Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Negocio en transformación

Barcelona brilla como escaparate internacional de la relojería de lujo

Las primeras marcas apuestan por boutiques el paseo de Gràcia como plataforma de ventas, aunque el sector cree fundamental mejorar la seguridad en la ciudad

La joyería barcelonesa Unión Suiza cumple 185 años a lo grande: premiará al mejor diseño conmemorativo

Las relojerías (no solo de lujo) se expanden con fuerza en el paseo de Gràcia de Barcelona | Mapa

Relojería del paseo de Gràcia, este viernes.

Relojería del paseo de Gràcia, este viernes. / MANU MITRU / EPC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Hubo un tiempo en que el ritual de ir a comprar un reloj de lujo en Barcelona pasaba por acudir a alguna joyería-relojería reputada, donde se concentraban las mejores marcas de la industria. Pero esa fórmula ya pasó a la historia, con el despegue de las boutiques propias con las que las grandes firmas no solo quieren más protagonismo, sino convertir su presencia a pie de calle en un ejercicio publicitario, donde el paseo de Gràcia ejerce de meca de las piezas de lujo. En los dos últimos años ha habido un 'boom' de estrenos, aunque el sector no duda de que mejorar la seguridad de la capital catalana comportaría un incremento de las ventas tanto a público local como a turistas.

La Copa América, con muchos patrocinadores vinculados a la relojería más 'top', pareció espolear las aperturas de tiendas monomarca, aunque desde el Col·legi Oficial de Joiers, d’Orfebres, de Rellotgers i de Gemmòlegs de Catalunya (JORC) aseguran que ya era una tendencia clara. Si el rey de ventas de alta gama, Rolex, ya había llevado su propio rótulo a la calle años atrás, poco a poco otros sellos de lujo hicieron lo propio. Xavier Belmonte, presidente del área de Relojería del gremio, apunta que esa presencia más visible es la que ha cambiado la percepción, convirtiendo al eje de oro del comercio de Barcelona en una ruta imprescindible para quien busca un reloj elitista.

En Barcelona, establecimientos como Unión Suiza o Rabat mantienen una selección de primeras marcas, pero cada vez son más quienes quieren abanderar su propio local. Belmonte --que además tiene un negocio de reparación de las mejores enseñas-- señala que, de ese modo, las marcas buscan "imagen, singularidad, publicidad, prestigio, lujo y exclusividad". Previamente, fueron restringiendo sus puntos de distribución e incrementando los requisitos para si comercialización. Y en la actualidad las 'boutiques' son su tarjeta de presentación y dibujan una experiencia de compra, intentando también centralizar servicios de postventa y recambios, y a veces en alianza con operadores locales y del sector.

Imágenes de recurso de relojes de alta gama y escaparates de boutiques de relojería de lujo en el Passeig de Gràcia de Barcelona, con detalles de modelos exclusivos, vitrinas y el ambiente comercial de una de las principales avenidas del lujo de la ciudad. Sociedad. Barcelona, 10 de julio de 2026. AUTOR: Manu Mitru | EPC

Unos paseantes miran un escaparate con piezas de Rolex, en el paseo de Gràcia. / MANU MITRU / EPC

El paseo de Gràcia concentra la mejor oferta, con establecimientos que hacen las delicias de los fans de los relojes de alto standing pero también de las tendencias. Alinea a Rabat Boutique (paseo de Gràcia 59), Rabat (en el 94), Boutique Rolex (75), Cartier (82), Bvlgari (74), Tiffany & Co. (61), Tag Heuer (59), CASATOUS BARCELONA (99), Teresa Q (Pg Gràcia, 130), Swatch Store (18), Patek Philippe (111), Hublot (78), Panerai (104), Tudor (35) o Audemars Piguet (37). Cerca, en la Diagonal, se suma Unión Suiza, que recientemente cumplió 185 años.

El presidente de la Asociación del Passeig de Gràcia, Luis Sans, destaca que ese desembarco progresivo no solo eleva el nivel comercial del eje, sino que "diversifica" su atractivo, aliado con la moda y los complementos. Destaca que "sigue habiendo mucho interés" del sector por abrir con marcas propias en el paseo, pero que la relojería y la joyería siempre han tenido algunas dificultades por la tipología de locales del vial, ya que la mayoría son de grandes dimensiones, mientras que este tipo de artículos precisan espacios más pequeños, aunque exclusivos. Pero no duda de que Barcelona resulta muy "rentable" para los cotizados sellos .

Turismo y riesgos

En ese ejercicio el turismo tiene un gran peso, que fluctúa en cuanto a nacionalidades: del derroche del ruso hace unos años, al asiático. Aunque fuentes del sector señalan que los precios están estipulados por las firmas, con muy ligeras desviaciones respecto a otras ciudades, por lo que este no es un factor de peso en las ventas de la capital catalana. De hecho, la fiscalidad en los países de origen ha supuesto algunas trabas a que Barcelona sea un destino de 'shopping' al respecto. Y también hay que tener en cuenta que la producción de las firmas más prestigiosas es intencionadamente limitada y que es frecuente que al cliente se le muestren modelos no disponibles o reservados bajo pedido. Lo que aún los hace más deseados.

Tampoco ha ayudado el problema de los robos de relojes de pulsera en plena calle por parte de grupos organizados, especializados en este tipo de sustracciones y cuya difusión multiplican las redes sociales. Desde el JORG no dudan de que estas situaciones suponen un freno para las ventas, ya que hay barceloneses que tras el robo de un reloj se desmotivan para comprar otro, si no van a poder lucirlo y disfrutarlo con tranquilidad.

Del mismo modo, en muchos hoteles advierten a los huéspedes de que tapen sus relojes caros o los dejen en la caja fuerte. Belmonte destaca la labor policial, pero reivindica endurecer la legislación. Porque esas malas experiencias también afectan al prestigioso segmento local de los talleres de reparación de relojes: si no se usan no se estropean ni se invierte en ellos. Algunos barceloneses prefieren optar por una imitación, una gama inferior, un reloj tecnológico o la segunda mano, apunta.

Sans corrobora que los hurtos en plena calle "han mejorado" por la fuerte presión policial en los últimos tiempos, pero alerta de la presencia de delincuentes del sur de Italia, a los que hay que estrechar el cerco. Están en juego el prestigio de la ciudad y la buena marcha del comercio.

Suscríbete para seguir leyendo