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Contra el acoso

Ferrocarrils estrena una red de 280 puntos lila en sus estaciones y 75.000 en la 'app' del servicio

El urbanismo feminista reivindica un nuevo modelo de ciudad: "Los cuidados también requieren infraestructuras"

Las 'conselleres'  Menor y Paneque, y el presidente de Ferrocarrils, Carles Ruiz, junto a un vagón logotipado con la campaña.

Las 'conselleres' Menor y Paneque, y el presidente de Ferrocarrils, Carles Ruiz, junto a un vagón logotipado con la campaña. / A. de Juan

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Carles Cols

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Ha dado el primer paso Ferrocarrils de la Generalitat para mejorar la sensación de seguridad y la seguridad en sí misma de las mujeres que usan el transporte público. Y lo ha hecho por partida doble. Por una parte, ha instalado 280 puntos lilas físicos en las estaciones de sus líneas, es decir, unidades en las que basta pulsar un botón para que una de las seis personas que de forma permanente están al otro lado de la línea tomen medidas, en el menor de los casos que un jefe de estación o alguien del personal de Ferrocarrils acuda en su ayuda. Por otra, esa misma función está ya disponible en la app de esta red de transporte público para que las víctimas o cualquier usuario que sea testigo de un comportamiento inadecuado pueda denunciarlo de forma anónima y en directo. Esa aplicación la tienen descargada en sus teléfonos unos 75.000 usuarios, o sea, un potencial de ojos de vigilancia bastante importante.

Las ‘conselleres’ Eva Menor y Sílvia Paneque, responsables respectivamente de las carteras de Igualdad y Territori, han presentado conjuntamente este nuevo servicio que, para darlo a conocer, está siendo publicitado con tipografía gigante con cuatro palabras: ‘On siguis, hi som’. El mensaje es ese, han coincidido Menor y Paneque, recordar a las mujeres que no están solas cuando viajan en ferrocarril y, aunque el vagón esté lleno, se sienta solitarias si alguien le habla de forma obscena o se acerca físicamente de forma inadecuada. Son agresiones que podrían ser calificadas de leves al lado de otras evidentemente más graves, pero el punto de partida de Ferrocarrils es que todas son inaceptables.

Prueba en directo

¿Qué sucede cuando se acciona un punto lila de una estación o través del teléfono se lanza una alerta? El personal de la compañía ha recibido una formación especial para ello. Durante una visita a la estación de plaza de Catalunya, las ‘conselleres’ han podido presenciar un simulacro. Lo primero que sabe la persona que se ha puesto en contacto es que, para su tranquilidad, la están viendo a través de una pantalla. En la prueba, la ’victima’ explica que el acosador ya se ha ido, pero aún así acude en nada la jefa de la estación, que en un protocolo perfectamente reglado ofrece la posibilidad de pasar a unas dependencias para descansar y conversar si lo desea.

En compañía del presidente de Ferrocarril, Carles Ruiz, las ‘conselleres’ han subrayado que esta iniciativa será, en la medida de lo posible, exportada a otras redes de transporte. El acoso está seguramente infradenunciado, han dicho ambas. La instalación de estos puntos lilas no persigue solo que afloren los casos que hasta ahora han digerido a solas las víctimas, sino que tiene también un propósito preventivo, para que este tipo de agresiones dejen de una vez por todas de ser normalizadas socialmente.

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