no molestan, los 'influencers' sí lo hacen".

Sin embargo, también hay quien ha salido en defensa de las jóvenes: "[El chico] debería saber cuál es su lugar y esperar a que las chicas hagan sus 'tiktoks'".

Una tendencia en auge

El gesto de las turistas no es completamente nuevo: desde hace años, numerosos visitantes e 'influencers' usan las escaleras mecánicas de varios lugares turísticos para grabar contenido. Y no son pocos los usuarios del transporte público de Barcelona los que se muestran hartos de una situación que se repite día tras día.

Buena parte de los que lo han criticado señalan que, en las estaciones, las personas no pueden pretender ocupar todo el espacio. Asimismo, recuerdan la normativa de uso de las escaleras mecánicas de TMB de que quienes permanecen quietos deben situarse en el lado derecho, dejando libre el izquierdo para las personas que quieren ir más deprisa.

Cabe recordar, además, que Transports Metropolitans de Barcelona colocó hace unos años carteles en los que se prohibía grabar o hacerse fotos en las escaleras de la boca del metro de la Sagrada Família para evitar graves accidentes, caídas o colas de viajeros.

Presión turística en el barrio

Pese a las advertencias, los turistas continúan repitiendo el 'trend' y pecando de incivismo. Algunos, de hecho, aprovechan el cambio de turno de los agentes de seguridad o algún despiste para colocar el móvil y sacarse alguna fotografía.

Miles y miles de turistas pasean a diario por el barrio de la Sagrada Família. El año pasado, la basílica registró la cifra más alta de visitantes de su historia, rozando los 4,9 millones de personas.

La inauguración de la Torre de Jesucristo -que coincidió con el aniversario de la muerte de su diseñador, Antoni Gaudí, fallecido el 10 de junio de 1926- agudizó la presión turística sobre el tejido vecinal del barrio, cuyos residentes denuncian la imposibilidad de circular a pie por las calles más céntricas, especialmente en verano.