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Ambiente mundialista

Colas y furor por obtener una camiseta de 'la roja' en Barcelona: "Es imposible encontrar nada ni en el 'top manta' ni en la tienda oficial"

Los aficionados barceloneses apuran las opciones para conseguir una elástica antes de la final, que vivirán con amigos, en bares y en las diferentes pantallas gigantes

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La familia Juárez, en busca de camisetas para ver el partido.

La familia Juárez, en busca de camisetas para ver el partido. / El Periódico

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Guillem Costa

Barcelona
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"Llevo toda la mañana estampando camisetas de la selección, estoy muerto", comenta a este diario un trabajador de la tienda de Adidas de Passeig de Gràcia. Él, que lleva una puesta, ya ha terminado su jornada y se centra ahora en enfocarse hacia la gran final, que verá, seguramente, según explica, en la pantalla gigante que se instalará en el Fòrum.

Dentro de la tienda, se confirma la locura para tratar de hacerse con una de las elásticas, ya sea la roja o la blanca. A la izquierda del establecimiento, está expuesta la ropa albiceleste, y en la derecha, la del combinado español. Pero la sensación es que los argentinos que viven en Barcelona han llegado a la cita con los deberes hechos.

Seguidores de la selección española de fútbol siguen la semifinal de la Eurocopa 2024 entre España y Francia, en la pantalla gigante instalada en Badalona

Seguidores de la selección española de fútbol siguen la semifinal de la Eurocopa 2024 entre España y Francia, en la pantalla gigante instalada en Badalona / Marc Asensio Clupes / EPC

Los barceloneses, en cambio, no tanto. "Nos falta una 'L' para mi sobrino y parece que es imposible encontrarla", lamenta David Juárez, vecino de Montcada i Reixac. Su hijo, Pau, ya tiene la suya desde hace días, con el nombre de Lamine Yamal impreso en la espalda. "Yo ya confiaba desde el principio en el equipo", bromea el chaval.

El bar de siempre

Padre e hijo están convencidos de que España tiene muchas opciones de llevarse el partido. Verán el partido en un bar de Montcada i Reixac, como ya hicieron con los cuartos y las semifinales. Las excursiones hasta esta tienda oficial se han repetido durante las últimas semanas: "Primero vine a buscar la mía y la de Pau, más adelante una para mi hermano, y hoy, para el sobrino".

De pronto, entre la muchedumbre que revuelve los percheros a la caza de una talla que encaje, irrumpe la madre de Pau. "¡Tengo una 'L' que acaba de descartar una familia!", exclama. Parece que Juárez se irá con los deberes hechos, pero no todo el mundo puede decir lo mismo.

Por megafonía, una voz anuncia que ya no se estampan más camisetas. Mientras tanto, Sandra Parera, de Esplugues de Llobregat, pregunta a uno de los dependientes por los pantalones. "Si no hay camisetas, tal vez podamos comprar unos pantalones", se resigna.

Una semana de peregrinaje

Hace una semana que busca camisetas para sus tres hijos, Max, Lenni y Teo. "¡Necesitamos camisetas para que gane España!", argumenta el más pequeño. "Estuvimos buscando en el 'top manta' y era imposible, pero parece que aquí la cosa no está mucho mejor", asegura. Por la mañana, el "largo peregrinaje" en busca de la deseada prenda les ha llevado a la Roca del Vallès, donde tampoco ha habido éxito.

"Seguiremos buscando, pero ahora ya nos conformamos con una camiseta cualquiera, aunque les vaya un poco ancha", sostiene. La idea inicial era estampar los nombres de Yamal, Pedri y Torres en las camisetas. Sin embargo, con encontrar tres elásticas que les encajen "más o menos" ya se contentará.

Con las camisetas o sin ellas, verán el partido en familia y con amigos "en casa". "Estamos nerviosos y puede ser que se sufra, pero creo que España ganará por dos goles a uno", pronostica Teo.

Luis López, que pasea orgullosoo por delante de la tienda con su camiseta comprada desde antes de que arrancara la competición, admite que no sabía que las cosas irían tan bien para la selección: "Suerte que ya la compré, no me imaginaba que llegaríamos tan lejos y que todo el mundo y que habría escasez de camisetas de cara a la final". López tiene previsto vibrar con la final en la pantalla que se instalará en Badalona. "Con amigos y con el resto de la afición, si se gana, es mucho más increíble", confía.

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