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Pulso vecinal

El proceso participativo sobre el cambio de nombre de Navas a Torrent de la Guineu empezará en otoño y acabará en acuerdo o consulta

Partidarios y detractores de la modificación se reunieron el 9 de julio con representantes municipales y abordaron cómo se debatirá y se informará a los vecinos

Barcelona propone un proceso participativo sobre el cambio de nombre del barrio de Navas tras rechazar la consulta

Sant Andreu aprueba que el barrio de Navas se llame Torrent de la Guineu a falta de que Barcelona y una consulta lo refrenden

El barrio de Navas, a un paso de una consulta sobre su nombre: los vecinos entregan 2.500 firmas

El barrio de Navas, en el distrito de Sant Andreu.

El barrio de Navas, en el distrito de Sant Andreu. / Jordi Otix

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Toni Sust

Toni Sust

Barcelona
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El Ayuntamiento de Barcelona reunió el pasado 9 de julio alrededor de una mesa a representantes vecinales de Navas que forman parte de dos grupos distintos: los que quieren que este barrio de Sant Andreu pase a denominarse Torrent de la Guineu y los que prefieren que conserve su nombre actual. El consistorio les informó de cómo será el proceso participativo en el que debe dirimirse el pulso que mantienen por la denominación de Navas.

Los primeros, que de hecho son miembros de la asociación de vecinos del barrio, ahora denominada Torrent de la Guineu-Navas, empezaron a defender su propuesta de modificación en 2023, recogieron firmas a favor de ello en 2024 y lograron en 2025 que Sant Andreu aprobara el cambio, que para ser definitivo requería de una segunda votación en el plenario de Sant Jaume que nunca llegó a producirse. El segundo grupo, que quiere que Navas siga llamándose Navas, consiguió posteriormente las firmas necesarias para celebrar una consulta ciudadana, que el consistorio no llegó a activar.

Primer encuentro

Junto con los dos grupos, que hasta ahora nunca se habían reunido, participaron en el encuentro técnicos del distrito de Sant Andreu y de la dirección de Participación del consistorio, así como representantes de la Sindicatura de Greuges de Barcelona y de la FAVB. El objetivo de la cumbre era abordar cómo gestionar el empate parcial de éxitos de unos y otros.

En diciembre pasado, la Comissió d’Empara de la Participació Ciutadana, un órgano integrado en el Consell de Ciutat, analizó el camino recorrido por los partidarios y los detractores del cambio de nombre y recomendó que en el pulso abierto en Navas se optara por reunir a las dos partes en un proceso participativo. El ayuntamiento escuchó esa recomendación y anunció que abriría ese camino.

Y ahora, el momento está a punto de llegar. El consistorio explicó el 9 de julio a los presentes que el proceso participativo empezará en otoño. Falta definir muchos de los detalles de cómo se hará todo, que en principio se fijarán en septiembre, antes de la Mercè. En cuanto al calendario, la previsión es que en septiembre se haga difusión del proceso y que los debates y las sesiones se produzcan en octubre, para cerrar el proceso en noviembre.

El próximo mandato

El proceso participativo es, por cierto, una medida previa obligatoria a cualquier consulta, con lo que abre el camino a que los vecinos decidan con su voto el nombre de su barrio. Pero ese no es necesariamente el final del recorrido. La previsión es que tras el proceso participativo haya dos desenlaces posibles. Uno, el citado: una consulta con las distintas opciones de nombre postuladas. La otra opción es que los vecinos de los dos colectivos lleguen a un acuerdo, a un punto medio.

En todo caso, si bien el proceso participativo durará unos meses y acabará antes de final de año, una eventual votación no podría producirse hasta el siguiente mandato, que empezará en el verano de 2027, porque no puede celebrarse una consulta ciudadana en los seis meses previos a unas elecciones, y el 23 de mayo de 2027 se celebran las próximas municipales. Eso sin contar que en los meses siguientes puede haber elecciones legislativas y autonómicas, lo que podría llevar esa consulta ciudadana a principios de 2028.

Tres debates y dos rutas

En la reunión del 9 de julio, los representantes municipales delimitaron los objetivos para el proceso participativo de otoño: recoger las distintas opciones de nombre y explicarlas con argumentos al vecindario, fomentar el debate ciudadano y promover la identidad del barrio y su compromiso con la comunidad.

Y se pusieron sobre la mesa propuestas concretas: tres sesiones de debates territoriales, que tendrán lugar en el centro cívico, el casal de gente mayor y el CEM Espronceda; y dos rutas por el barrio explicando la relación de los lugares físicos con cada opción de nombre. Se constituirá una comisión de seguimiento del proceso en la que constarán las entidades reunidas el 9 de julio. Y si tiene que haber consulta, tendría lugar, como se ha dicho, en el próximo mandato. Por ahora sigue viva la opción de que se llegue a un acuerdo

Torrent de la Guineu-Navas

Alfred Puig, uno de los miembros favorables al cambio de nombre, que fue secretario de la asociación de vecinos y ahora es un miembro más, recuerda que esta decidió en febrero pasado pasar a denominarse Associació de Veïns i Veïnes del Torrent de la Guineu-Navas. Y dice que eso fue así después de una votación con cuatro opciones: Navas, Navas-Torrent de la Guineu, Torrent de la Guineu-Navas y Torrent de la Guineu. Ganó la tercera. “Fue un paso importante que dimos. En nuestra propia asociación tenemos vecinos que no querían solo Torrent de la Guineu”. Como demostró el resultado de la votación.

Eso no quita, prosigue Puig, que sigan defendiendo que el barrio pase a llamarse solo Torrent de la Guineu. Pero añade que están dispuestos a negociar que la denominación final sea Torrent de la Guineu-Navas: “Nosotros estamos más a favor de un acuerdo previo que de la consulta, pero tiene que haber ciertas condiciones mínimas que se cumplan”. El vecino lamenta que a ellos se les dijera que no podían promover una consulta, como sí se permitió a los partidarios de seguir con el nombre de Navas. “Nunca nos opusimos a una consulta ciudadana a nivel de bario, pero no se nos ofreció”. También explica que propusieron una mediación y que aunque les dijeron que se haría, nunca llegó.

Consulta binaria

Puig relata que en la reunión del 9 de julio un técnico abrió la puerta a que la consulta tuviera tres opciones -por ejemplo, Navas, Torrent de la Guineu y Torrent de la Guineu-Navas- y añade que su grupo prefiere una consulta binaria, de solo dos posibilidades, en la que incluso podrían defender su iniciativa con el nombre combinado, Torrent de la Guineu-Navas.

No lo ven igual los partidarios de que el barrio mantenga su nombre actual. Por parte de ‘Navas, el nostre barri’, Christian Lyon sostiene que lo que tiene que pasar es que sean los vecinos los que tomen la decisión final: “Que vote la gente. No tenemos por qué acordar nada. Y tampoco tiene que haber un acuerdo político”. Lyon insiste en que una consulta es la vía preceptiva para desentrañar qué es lo que el barrio quiere realmente. “Y si sale que el barrio de llame Torrent de la Guineu, lo aceptare totalmente”.

Lyon sí es partidario de que haya más opciones en una consulta si hay vecinos que tienen otras propuestas de nombre. Sobre el calendario y posibles retrasos, subraya algo que dice que se les explicó el 9 de julio. Que la propuesta de consulta ciudadana tiene que ser autorizada por el Gobierno central. Lo que podría afectar al calendario. “Y a ver quién está gobernando en España entonces”, añade.

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