Sector en expansión
Yago Villanueva, gallego de 20 años, tras dos cursos en una residencia universitaria de Barcelona: "Me siento como en casa"
Cada vez más estudiantes residen en alojamientos especializados ante la dificultad de compartir un piso asequible
El sector reclama más facilidades para abrir plazas, mientras los vecinos piden priorizar el suelo residencial
Barcelona prevé alcanzar las 14.000 plazas en residencias de estudiantes tras sumar ocho proyectos en marcha
El Paral·lel de Barcelona desencalla casi a la vez tres "agujeros negros" colindantes

Yago Villanueva, residente en Resa La Ciutadella. / EPC

Para miles de estudiantes que tienen que dejar atrás sus hogares para cursar la carrera de sus sueños, elegir alojamiento puede ser una pesadilla en ciudades como Barcelona, donde los precios altos y la escasez de vivienda de alquiler reducen las opciones. Cada vez más alumnos optan por las residencias universitarias, donde aterrizan con seguridad al incluir servicios y prestaciones. Sobre todo en sus primeros años de formación, como le sucedió al gallego Yago Villanueva, de 20 años. Lleva dos cursos residiendo la mayor parte del año en las instalaciones de Resa La Ciutadella, cerca de la Universitat Pompeu Fabra. Puede afirmar que desde el principio se sintió "como en casa", ya que el año pasado incluso ejerció de Coordinador de las actividades de la residencia.
Barcelona era uno de los pocos lugares donde Villanueva podía cursar Estudios Internacionales de Economía y Empresa, en inglés, sin marcharse fuera de España. Además le encantaba la ciudad, aunque no conocía a nadie en ella. La apuesta por este alojamiento universitario fue clara para él: "No podía compartir piso con amigos y la residencia estaba cerca de la facultad", relata. Optó por una habitación compartida, mediante plaza concertada con la UPF, por lo que abona 380 euros al mes.

Terraza de la residencia Resa La Ciutadella. / Resa
Aquel primer año, el compañero de cuarto fue aleatorio, pero el segundo ya pudo elegir compartirlo con un amigo que cursa Estudios Globales, también en inglés. Las instalaciones de este centro no cuentan con cantina, por lo que disponer de cocina en la habitación fue clave para él. "Cocino bastante", cuenta. La vida de estudiante es mucho más asequible si uno gestiona su despensa, y permite "más libertad de horarios", resume. Precisamente, las puertas siempre están abiertas y se puede entrar y salir del edificio como si uno residiera en una vivienda propia.
Socializar e integrarse
De la vida estudiantil en una residencia destaca la comodidad de contar con todo tipo de servicios sin tener que desplazarse, desde salas de estudio hasta gimnasio, pasando por sala de televisión, un comedor donde llevar la propia comida si uno quiere socializar, y una terraza que se abarrota si el buen tiempo lo permite. Con 260 plazas en este caso, sus instalaciones están siempre animadas. Pero el concierto con la universidad Pompeu Fabra de este centro gestionado por Resa supone algunas particularidades, como una menor cuota de estudiantes extranjeros, que muchas veces buscan directamente residencias privadas.
Yago se postuló el curso pasado con una compañera para ejercer de coordinadores del equipamiento, un puesto que cada año asume algún estudiante y que se remunera con descuentos en la estancia. Implica organizar al menos cinco actividades comunitarias al mes, que han de ser tanto del ámbito deportivo como cultural. Esa inmersión le ha permitido conocer aún a más gente, adentrarse en Barcelona (con actividades por Sant Jordi, Carnaval, o en restaurantes, entre otros), y cimentar la socialización en ese microcosmos estudiantil, que cada vez tiene más réplicas en la capital catalana.
Aunque ahora está de vacaciones, explica que durante el tercer curso de sus estudios, que empezará a finales de septiembre, se instalará de nuevo en esta residencia. Solo la dejará si acaba sus estudios con un Erasmus en Europa.
Joan Mira, Regional Operations Manager de Resa en Catalunya, defiende que "estudiar fuera de casa no debería ser un privilegio reservado a quien puede permitírselo todo". Por eso apuestan también por el régimen de concesión, en colaboración directa con universidades y administraciones. Su idea es ser "una alternativa real para todos los bolsillos". Destaca su programa comunitario Resa Life y los programas de deportes y jornadas lúdicas, que también formarán parte de su nuevo proyecto Resa Vall d'Hebron, con 510 plazas a partir de septiembre de 2027.

Una habitación de Aparto Cristóbal de Moura. / aparto
Equilibrio urbanístico
Pese al fuerte crecimiento del sector en los últimos años, como informa este diario, tanto desde Resa, como Livensa Living, Aparto y otros operadores de amplia implantación local destacan --con datos de consultoras-- que la demanda de plazas avanza muy por delante de la oferta y reclaman facilidades para el crecimiento. Aunque el ayuntamiento promueve la llegada de estudiantes en la capital catalana para captar talento, el urbanismo hace equilibrios entre las necesidades de vivienda, de alojamientos flexibles, de residencias y para el turismo.
En este sentido, la propia Federació d'Associacions de Veïns de Barcelona (FAVB) alertaba esta semana de su temor a que el objetivo municipal de la erradicación de licencias de pisos turísticos en 2028 en Barcelona conlleve un trasvase previo de licencias sueltas para aglutinarlos en edificios completos como permite el Peuat vigente. Sospechan que sus titulares podrían buscar el negocio en cambios de uso, en lugar de devolverlas al mercado residencial. Exponían como "riesgos", entre otros ejemplos, su potencial reconversión en residencias de estudiantes, que empiezan a provocar recelos en barrios hambrientos de nueva vivienda. Algunos vecinos las consideran otra forma de "gentrificación" cuando la oferta es cada vez sofisticada y las tarifas se elevan a cuatro dígitos por una habitación o se enfocan en los universitarios foráneos con más recursos. Finalmente, se quejan de que algunas puedan funcionar como alojamiento vacacional en verano e incrementen la presión en los puntos más turísticos.
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