Sector económico clave
Collboni plantea regular los alquileres comerciales en Barcelona y crear un fondo para comprar locales amenazados o estratégicos
Las propuestas del alcalde al Gobierno y la Generalitat buscan evitar la "desertificación" de tiendas de barrio y combatir la gentrificación
HEMEROTECA | Barcelona plantea al Gobierno y a la Generalitat regular los alquileres de los locales comerciales
Las tiendas de Barcelona pagan 200 euros más de alquiler mensual que el año anterior: 1.556 euros de media

Comercio emblemático, la Sombrerería Mil, en la calle de Fontanella de Barcelona. / Ferran Nadeu / EPC

El incremento de los alquileres comerciales en los últimos años, las quejas del sector, el relevo acelerado en negocios autóctonos que no pueden asumir la subida de rentas y la progresiva extinción de los establecimientos con historia e identidad local han llevado al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, a plantear en firme que se regulen los alquileres de comercios de barrio o emblemáticos para garantizar su continuidad. Igual que sucedió con las medidas para limitar las rentas de la vivienda, el ayuntamiento pretende preservar la actividad económica frenando los excesos del mercado inmobiliario. La estrategia será doble: plantear al Gobierno una regulación de alquileres comerciales a través de la ley de arrendamientos urbanos (LAU) y trabajando con la Generalitat para crear un nuevo instrumento de tanteo y retracto para que las administraciones tengan derechos preferentes de compra de locales estratégicos o singulares que la ciudad quiera blindar.
La agencia ACN ha avanzado este miércoles en una entrevista al alcalde las dos medidas, que se pondrán sobre la mesas a partir de este mismo viernes, cuando el grupo municipal del PSC llevará una proposición al pleno municipal en la que manifiestará el compromiso del Ayuntamiento "con la defensa del comercio de proximidad, de los comercios singulares y los establecimientos tradicionales" como elementos identitarios de los barrios. En el documento, al que ha tenido acceso este diario, se instará al Gobierno español y los grupos parlamentarios a "impulsar una modificación" de la LAU que "incorpore instrumentos específicos para regular o moderar los incrementos de los alquileres”.

Uno de los salones de Casa Leopoldo, que ha tenido que cerrar recientemente tras intentar una nueva etapa. / EPC_EXTERNAS
En tercer lugar, la concejala de Comercio, Raquel Gil, en representación de los socialistas, también pedirá en su proposición que el Congreso habilite "mecanismos que permitan establecer medidas de contención de los precios de los alquileres comerciales en aquellas zonas especialmente afectadas por procesos de incremento sostenido de las rentas", con el objetivo de "garantizar la permanencia de los pequeños negocios, preservar la diversidad comercial de los barrios y evitar la sustitución de comercio de proximidad".
En su exposición, destacará también que en muchas ocasiones los incrementos de alquiler que se dan en Barcelona "no pueden ser asumidos" por los comercios de proximidad, "pero sí por grandes operadores o franquicias con una mayor capacidad económica". De manera, que negocios "viables se ven obligados a abandonar sus locales, provocando una progresiva homogeneización comercial". No solo se pierde una actividad, insistirá, sino "un espacio de convivencia, una referencia para el vecindario y una parte de la memoria colectiva".
Hace casi dos años, el grupo de ERC ya hizo una proposición en el mismo sentido, que fue aprobada en Comisión de Economía con apoyo de PSC y los Comuns. Pero entoces la responsable de Comercio tenía dudas sobre a qué tipo de locales acotar las medidas.
Protección "excepcional" de la oferta autóctona
En sus declaraciones a ACN, Collboni defiende que “hay recorrido” para proteger el comercio local de proximidad antes de llegar a la “desertificación comercial”. Aunque los planes de usos tratan de logra un equilibrio de la oferta, no pueden evitar la progresiva pérdida de referentes en todas las zonas. Cree esencial regular los alquileres para evitar excesos en los incrementos cuando se produce un relevo con un nuevo contrato.
En paralelo, el ayuntamiento intentará abrir otro frente con un "nuevo instrumento público" para proteger al comercio de proximidad en los "ejes más vulnerables a la presión inmobiliaria y turística", evitando su "sustitución sistemática" por actividades "orientadas exclusivamente al turista", explican fuentes municipales. Intentará aliarse con la Generalitat para impulsar modificaciones legislativas dentro del marco de competencias catalán.

Collboni y la teniente de alcalde de Promoción Económica, Raquel Gil. / EPC
La clave sería ejercer el tanteo y retracto para comprar locales comerciales activos emblemáticos así como "estratégicos" con el fin de preservar la actividad de barrio , y que sea la Administración quien actúe como gestor. Pero no sería un mecanismo generalizado, sino "selectivo", con la previsión de aplicarlo solo en "ejes comerciales de interés estratégico, zonas con elevada presión turística, calles con riesgo acreditado de desaparición del comercio cotidiano y áreas con pérdida significativa de diversidad comercial".
El ayuntamiento subraya a este diario que se trataría de una intervención "excepcional", ya que se actuaría solo si concurriesen distintos factores, como tratarse de un local situado en un eje declarado prioritario, con "riesgo acreditado de sustitución del comercio esencial", con incremento extraordinario de renta o cambio de uso, que sea de interés público en la preservación de la actividad y con disponibilidad presupuestaria en el fondo creado para ese fin. De hecho, el consistorio plantea posibles fuentes de financiación como la Generalitat, el propio ayuntamiento, la Diputació, el Institut Català de Finances, recursos de la fiscalidad turítsica y fondos europeos compatibles.
Fondo especial
El fondo se destinaría específicamente a adquirir locales estratégicos, ejercer el tanteo y retracto, rehabilitar los espacios de ser necesario y devolverlos al mercado "mediante concesiones o alquileres estables" para actividades de interés comercial.
El proceso no es sencillo, porque las normas a modificar para darle encaje serían la ley 18/2017 de ComerÇ, Serveis i Fires; el decreto ley 1/2009 de ordenación de equipamientos comerciales y adaptaciones puntuales de la legislación urbanística y local.
Collboni pone como ejemplo a París. La capital francesa desde 2004 desplegó el programa Vital'Quartier, también con tanteo y retracto y actuaciones en barrios con problemas de hiperespecialización comercial, desertización o presión turística, entre otras casuísticas, por lo que tiene un amplio historial al respecto.
“Creo que estamos en disposición de abrir un debate con el Govern de Catalunya antes de que acabe este año y empecemos a estudiar qué medidas de carácter legislativo y económico y presupuestario deberían adoptarse para crear este fondo de compra estratégica de locales comerciales que estén en situación de riesgo y que tengan interés patrimonial, identitario o de actividad claves para muchos barrios de la ciudad de Barcelona o de otras ciudades”, afirma el alcalde en la entrevista. Y defiende que los ayuntamientos tengan la última palabra, poniendo foco en ejes tensionados turísticamente y con “más presión inmobiliaria especulativa que expulsa y gentrifica el comercio tradicional”.
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