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Desde este verano

Catorce municipios del área de Barcelona multan con hasta 750 euros por fumar en la playa

Más de la mitad de los ayuntamientos que este verano han declarado sus arenales libres de humo ya sancionan a quienes incumplen la prohibición

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Una joven sostiene un cigarrillo en la playa del Pla de l’Ós en Premià de Mar

Cada vez más municipios en Cataluña prohíben el tabaco en sus playas / Jordi Cotrina / Video Europa Press

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Edu Gil

Barcelona
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La prohibición de fumar en las playas ya no es solo una medida de concienciación. Este verano, un total de 14 municipios del área de Barcelona sancionan a quienes enciendan un cigarrillo o un vapeador sobre la arena, con multas que oscilan entre los 300 y los 750 euros en la mayoría de los casos, aunque algunas ordenanzas prevén importes superiores para los casos reincidentes o más graves. La regulación da un paso más respecto a campañas anteriores y convierte las playas sin humo en espacios donde la prohibición ya tiene consecuencias económicas para los infractores.

Barcelona fue pionera al implantar una prueba piloto en 2021 y extenderla a todo su litoral al año siguiente. Desde entonces, el modelo se ha ido expandiendo rápidamente y este verano ya son 14 los municipios del área metropolitana que cuentan con ordenanzas en vigor que permiten sancionar el consumo de tabaco en las playas.

Los municipios donde ya pueden imponerse estas multas son Barcelona, Calella, Caldes d'Estrac, Cubelles, El Masnou, Sitges, Sant Andreu de Llavaneres, Sant Pol de Mar, Cabrera de Mar, Canet de Mar, Gavà, Premià de Mar, Sant Adrià de Besòs y Malgrat de Mar.

Hasta 750 euros de sanción

Aunque el objetivo compartido de estas ordenanzas es fomentar espacios más saludables y reducir la presencia de colillas en la arena, las cuantías varían según el municipio. Sitges contempla sanciones de hasta 300 euros para las infracciones leves, mientras que Barcelona puede imponer multas de hasta 450 euros y Canet de Mar fija un tope de 400 euros. En Caldes d'Estrac y Cabrera de Mar las sanciones pueden alcanzar los 600 euros.

El máximo más habitual, sin embargo, son 750 euros. Es el límite previsto por las ordenanzas de Cubelles, El Masnou, Gavà, Premià de Mar, Sant Adrià de Besòs, Sant Andreu de Llavaneres, Sant Pol de Mar y Malgrat de Mar, que durante esta temporada alta ya pueden tramitar expedientes sancionadores contra quienes incumplan el veto.

En algunos municipios, además, la normativa establece que los agentes deben advertir primero al fumador y solo formalizar la denuncia si este persiste en su conducta, priorizando así el carácter pedagógico de la medida frente al estrictamente recaudatorio. Es el caso, por ejemplo, de Barcelona o Premià de Mar.

La reincidencia puede multiplicar la multa

Las ordenanzas también endurecen las sanciones para quienes reinciden. En la mayoría de municipios, volver a incumplir la prohibición puede hacer que la infracción deje de considerarse leve y pase a calificarse como grave, lo que supone un importante encarecimiento. En Sant Andreu de Llavaneres, por ejemplo, cometer dos o más infracciones leves en un periodo de 12 meses constituye una falta grave, sancionada con multas de entre 751 y 1.500 euros. En Sitges, acumular tres infracciones leves en el plazo de tres meses también eleva la conducta a infracción grave, con sanciones de 301 a 1.500 euros.

Malgrat de Mar prevé igualmente multas de 751 a 1.500 euros cuando existe reiteración o reincidencia durante un año, mientras que Barcelona contempla sanciones de hasta 901,52 euros para las infracciones graves. Por su parte, Caldes d'Estrac fija multas de 600,01 a 900 euros para las faltas graves, y municipios como Gavà consideran la reincidencia un criterio para graduar la sanción dentro del régimen previsto por su ordenanza.

Tres localidades podrían incorporarse este verano

El mapa de municipios con capacidad sancionadora todavía podría ampliarse durante las próximas semanas. Montgat, Pineda de Mar y Vilassar de Mar ya han aprobado inicialmente las ordenanzas que prohíben fumar en las playas y se encuentran pendientes de completar la tramitación administrativa. Si el proceso concluye sin dilaciones, podrían empezar a imponer sanciones antes de que finalice la temporada de baño.

Mientras tanto, otros siete municipios continúan trabajando para implantar un régimen similar, aunque este verano todavía no multarán a los fumadores. Se trata de Vilanova i la Geltrú, Viladecans, Arenys de Mar, Mataró, El Prat de Llobregat, Santa Susanna y Sant Vicenç de Montalt, que mantienen la previsión de avanzar en la regulación de cara a lo largo del año.

Badalona y Castelldefels, las dos únicas excepciones

La expansión del régimen sancionador llega apenas un mes después de que la Diputación de Barcelona anunciara, en su campanya de playas, que 24 de los 26 municipios costeros de la demarcación tendrían este año playas libres de humo. Ello no implica automáticamente la posibilidad de multar: para hacerlo, cada ayuntamiento debe aprobar o adaptar su propia ordenanza municipal, un trámite que todavía no han completado todos los adheridos a la campaña. Badalona y Castelldefels son las dos únicas ciudades del área metropolitana que han preferido quedarse fuera de la iniciativa y donde todavía está permitido fumar en la arena.

El objetivo de la campaña provincial, compartido por los ayuntamientos, es reducir la presencia de colillas para proteger el medio marino, puesto que es uno de los residuos más abundantes en la arena. También buscan evitar la exposición al humo del tabaco en unos espacios tan frecuentados por familias y menores durante la temporada estival. Con cada nueva ordenanza aprobada, la tendencia hacia unas playas completamente libres de humo gana terreno en el litoral barcelonés.

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