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Altas temperaturas

Gràcia y Sants se preparan para unas fiestas mayores 2026 con alto riesgo de calor extremo

El Ayuntamiento de Barcelona recomienda hidratarse a menudo, buscar sombra, evitar la exposición prolongada al sol y prestar atención a las personas vulnerables

La ola de calor azota Gràcia en la recta final de preparativos de las fiestas: "¡Mejor esto que lluvia!"

Las fiestas de Sants 2023 sacrifican actividades por la sequía

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Alma Rodelgo

Barcelona
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Queda un mes para las Fiestas de Gràcia y las de Sants y el clima vuelve a cobrar protagonismo. La capital catalana ya va por su tercera ola de calor estival. Aunque las fechas exactas de los próximos episodios solo podrán anticiparse con unos pocos días de margen, ya está claro que Catalunya se enfrenta a otro verano con calor por encima de la media histórica, igual que sucedió el pasado año.

El Ayuntamiento de Barcelona dispone de un protocolo por ola de calor del pla de Protección Civil, que dicta niveles de alerta según los avisos que lance el Servei Català de Meteorologia (Meteocat). "Tanto la Fundació Festa Major de Gràcia como la Federación de la Fiesta Mayor de Sants seguiran los protocolos que dicte en todo momento el ayuntamiento" y difundirán entre el multitudinario público de ambos eventos los consejos de las autoridades, indican fuentes municipales a este diario.

Agua gratis y fuentes señalizadas

Las comisiones de fiestas de las 23 calles participantes en Gràcia implementarán medidas para hacer frente a las altas temperaturas y adaptar las actividades de su programa, como ya empezaron a hacer el año pasado. La calle de Lluís Vives, por ejemplo, explica a EL PERIÓDICO que aplicará las cuatro recomendaciones básicas del Ayuntamiento de Barcelona: hidratarse a menudo, buscar espacios de sombra, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de máxima insolación y prestar especial atención a niños, personas mayores y colectivos vulnerables.

Además, avanza que en los mapas de la Fiesta Mayor señalizarán con el icono de una gota las fuentes públicas disponibles para que la ciudadanía pueda refrescarse e hidratarse fácilmente. Elisabet Olivé, miembro de esta comisión, añade que han procurado adaptar la programación a los episodios de calor, por lo que la mayoría de actividades de la mañana finalizarán antes de las horas centrales del día y las de la tarde se iniciarán más tarde. "El objetivo es evitar las franjas de máxima temperatura y favorecer una participación más confortable y segura", afirma. En general, las calles ‘verticales’ de Gràcia –es decir, perpendiculares a la línea de costa– lo tienen algo mejor que las ‘horizontales’, porque en las primeras hay sombra a partir de las tres de la tarde aproximadamente, mientras que en las segundas es complicado escapar del sol directo.

Otra calle engalanada, Travessia de Sant Antoni, explica que ya ha empezado a poner garrafas de agua fría en las barras, para que se sirva gratis cualquiera que necesite hidratarse. Lo probaron en la última actividad que montaron, este mismo verano, "fue un éxito" y les gustaría mantenerlo. Las rellenan en una fuente que tienen en su local. La medida busca, además, reducir las botellas de plástico, un residuo muy frecuente. También el decorado se amolda al cambio climático: "Cada año, y especialmente este, intentamos hacer techos que den sombra sin crear efecto invernadero, hechos con materiales adecuados, como mallas o tejidos traspirables, que dejen circular el aire para que no se acumule tanto calor", apunta un portavoz. En las "horas fuertes de agosto, cuando se juntan grupos de gente", esta prevención resulta especialmente importante. "Con las temperaturas que hay, creemos que tenemos una responsabilidad hacia nosotros mismos, el vecindario y quien nos visita", reflexiona.

Las fiestas de Gràcia han arrancado con el pregón de la escritora e historiadora del arte Maria Garganté.

Las fiestas de Gràcia 2025 arrancaron con el pregón de la escritora e historiadora del arte Maria Garganté / MANU MITRU / EPC

Josep Maria Contel, miembro de la junta de la Fundación Fiesta Mayor de Gràcia y veterano historiador del barrio, remarca la importancia de "aconsejar a la ciudadanía" y recuerda que "con el calor no se puede obligar por decreto, como se hacía durante la pandemia", a que los asistentes tomen precauciones. Por el contrario, ante las altas temperaturas, "cada uno se autoprotege" y "es prudente". "La vida sigue", ha afirmado. EL PERIÓDICO constató la pasada edición cómo el público tomó nota del riesgo de insolación y las calles estrechas de la Vila quedaban vacías cada mediodía. El público se acumulaba a primera hora y a partir de media tarde, provisto de abanicos, ventiladores portátiles y sombreros. Tampoco se despistaron las comisiones de vecinos durante la colocación del 'guarnit': algunas colgaron el techo con la máxima antelación para que les cobijara en la recta final de preparativos, a riesgo de que lloviera y se estropeara, mientras otras tenían toldos de quita y pon para la semana de montaje.

El año pasado, Catalunya vivió una ola de calor extremo que mantuvo a la población en alerta a partir del 3 de julio. Sin embargo, el día en que las temperaturas fueron más altas cayó justo tres días antes del pregón que inaugura las Fiestas de Gràcia, es decir, durante los días previos en que las comisiones adornan las calles y las plazas. Contel contrapone, en cambio, que en 2024 llovió mucho durante las fiestas. También comenta que, en los años ochenta, los niños llenaban los parques infantiles a las cinco de la tarde, una hora punta que poco a poco se fue retrasando a las seis de forma espontánea y que, actualmente, se concentra más bien a las siete de la tarde.

Juegos de agua y abanicos

Los 'festers' de Sants también son muy conscientes del termómetro. "Aún falta un mes y medio para nuestra fiesta mayor, esperemos que no haga tanto calor como ahora, pero iremos de la mano del ayuntamiento con las medidas que hagan falta", señala Arturo Castro, de la Federación de la Fiesta Mayor de Sants. Durante la sequía fueron muy consecuentes con los llamamientos a la ciutadanía y por ejemplo en 2023 recortaron las actividades con agua, pero ahora pueden abrir un poco la mano con el consumo hídrico. "Haremos muchas guerras de agua en los juegos infantiles y con las empresas que colaboran con nosotros haremos abanicos", avanza. Asimismo, destaca que las barras que montan las comisiones vecinales volverán a vender agua "a precios muy populares" para que la gente pueda hidratarse de forma saludable.

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